El Tesoro colocó el 11 de agosto letras a tres meses con un tipo de interés marginal del 2,399% y un tipo medio del 2,387%, frente al 2,376% marginal de la subasta anterior. La mejora existe, pero el porcentaje es anualizado: no significa que una letra vaya a pagar un 2,4% en apenas tres meses.
En una petición no competitiva, que se adjudica al precio medio de la subasta, una letra de 1.000 euros nominales habría supuesto un desembolso aproximado de 994,47 euros. Al vencimiento, el 6 de noviembre, se reciben 1.000 euros: unos 5,53 euros brutos de diferencia antes de impuestos y gastos.
El 2,4% no son 24 euros por cada 1.000 en tres meses
Este es el primer detalle que cambia la lectura. El 2,387% medio sirve para expresar la rentabilidad en términos anuales y poder compararla con otros productos, pero el dinero está invertido durante unos tres meses. Por eso, trasladar directamente el 2,4% a 1.000 euros daría una imagen equivocada de lo que deja esta emisión.
Además, el rendimiento de las Letras del Tesoro tributa en el IRPF como renta del ahorro. El Tesoro indica que no se practica retención a cuenta, algo que no debe confundirse con estar exento, y que la escala comienza en el 19% para los primeros 6.000 euros de la base del ahorro.
Si esos 5,53 euros tributasen íntegramente al 19%, el resultado quedaría en torno a 4,48 euros después del impuesto, antes de posibles gastos. Es un cálculo orientativo: el tipo efectivo dependerá del conjunto de rentas del ahorro de cada contribuyente.
Para poner esa cifra en contexto, puede ser útil contrastar condiciones con otras alternativas de corto plazo. Finantres recoge referencias de cuentas remuneradas y de depósitos a corto plazo para comparar no solo el porcentaje, sino también plazo, disponibilidad y condiciones.
La inflación del 3,6% cambia la lectura de la rentabilidad
El INE ha confirmado este 13 de agosto que el IPC de julio subió un 3,6% interanual, cuatro décimas más que en junio. La inflación subyacente quedó en el 3,0%. El repunte estuvo condicionado, entre otros factores, por el mayor encarecimiento de los combustibles y de la electricidad.
Con esa referencia, el interés medio anualizado de las letras a tres meses, el 2,387%, queda 1,21 puntos porcentuales por debajo del ritmo actual de subida de los precios. Si se comparan ambas tasas como referencias anuales, la rentabilidad real bruta ronda el -1,17%.
Aquí está el matiz que no conviene perder. Ese -1,17% no es la pérdida real que tendrá necesariamente quien compre ahora una letra a tres meses. El resultado definitivo dependerá de cómo evolucionen los precios entre la compra y el vencimiento. El IPC del 3,6% mide lo ocurrido durante los últimos doce meses; no anticipa automáticamente la inflación de los próximos tres.
El mismo contraste aparece en los demás plazos. En las últimas subastas, los tipos medios fueron del 2,496% a seis meses, del 2,605% a nueve meses y del 2,663% a doce meses. Todos están por debajo del IPC actual del 3,6%, aunque tampoco puede darse por hecho cuál será la inflación durante cada periodo de inversión.

Impuestos y comisiones también recortan lo que llega al bolsillo
Las letras se emiten al descuento: se adquieren por debajo de su valor nominal y al vencimiento se recupera ese nominal. La diferencia constituye el rendimiento. En plazos tan cortos, hacer la cuenta en euros ayuda a evitar que un porcentaje anualizado parezca mayor de lo que realmente llega al bolsillo.
También importa el canal de compra. El Tesoro explica que la apertura y el mantenimiento de una Cuenta Directa en el Banco de España son gratuitos, pero existe una comisión por transferir el efectivo a la cuenta bancaria del titular: 1,5 por mil, con un mínimo de 0,90 euros y un máximo de 200 euros. En otros intermediarios, las condiciones y gastos dependen de cada entidad.
Por ejemplo, una transferencia de 1.000 euros desde Cuenta Directa supondría 1,50 euros con esa tarifa. Puede parecer poco, pero frente a un rendimiento bruto de 5,53 euros en una letra de 1.000 euros nominales, los gastos tienen bastante más peso que en inversiones de mayor duración o rentabilidad.
La liquidez es otro punto que conviene comprobar. Si se necesita recuperar el dinero antes del vencimiento, la venta se hará al precio disponible en el mercado secundario, que puede ser distinto del precio de compra. En el caso de Cuenta Directa, el Tesoro señala que previamente hay que traspasar los títulos a una entidad gestora.
Qué debe revisar el ahorrador antes de quedarse con el 2,4%
La cifra importante no es solo el 2,4%. Para saber qué significa para el bolsillo hay que mirar el plazo exacto, el precio pagado, la fiscalidad, las comisiones y la inflación que realmente se registre durante esos meses. También cuenta la posibilidad de necesitar el dinero antes del vencimiento.
La última subasta ha mejorado ligeramente la remuneración de las letras a tres meses, pero el IPC actual sigue por encima. Eso no convierte automáticamente a las letras en una mala opción ni garantiza una pérdida concreta de poder adquisitivo. La clave está en separar la rentabilidad nominal de la real y, sobre todo, hacer la cuenta final en euros.









