José María Rey recomienda este aire acondicionado si buscas frío y calor sin gastar tanto

  • El técnico de climatización José María Rey ha defendido en el pódcast Sector Oficios el aire acondicionado por conductos como una opción equilibrada para quienes buscan frío y calor sin asumir la inversión inicial de sistemas más complejos. Pero no vale para cualquier vivienda.

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José María Rey recomienda cierto tipo de aire acondicionado.
José María Rey recomienda cierto tipo de aire acondicionado.

La declaración procede del episodio 67 de Sector Oficios, publicado el 27 de julio de 2026 y dedicado al trabajo y al emprendimiento en climatización. Rey, vinculado a Suroclima Instalaciones, participó junto a otro profesional del sector para explicar distintas soluciones que pueden instalarse en una vivienda.

Su planteamiento ha llamado la atención por una frase muy concreta: «Una fórmula muy buena si no te quieres gastar mucho dinero y quieres tener frío y calor es una máquina de conductos». La recomendación se refiere al equilibrio que, según el técnico, puede ofrecer este sistema entre inversión, climatización de varias estancias y reparto uniforme de la temperatura.

Hay, sin embargo, un matiz importante para el bolsillo. La afirmación de Rey es la opinión de un profesional basada en su experiencia, no la conclusión de un estudio que establezca que los conductos sean siempre el sistema más barato. La vivienda, la instalación necesaria y la eficiencia del equipo pueden cambiar mucho la cuenta final.

Qué ha dicho realmente José María Rey sobre el aire por conductos

El principal argumento de Rey a favor de los conductos es la posibilidad de climatizar de forma más homogénea una vivienda. En lugar de colocar una unidad interior visible en cada estancia, una instalación central puede distribuir el aire mediante una red de conductos y rejillas. El profesional sitúa esta alternativa como una fórmula interesante para disponer de refrigeración y calefacción con un mismo sistema.

Cuando el presupuesto permite realizar una inversión mayor, Rey apunta a otra configuración: aerotermia combinada con suelo radiante y refrescante. Es una alternativa distinta y más compleja, por lo que comparar únicamente el precio de la máquina puede conducir a conclusiones equivocadas.

El IDAE también destaca el potencial de las bombas de calor, pero introduce un matiz fundamental: su eficiencia real depende de las condiciones de funcionamiento, la ubicación, la demanda térmica y el diseño de la instalación. Es decir, no basta con elegir una tecnología que sobre el papel sea eficiente; tiene que estar bien dimensionada para la vivienda.

Por qué una máquina de conductos no siempre será la opción más barata

Aquí está la parte que más conviene mirar antes de pedir presupuestos. Una instalación por conductos no consiste únicamente en comprar una máquina. Hay que distribuir el aire correctamente, dimensionar la instalación, aislar los conductos y disponer de sistemas de regulación y control adecuados. La guía técnica del IDAE dedica precisamente apartados específicos al aislamiento de conductos, la eficiencia de los ventiladores y el control de estas instalaciones.

Eso significa que el estado previo de la vivienda puede marcar una diferencia importante en el coste inicial. Una casa que ya tenga espacio o preinstalación para los conductos parte de una situación distinta a otra donde haya que adaptar techos y realizar más obra. Por eso, hablar de “lo más barato” sin conocer el inmueble puede resultar demasiado rotundo.

La propia normativa española evita señalar una tecnología como la ganadora universal. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) establece requisitos de eficiencia energética y seguridad con un enfoque basado en prestaciones, sin obligar a utilizar una única técnica o material. También exige prestar atención al aislamiento de las conducciones y a los sistemas de regulación y control.

Para el consumidor, esto cambia la comparación. El dato relevante no es solo cuánto cuesta la máquina, sino cuánto cuesta dejar todo el sistema instalado y funcionando. También deberían compararse la potencia adecuada para la vivienda, la eficiencia, el consumo previsto, el ruido, el mantenimiento y las posibilidades de controlar distintas zonas.

La Comisión Europea recuerda que los equipos de aire acondicionado sujetos al etiquetado energético ofrecen información sobre la eficiencia en refrigeración y calefacción, el consumo y el nivel sonoro. La base europea EPREL permite además consultar información detallada de los modelos comercializados.

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La factura eléctrica depende de bastante más que del sistema elegido

Comprar un equipo eficiente ayuda, pero no garantiza por sí solo una factura baja. El aislamiento, las temperaturas programadas, el mantenimiento y las características de la vivienda también importan. Dos hogares con la misma máquina pueden terminar pagando cantidades distintas.

El IDAE considera que una temperatura de 26 ºC o superior puede ser suficiente para mantener el confort en verano con ropa adecuada. También desaconseja poner el termostato a una temperatura anormalmente baja al encender el aire acondicionado: la vivienda no se enfriará más deprisa y puede producirse un gasto innecesario. Mantener filtros limpios y reducir la entrada de calor con persianas, toldos o un buen aislamiento también influye en la demanda energética.

Rey, por su parte, defiende programar una temperatura adecuada y permitir que el equipo trabaje sin estar modificando continuamente el mando. Ese consejo no debería convertirse en una regla rígida aplicable a cualquier casa: el consumo real sigue dependiendo del equipo, la temperatura exterior, el aislamiento, las horas de utilización y las necesidades del hogar.

La idea práctica es sencilla. Si una vivienda ya está preparada para conductos y se quieren climatizar varias habitaciones, esta solución puede tener sentido. Si la instalación exige mucha obra o solo se necesita acondicionar una zona concreta, la comparación puede cambiar. Antes de decidir, conviene pedir un presupuesto que separe claramente equipo, instalación, conductos, controles y trabajos adicionales.

No se trata de encontrar una máquina que prometa ahorrar por sí sola. La clave está en comparar el coste completo de instalación con el consumo que cabe esperar en esa vivienda concreta. Ahí es donde la recomendación de José María Rey puede resultar útil sin convertirla en una regla para todos los hogares.

Esta noticia ha sido elaborada por Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Especialista

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Especialista en fiscalidad, impuestos e inversiones en España.