Qué cambia con MyETF y por qué apunta al punto débil de los ETF
La novedad no es un ETF concreto, sino la estructura. MyETF, impulsada por Flinket, plantea una plataforma digital para invertir en ETFs a través de una póliza de seguro de vida-ahorro unit linked. Es decir, el inversor no compra los ETF directamente desde un bróker tradicional, sino dentro de un contrato asegurador.
El punto que quiere atacar es conocido por muchos inversores en España: los fondos de inversión permiten traspasos sin tributar en ese momento, mientras que los ETF cotizados quedan fuera de ese diferimiento cuando se venden o se reembolsan. La Ley del IRPF recoge el diferimiento para fondos y sociedades de inversión que cumplen determinados requisitos, pero excluye expresamente a fondos cotizados y vehículos análogos.
Por eso MyETF intenta colocarse en una zona intermedia: mantener la exposición a ETF, pero usando el marco fiscal de un unit linked. Para quien esté comparando vías de acceso al mercado, la comparación no debe hacerse solo frente a otros ETFs, sino también frente a fondos indexados, carteras automatizadas y plataformas tradicionales. En ese punto puede ayudar revisar, con calma, la guía de mejores brokers para invertir en ETFs.
La clave fiscal: diferir, no eliminar impuestos
La palabra importante aquí es diferimiento. MyETF explica que, mientras el dinero permanezca dentro del unit linked, el usuario puede comprar, vender o cambiar ETF sin tributar por cada movimiento interno. La tributación llegaría al rescatar total o parcialmente la póliza.
Esto no significa que Hacienda desaparezca. Significa que el momento fiscal se retrasa. En inversión a largo plazo, retrasar la tributación puede tener valor porque permite que una parte mayor del capital siga invertida. Pero ese beneficio depende de muchos factores: frecuencia de cambios, plusvalías acumuladas, plazo, costes totales, perfil fiscal del inversor y normativa vigente.
La base legal que rodea a los unit linked exige condiciones. El artículo 14.2.h de la Ley del IRPF regula los seguros de vida en los que el tomador asume el riesgo de inversión y establece supuestos en los que no se aplica la imputación anual, siempre que se cumplan requisitos durante toda la vida del contrato. La clave práctica es sencilla: antes de contratar, no basta con leer la promesa comercial. Hay que revisar la documentación contractual y fiscal.

El coste importa: el 1% no es toda la historia
MyETF comunica una comisión anual del 1% sobre el patrimonio en la póliza, sin comisiones de entrada, salida u operación, descontada mensualmente. También indica un mínimo general de 3.000 euros para empezar, con una condición promocional para los primeros 100 usuarios desde 1.000 euros.
Conviene mirar más allá del titular. En un unit linked que invierte en ETFs hay varias capas de coste: la comisión de la póliza, el coste de la cobertura de fallecimiento y el TER de los ETF subyacentes. La propia documentación divulgativa de MyETF reconoce esas tres capas y recuerda que el TER se descuenta de forma implícita en el valor del ETF.
Ese punto es clave para el inversor. Muchos ETFs directos tienen costes muy bajos, pero si se añaden una póliza, una capa aseguradora y posibles costes internos, la ventaja fiscal debe compensar ese coste adicional. Quien solo quiera comprar y mantener uno o dos productos durante muchos años quizá deba comparar con más cuidado frente a una cartera sencilla de mejores ETFs para invertir a largo plazo o frente a fondos indexados traspasables.
Riesgos que no conviene pasar por alto
El producto no elimina el riesgo de mercado. Si los ETF bajan, el valor de la póliza también puede caer. MyETF advierte que la inversión conlleva riesgos y que el valor de la cartera puede variar por la evolución de los mercados. La protección aseguradora no debe confundirse con un depósito, ni con una garantía pública equivalente al FGD.
También hay riesgo de estructura. En un unit linked, el titular legal de los activos es la aseguradora, no el tomador, aunque existan mecanismos de separación de activos y protección regulatoria. MyETF señala que no garantiza el capital y que el riesgo de inversión lo asume el tomador.
Además, hay riesgo operativo y de disponibilidad real: catálogo final de ETFs, liquidez de rescates, funcionamiento de la app, documentación precontractual, test de adecuación, custodia, tratamiento fiscal efectivo y papel de las entidades supervisadas. MyETF afirma que MGC Mutua actúa como partner asegurador y que el modelo opera bajo supervisión aseguradora, pero antes de publicar conviene comprobar registro, KID, condiciones particulares y folleto aplicable.

Qué debe comparar el inversor antes de decidir
La pregunta no es si MyETF es “mejor” que comprar ETFs directamente. La pregunta correcta es para qué tipo de inversor puede tener sentido. Puede ser más interesante para quien rebalancea con cierta frecuencia, acumula plusvalías relevantes y valora el diferimiento fiscal dentro de una estructura aseguradora. Puede ser menos atractivo para quien opera poco, busca máxima simplicidad o prioriza costes mínimos.
Antes de decidir, conviene comparar tres cosas: cuánto costaría mantener la cartera fuera del unit linked, cuánto valor aporta el diferimiento fiscal y qué flexibilidad real ofrece la póliza. También hay que revisar si los ETFs disponibles encajan con la cartera y no solo con la ventaja fiscal. Para ampliar opciones y no quedarse en una sola plataforma, puede ser útil consultar la selección de mejores ETFs de Finantres.
La noticia es relevante porque intenta resolver una desventaja histórica de los ETF en España. Pero la fiscalidad no convierte un producto en adecuado por sí sola. Costes, riesgo de mercado, estructura jurídica, liquidez, documentación y horizonte temporal siguen siendo los filtros clave antes de poner dinero real.









