La inflación sube al 3,6% en España: electricidad y carburantes presionan el bolsillo

La inflación volvió a acelerarse en julio en España a 3 6%.
La inflación volvió a acelerarse en julio en España a 3 6%.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado el dato definitivo de julio. Además del 3,6% interanual, el índice general subió un 0,3% frente a junio y la inflación subyacente avanzó una décima, hasta el 3,0%. Los datos publicados el 13 de agosto son definitivos y no están sujetos a revisiones posteriores.

Hay un matiz importante para interpretar bien la cifra. Que el IPC esté en el 3,6% no significa que los precios hayan subido un 3,6% durante julio. Significa que el nivel de precios que recoge el índice es un 3,6% superior al de julio de 2025. En un solo mes, el aumento fue del 0,3%.

Carburantes y electricidad explican buena parte del repunte

El transporte fue uno de los grupos que más empujó la tasa anual. Su inflación alcanzó el 6,2%, más de un punto por encima de junio, principalmente porque los combustibles y lubricantes para vehículos personales subieron más que un año antes. Vivienda registró una tasa anual del 5,7%, un punto más, impulsada sobre todo por la electricidad.

En la comparación mensual también se ve dónde estuvo la presión. Transporte subió un 2,3% y vivienda un 1,6%. Los paquetes turísticos también contribuyeron al aumento, con una subida mensual del 2,3% dentro de actividades recreativas, deporte y cultura.

No todo se encareció. Vestido y calzado bajó un 10,2% en julio por las rebajas de verano, mientras que alimentación y bebidas no alcohólicas descendió un 0,7% respecto a junio, especialmente por frutas, frutos de cáscara, hortalizas, legumbres y patatas. Es una buena muestra de por qué el IPC no se traduce igual en todos los hogares.

Qué significa un IPC del 3,6% para tu bolsillo

El IPC es una media. Como referencia sencilla, un gasto de 100 euros que evolucionara exactamente igual que el índice equivaldría a 103,60 euros frente al mismo mes del año anterior. Pero la inflación que realmente soporta cada hogar depende de en qué gasta su dinero y del peso de cada partida en su presupuesto.

Quien utiliza mucho el coche o soporta una factura eléctrica elevada puede notar más la presión de julio que una persona con menor exposición a esos gastos. Lo mismo ocurre al contrario: la bajada mensual de algunos alimentos no garantiza que toda la cesta de la compra de una familia haya costado menos. El Banco de España recuerda que la inflación no afecta de la misma manera a todos los hogares.

También importa que la inflación subyacente haya subido al 3,0%. Este indicador excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, que suelen ser más volátiles. Su avance indica que la presión sobre los precios no se limita únicamente a la energía, aunque carburantes y electricidad hayan sido los grandes protagonistas del mes.

El índice de referencia del INE para actualizar los alquileres alcanzó el 2 49%.
Te puede interesar: El nuevo límite del alquiler sube al 2,49%: qué contratos pueden notarlo ahora

Qué conviene revisar ahora en los gastos del hogar

La primera referencia útil es el propio presupuesto familiar. Más que aplicar automáticamente un 3,6% a todos los gastos, conviene comparar facturas y recibos con los del mismo periodo del año anterior: electricidad, combustible, transporte, alimentación o vacaciones pueden haber evolucionado de forma muy distinta.

La inflación también importa para el dinero que permanece ahorrado. Si la remuneración del ahorro queda por debajo del aumento de los precios, su capacidad de compra puede deteriorarse con el tiempo. El Banco de España señala que tener en cuenta la inflación permite conocer el rendimiento real del ahorro. Para entender mejor las alternativas disponibles, puede ser útil revisar cómo funcionan las cuentas de ahorro y qué aspectos comparar entre bancos que remuneran los ahorros, sin perder de vista liquidez, condiciones y posibles comisiones.

El impacto tampoco es idéntico por territorio: entre las comunidades autónomas, Cantabria registró la tasa anual más alta, con un 4,3%, y Extremadura la más baja, con un 3,0%, frente al 3,6% nacional. La clave está en no convertir esa media en una subida automática de cada recibo, sino en comprobar qué partidas concentran el gasto y cómo han cambiado de verdad.

Esta noticia ha sido elaborada por Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Especialista

Más del autor

Especialista en fiscalidad, impuestos e inversiones en España.