La segunda mano se afianza: seis de cada diez españoles ya han comprado ropa usada

Seis de cada diez españoles ya han comprado ropa usada.
Seis de cada diez españoles ya han comprado ropa usada.

El informe de EAE sobre el mercado de la ropa de segunda mano, elaborado a partir de una encuesta a 703 personas realizada en febrero de 2025, sitúa la penetración de este consumo en el 60%. Sin embargo, la propia escuela introduce un matiz importante: para la mayoría sigue siendo una compra ocasional. Entre quienes adquieren prendas usadas, el 48% lo hace de forma esporádica y el 41% entre tres y seis veces al año.

El canal digital tampoco absorbe por sí solo esas compras. Un 51% combina tiendas físicas y plataformas online, mientras que el 32% prefiere exclusivamente los establecimientos tradicionales. Las plataformas especializadas son utilizadas al menos alguna vez por el 29% de los encuestados. Por tanto, no es correcto traducir el 60% en “seis de cada diez compran ropa usada por internet”.

La ropa lidera un mercado de segunda mano cada vez más digital

Los datos más recientes de OCU refuerzan la idea de que la segunda mano está entrando en el consumo cotidiano. En una encuesta publicada en febrero de 2026 y realizada a 1.331 personas de entre 18 y 64 años, el 75% declaró haber comprado al menos un producto usado durante los doce meses anteriores. Ropa, calzado y accesorios fueron la categoría más buscada, con un 48%.

Además, el 69% de las operaciones analizadas por OCU se realizaba con un particular contactado a través de una web o plataforma. Otro estudio del IESE y Veepee, elaborado con Kantar y trabajo de campo en abril de 2026, sitúa en el 47% la proporción de compradores online que adquirió productos de segunda mano en el último año; el 53% de esas compras se hizo en plataformas entre particulares.

Las cifras no son directamente comparables porque cada investigación utiliza una muestra y unas preguntas diferentes. Pero sí apuntan en la misma dirección: la segunda mano tiene ya una presencia relevante en el comercio digital español. En moda conviene conservar el matiz de EAE: mucha gente la ha probado, aunque todavía no es una compra frecuente para la mayoría.

El precio pesa más que la sostenibilidad en la decisión

Para el bolsillo, el dato más interesante está en los motivos de compra. En el estudio de EAE, el 64% señala como crucial la relación calidad-precio, por delante del estado de la prenda, citado por el 61%, y de la calidad, mencionada por el 53%. La sostenibilidad queda en un segundo plano como motor de compra.

El gasto también dibuja un mercado todavía contenido. EAE calcula un desembolso medio anual de 87 euros en ropa de segunda mano, frente a 279 euros en ropa nueva, y más del 60% de los compradores de prendas usadas gasta menos de 50 euros al año. Esa diferencia no debe interpretarse como un ahorro garantizado de 192 euros: son patrones de gasto distintos y no necesariamente compras equivalentes.

La clave para que una prenda usada alivie realmente el presupuesto es que sustituya una compra que ya estaba prevista y que el precio final siga compensando después de revisar gastos de envío y demás condiciones de la operación. Si esa diferencia acaba quedándose en el presupuesto familiar, puede separarse del gasto corriente; aquí puede ampliarse información sobre cuentas de ahorro. OCU señala precisamente que los costes de envío son uno de los elementos que más revisan los compradores antes de cerrar una operación.

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Antes de pagar, importa saber quién vende y qué derechos tienes

Comprar en una plataforma no significa tener siempre los mismos derechos. El Centro Europeo del Consumidor en España recuerda que, cuando el vendedor es una empresa o profesional y la compra se hace a distancia, los productos de segunda mano están incluidos, con carácter general, en el derecho de desistimiento de 14 días. En bienes usados, profesional y comprador pueden pactar un plazo de garantía inferior a tres años, pero nunca menor de un año.

La situación cambia si quien vende es un particular. En ese caso, el comprador no tiene la condición de consumidor frente a ese vendedor y no dispone, por ejemplo, del derecho general de desistimiento de 14 días. Es una diferencia importante en plataformas donde conviven vendedores profesionales y particulares.

Antes de cerrar una compra conviene revisar el estado real de la prenda, las medidas, posibles manchas o desperfectos, la identidad del vendedor, los costes de envío y las condiciones de devolución. OCU señala que el problema más habitual entre quienes tuvieron incidencias fue recibir un producto en peor estado del anunciado o que no respondía a la descripción.

La segunda mano puede reducir el coste de determinadas compras, pero una etiqueta más barata no convierte automáticamente el gasto en ahorro. Si ese margen termina acumulándose de forma estable, el lector también puede comparar qué bancos remuneran más los ahorros, siempre revisando condiciones antes de mover el dinero.

Esta noticia ha sido elaborada por Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Especialista

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Especialista en fiscalidad, impuestos e inversiones en España.