Qonto y VeriFactu: las preguntas que una pyme debe hacer antes de confiar su facturación

Pyme revisando su software de facturación antes de adaptarse a VeriFactu
Pyme revisando su software de facturación antes de adaptarse a VeriFactu

Qonto ha colocado la facturación electrónica y VeriFactu dentro de su oferta para negocios en España. En su propia web afirma que su herramienta cumple la regulación española y que permite emitir facturas adaptadas a VeriFactu, dentro de planes de cuenta de empresa que parten desde 9 euros al mes sin IVA en facturación anual para autónomos, según su página de tarifas.

La noticia no está solo en que una fintech conocida hable de cumplimiento normativo. La clave, para una pyme, está en otra parte: saber si el software concreto que va a usar cumple, cómo lo acredita, cuánto cuesta realmente y qué obligaciones deja en manos del negocio.

VeriFactu no es solo “hacer facturas digitales”

El Reglamento de sistemas informáticos de facturación obliga a que los programas usados para facturar garanticen la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros. No va solo de dejar Word, Excel o el PDF de siempre. Va de que cada factura deje un rastro técnico que no se pueda manipular sin que quede constancia.

El calendario vigente también importa. Tras la modificación aprobada por el Real Decreto-ley 15/2025, las entidades que presentan Impuesto sobre Sociedades deben tener sus sistemas adaptados antes del 1 de enero de 2027. El resto de obligados, donde entran muchos autónomos en estimación directa, antes del 1 de julio de 2027. La Agencia Tributaria lo recoge en su nota informativa actualizada el 26 de marzo de 2026.

Para una pyme, esto da margen, pero no elimina el problema. Si el negocio ya está cambiando de cuenta, proveedor de cobros o sistema de gestión, conviene revisar si la solución de facturación encaja con su operativa real. No es lo mismo una consultora con pocas facturas al mes que un comercio con tickets, TPV, devoluciones y varios usuarios.

Autónomo revisando comisiones de cuentas profesionales en el portátil
Te puede interesar: Revolut Business frente a Wise, Qonto y Finom: qué datos oficiales conviene revisar antes de elegir cuenta

La pregunta incómoda: qué significa “cumplir” en cada versión

Aquí está la letra pequeña. La Agencia Tributaria explica que la certificación del sistema no funciona como una homologación previa registrada por Hacienda, sino mediante declaración responsable del productor del software. Esa declaración debe estar accesible en el propio sistema y a disposición del cliente en el momento de adquirir el producto.

Por eso, antes de dar por bueno cualquier reclamo comercial, una pyme debería preguntar algo muy concreto: qué versión exacta del software está cubierta por la declaración responsable. No basta con que la web diga que el producto está adaptado. El negocio necesita saber si la versión que usa, con sus módulos, integraciones y configuración, es la que el proveedor declara conforme.

También hay que preguntar si el sistema operará en modalidad VERI*FACTU o como sistema no verificable. La diferencia es práctica: los sistemas VERI*FACTU remiten en línea a la Agencia Tributaria los registros de facturación; los no verificables no los remiten, pero deben conservarlos con medidas adicionales de seguridad, firma, registro de eventos y exportación.

Ese matiz afecta a la tranquilidad del empresario. Si el sistema remite registros, el negocio gana trazabilidad, pero también debe entender cuándo empieza esa modalidad y durante cuánto tiempo queda vinculado. La AEAT señala que la opción por VERI*FACTU se entiende realizada al iniciar la remisión sistemática y se mantiene, al menos, hasta el final del año natural.

Coste real: plan, límites, integraciones y salida de datos

El coste no está solo en el precio mensual. Qonto muestra planes para autónomos con precios desde 9, 19 y 39 euros al mes sin IVA en modalidad anual, e incluye en su comparativa elementos como transferencias, tarjetas, pagos físicos, descubierto sujeto a elegibilidad y facturación electrónica conforme a VeriFactu.

Para una pyme, la pregunta no es si el software “viene incluido”. La pregunta es qué plan necesita para trabajar sin quedarse corto. Si hacen falta varios usuarios, permisos, subcuentas, más transferencias, integración con contabilidad, pagos físicos o conciliación, el coste real puede ser distinto al precio de entrada.

También conviene mirar el encaje con el banco y los cobros. Si el cambio de software viene unido a cambiar la cuenta principal del negocio, tiene sentido comparar alternativas en una guía de mejores bancos para autónomos o, si se trata de una sociedad, revisar opciones de bancos para pequeñas empresas. No porque haya que cambiar, sino porque mezclar cuenta, facturación y cobros en un solo proveedor puede ser cómodo, pero también genera dependencia.

La misma lógica aplica al TPV. Qonto publica comisiones para pagos físicos con tarjetas UE y para tarjetas internacionales o de empresa en su página de tarifas. Si el negocio cobra mucho con tarjeta, una diferencia pequeña por operación puede pesar a final de mes. Antes de mover la operativa, conviene comparar con otras soluciones de TPV para negocios y hacer números con ventas reales, no con el caso ideal.

Cliente revisando el estado de Qonto antes de reclamar una incidencia
Te puede interesar: ¿Está caído Qonto? La forma correcta de comprobarlo antes de asumir una incidencia

Qué debería preguntar una pyme antes de decidir

La primera pregunta es fiscal: quién emite la declaración responsable, dónde se consulta y qué versión cubre. La segunda es operativa: si el sistema envía registros en modalidad VERI*FACTU o si conserva registros como sistema no verificable. La tercera es de gestión: cómo se exportan los datos si el negocio cambia de proveedor.

La cuarta pregunta es de caja. Hay que revisar cuotas, límites, comisiones, usuarios incluidos, coste de tarjetas, transferencias adicionales, TPV, cobros y posibles servicios financieros asociados. Para el autónomo o la pyme, el problema no es solo cumplir. Es cumplir sin disparar costes ni complicar la gestión diaria.

Y hay una quinta pregunta que no siempre se hace: qué pasa con las facturas ya emitidas, las rectificativas, los permisos del asesor, los apoderamientos, la conservación de registros y la integración contable. La aplicación gratuita de la AEAT existe y está pensada principalmente para profesionales, autónomos y empresas con baja facturación, pero también tiene limitaciones operativas, como la gestión exclusiva dentro de la propia aplicación y la imposibilidad de emitir facturas simplificadas.

El resumen es sencillo: Qonto puede ser una opción cómoda para negocios que quieran unir cuenta, facturación y gestión financiera. Pero VeriFactu no se resuelve con una frase comercial. Antes de dar por bueno cualquier software, una pyme debería pedir la declaración responsable, revisar la modalidad de funcionamiento, calcular el coste total y comprobar que podrá cambiar de proveedor sin perder control sobre sus registros.

Esta noticia ha sido elaborada por Javier Borja

Javier Borja

Javier Borja

Especialista

Más del autor

Especialista en autónomos, negocios y finanzas para pymes.