Las viviendas con piscina pueden costar hasta un 30% más: dónde más se nota

Las viviendas con piscina pueden costar hasta un 30% más.
Las viviendas con piscina pueden costar hasta un 30% más.

Fotocasa publicó el 17 de julio un análisis que coloca a la piscina entre los atributos que más pueden diferenciar el precio de una vivienda. El dato más llamativo está en Palencia: allí, los inmuebles con piscina presentan un precio un 30,1% superior al de viviendas comparables sin este equipamiento. Huelva aparece después, con un 18,5%, y Santa Cruz de Tenerife, con un 16,9%.

Pero ese “hasta un 30%” no describe lo que ocurre en toda España. En otro análisis de Fotocasa realizado en 2026 sobre más de 64.900 viviendas en venta con piscina, la diferencia media nacional fue del 6,6% por metro cuadrado. Para quien compra, esa prima puede traducirse en un desembolso inicial y una necesidad de financiación mayores; para quien vende, la piscina puede aportar atractivo, pero no garantiza una revalorización concreta.

El 30% existe, pero es una excepción dentro del mapa

Las diferencias territoriales son amplias. Además de Palencia, Huelva y Santa Cruz de Tenerife, el estudio sitúa a Murcia en un 16,1%, Pontevedra en un 14,3%, Zamora en un 14,1% y Girona en un 12,9%. En el extremo contrario aparecen Valladolid, con un 0,4%, Lugo, con un 0,9%, y Jaén, con un 1,3%.

La clave está en no convertir el máximo en una regla. Fotocasa vincula parte de estas diferencias al contexto de cada mercado, entre otros factores a la disponibilidad de viviendas con zonas comunes, el clima y la presión de la demanda. Una piscina que escasea en una determinada zona puede pesar más en el precio que en otra donde este equipamiento es habitual.

También importa qué se está midiendo. Los datos parten de viviendas ofertadas en el mercado, por lo que no deben interpretarse como una garantía de que construir una piscina vaya a añadir automáticamente el mismo porcentaje al precio final de una casa. Localización, superficie, tipología, estado y calidad del inmueble siguen condicionando la valoración.

Madrid paga más en euros aunque el porcentaje sea menor

El porcentaje más alto no siempre coincide con el mayor desembolso. En Madrid, Fotocasa calcula una prima del 6,6% por disponer de piscina. Aplicada a una vivienda tipo de 100 metros cuadrados, la diferencia ronda los 40.700 euros. En Málaga, con un 10% de sobreprecio, se acerca a los 39.700 euros.

Sevilla presenta una diferencia del 11,3%, equivalente a cerca de 29.900 euros para esa misma vivienda de referencia. Barcelona se queda en un 4,3%, aunque su mayor precio por metro cuadrado lleva el sobrecoste estimado hasta unos 21.500 euros. En Valencia, la diferencia porcentual es mucho más contenida, del 2,4%.

Para el bolsillo del comprador, este es el punto importante: no basta con mirar el porcentaje. Dos viviendas con la misma superficie pueden tener precios muy distintos por el barrio, la antigüedad, el estado de conservación, la planta, la orientación o las zonas comunes. La piscina es una pieza más de ese puzle, aunque en determinados mercados tenga bastante peso.

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Una piscina suma valor, pero no sustituye una tasación ni elimina los gastos

Tinsa incluye las piscinas y otras zonas comunes entre los elementos que se tienen en cuenta al valorar una vivienda, pero las sitúa junto a factores como la localización, la tipología, la superficie, la calidad constructiva, la antigüedad, la conservación, la orientación o las vistas. No existe, por tanto, un porcentaje fijo que pueda sumarse a cualquier inmueble por tener piscina.

Las metodologías también pueden arrojar cifras muy distintas. Idealista calculó en 2025, analizando únicamente pisos y excluyendo chalets, un sobreprecio medio del 91% para los pisos con piscina anunciados en su plataforma. La distancia frente al 6,6% nacional de Fotocasa deja una advertencia clara: antes de comparar porcentajes hay que comprobar qué viviendas, qué periodo y qué muestra hay detrás.

Y queda la letra pequeña del gasto. Una piscina comunitaria necesita mantenimiento y ese coste forma parte del presupuesto de la comunidad, además del riesgo de futuras reparaciones o derramas. En una piscina privada también hay conservación y suministros. Antes de atribuir todo el sobreprecio a este extra conviene revisar su estado y los gastos que lleva asociados. En una finca con instalaciones comunes también puede ser útil conocer las opciones bancarias para comunidades de vecinos.

La idea práctica es sencilla: la piscina puede aportar valor, pero el 30% es un máximo localizado, no una rentabilidad automática. Tanto al comprar como al vender, la comparación útil es la que enfrenta viviendas realmente similares y pone sobre la mesa no solo el precio, sino también los gastos que acompañan a ese extra.

Esta noticia ha sido elaborada por Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Especialista

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Especialista en fiscalidad, impuestos e inversiones en España.