Rebajas de verano: las ofertas falsas que pueden poner en riesgo a pequeños ecommerce

Las rebajas de verano vuelven a poner bajo lupa a los ecommerce: Consumo ya ha sancionado falsas ofertas online y la norma exige comparar el descuento con el menor precio de los 30 días anteriores. Para un negocio, el riesgo no es solo vender menos: también exponerse a sanciones.

Las rebajas falsas pueden traer sanciones y pérdida de confianza
Las rebajas falsas pueden traer sanciones y pérdida de confianza.

El descuento ya no puede apoyarse en un precio inflado

La regla clave está en el artículo 20 de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista: cuando se anuncia una reducción de precio, debe mostrarse el precio anterior junto al precio rebajado. Y ese precio anterior no es el que más convenga al comercio, sino el menor aplicado sobre productos idénticos en los 30 días anteriores.

Esto afecta de lleno a tiendas online pequeñas que preparan campañas de verano con mensajes como “-40%”, “antes 99 euros” o “precio especial”. Si el precio de referencia no es real, o se ha subido días antes para simular una rebaja, el descuento puede considerarse engañoso.

Consumo ya ha actuado contra esta práctica. En 2025 sancionó a siete empresas de comercio online por falsas rebajas vinculadas al Black Friday de 2023, con multas que llegaron a 348.000 euros y prohibición de repetir esas conductas.

Por qué un ecommerce pequeño también debe tomárselo en serio

Aunque las investigaciones conocidas se han centrado en grandes operadores, la norma no distingue entre una gran plataforma y una tienda online pequeña. Si vendes a consumidores, la información del precio debe ser clara, comprobable y no inducir a error.

Para un pequeño ecommerce, la exposición puede venir por varios lados: una campaña mal configurada, un plugin que calcula descuentos con precios antiguos, una comparación poco clara con el PVP recomendado o una urgencia artificial que no se corresponde con la realidad.

Aquí conviene revisar también la parte operativa. En rebajas suben ventas, devoluciones, incidencias y pagos con tarjeta. Si el margen ya va justo, una mala campaña puede empeorar la caja. Por eso no basta con mirar el reclamo comercial: también hay que revisar costes de cobro, liquidaciones y comisiones del TPV. En ese punto puede ayudar comparar los mejores TPVs antes de asumir que vender más siempre compensa.

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La vigilancia europea confirma que el problema sigue vivo

La Comisión Europea publicó en marzo de 2026 los resultados de un barrido digital sobre descuentos en Black Friday y Cyber Monday. Participaron autoridades de 25 países y se revisaron 314 operadores online.

El dato es claro: al menos el 30% no cumplía las normas europeas sobre reducciones de precio. Además, un 34% usaba comparaciones de precio, pero muchas no explicaban con claridad cuál era la referencia. También se detectaron técnicas de presión, como mensajes de escasez o temporizadores, y casos de costes obligatorios que aparecían tarde en el proceso de compra.

Esto importa porque muchas tiendas pequeñas copian mecánicas de grandes ecommerce sin medir el riesgo: contador regresivo, “últimas unidades”, “solo hoy”, descuentos encadenados o precios tachados. Si el mensaje no se puede justificar, la campaña deja de ser agresiva y empieza a ser un problema.

Qué debe revisar el negocio antes de lanzar la campaña

Lo primero es conservar un histórico fiable de precios. No vale con saber “más o menos” cuánto costaba un producto. Si hay una reclamación o una revisión, el ecommerce debe poder demostrar qué precio aplicó durante los 30 días anteriores.

También conviene revisar los textos automáticos de la tienda, las etiquetas de descuento, los cupones, los gastos de envío y cualquier coste añadido antes del pago. La oferta debe entenderse desde el principio, sin sorpresas al final del carrito.

Y hay otro detalle práctico: si la campaña va a mover más ventas, el negocio debe mirar si su banco, pasarela o TPV acompaña. No es lo mismo cobrar al día siguiente que esperar varios días, ni pagar una comisión plana que una variable por operación. Para tiendas pequeñas con mucha venta online, comparar bancos para autónomos o bancos para pequeñas empresas puede ser tan importante como preparar el escaparate de rebajas.

La idea práctica es sencilla: una rebaja debe poder sostenerse con datos. Si el descuento no sale del precio real anterior, si el coste final aparece tarde o si la urgencia es inventada, el ecommerce no solo arriesga una venta: arriesga confianza, margen y una posible sanción.

Esta noticia ha sido elaborada por Javier Borja

Javier Borja

Javier Borja

Especialista

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Especialista en autónomos, negocios y finanzas para pymes.

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