La rentabilidad no está en euros
La cuenta de ahorro en divisas de bunq está disponible para usuarios personales y de empresa residentes en Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Países Bajos y España, siempre que tengan una cuenta activa en la entidad. No es un depósito a plazo fijo clásico, sino una cuenta de ahorro en moneda extranjera.
Según la información de bunq, las cuentas personales permiten obtener interés en estas divisas: dírham de Emiratos Árabes Unidos, dólar australiano, libra esterlina, corona noruega, esloti polaco, lira turca, dólar estadounidense y rand sudafricano.
Las rentabilidades anuales variables que muestra bunq para cuentas personales son: AED 2,02%, AUD 3,56%, GBP 3,01%, NOK 3,32%, PLN 2,12%, TRY 27,06%, USD 3,01% y ZAR 4,03%. En cuentas de empresa, las cifras son inferiores: AED 1,54%, AUD 2,72%, GBP 2,30%, NOK 2,53%, PLN 1,62%, TRY 20,68%, USD 2,30% y ZAR 3,08%.
El banco advierte de que tanto los intereses como los tipos de cambio pueden variar. Además, los intereses se pagan semanalmente y el dinero remunerado en divisa extranjera tiene un límite equivalente a 100.000 euros por usuario, según el tipo de cambio aplicable.
Para quien esté comparando alternativas en euros antes de asumir riesgo de divisa, conviene mirar también los mejores depósitos a plazo fijo y separar bien una cosa de otra: un depósito en euros no tiene el mismo riesgo que una cuenta en liras, rands o dólares.
Por qué algunas divisas pagan tanto
El caso más llamativo es la lira turca. Un interés anual del 27,06% puede parecer, a primera vista, muy superior al de las cuentas o depósitos en euros. Pero esa rentabilidad no aparece por casualidad.
bunq explica que la volatilidad de una divisa está vinculada a factores como la inflación, los cambios de tipos de interés y la estabilidad económica o política del país. En su propia clasificación, la lira turca aparece como una moneda de volatilidad muy alta, precisamente por la elevada inflación interna y por los retos económicos y políticos del país.
Ese es el punto que el ahorrador debe entender: una divisa puede pagar más porque también incorpora más riesgo. Si una moneda pierde valor frente al euro, el interés cobrado en esa moneda puede no compensar la depreciación al volver a convertir el dinero.
Turquía registró una inflación anual oficial del 32,11% en junio de 2026, según los datos publicados por el instituto estadístico turco. En un entorno así, los tipos nominales tienden a ser mucho más altos, pero eso no significa que el ahorrador español esté obteniendo automáticamente una rentabilidad real elevada en euros.
Algo parecido, aunque con intensidades distintas, puede ocurrir con otras divisas. El rand sudafricano ofrece un 4,03% en cuentas personales de bunq, pero la propia entidad lo clasifica como una divisa de alta volatilidad, sensible a la incertidumbre política y económica del país. En Sudáfrica, la inflación anual subió al 4,5% en mayo de 2026, según Statistics South Africa.
En el caso del esloti polaco, bunq ofrece un 2,12% y lo clasifica como divisa de volatilidad media, influida por la inflación doméstica y la estabilidad regional. La inflación polaca fue del 2,5% interanual en junio de 2026, según la estimación preliminar de Statistics Poland.

El riesgo que no se ve en el porcentaje
El problema de mirar solo el interés es que el ahorrador puede comparar mal. Un 27,06% en liras turcas no equivale a un 27,06% en euros. El interés se genera en la divisa elegida y el resultado final para un residente en España depende de cuánto valga esa divisa cuando quiera volver a euros.
bunq lo resume de forma clara: si se ahorra en moneda extranjera, el valor no está fijado. Cuando cambia el tipo de cambio, también cambia el importe que se recibiría al convertir de nuevo a euros. Por eso el saldo puede crecer o perder valor medido en la moneda del ahorrador.
También hay costes y límites operativos que conviene revisar. Si el cliente no tiene ya la divisa y convierte desde euros dentro de la app, bunq indica que aplica un margen del 0,5% sobre el tipo de cambio más reciente cuando los mercados están abiertos. Además, los fondos de estas cuentas de ahorro en divisas pueden retirarse dos veces por mes natural por cada divisa, y esas retiradas cuentan dentro del límite total de retiradas de ahorro.
Esto cambia la lectura para quien busca liquidez. No es lo mismo tener dinero en una cuenta remunerada en euros que poder necesitar convertir desde una divisa volátil justo en un mal momento de mercado.
Para un perfil conservador, la comparación debería hacerse con productos cuyo riesgo entienda bien. En ese sentido, las listas de mejores depósitos en bancos extranjeros o de bancos que dan más intereses a plazo fijo pueden servir como referencia, siempre recordando que el elemento decisivo no es solo el tipo anunciado, sino moneda, plazo, garantía, liquidez y fiscalidad.
Garantía, impuestos y letra pequeña
bunq B.V. está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos neerlandés, ejecutado por De Nederlandsche Bank. La cobertura general es de hasta 100.000 euros por depositante y entidad, y bunq señala que sus cuentas de ahorro en divisa extranjera están protegidas por ese esquema hasta el valor equivalente en euros.
Ese matiz importa. La garantía protege frente a la insolvencia de la entidad dentro de los límites aplicables, pero no elimina el riesgo de cambio. Si la divisa cae frente al euro, el ahorrador puede ver reducido el valor de su saldo convertido, aunque la cuenta esté dentro del perímetro de garantía.
En España, los intereses de cuentas y depósitos se integran como rendimientos del capital mobiliario en la base del ahorro. Si hay intereses en divisas y posibles diferencias de cambio, conviene revisar la fiscalidad concreta antes de publicar o contratar, porque el tratamiento puede depender de cómo se generen y se conviertan esos importes.
La noticia, por tanto, no está en que bunq pague un porcentaje muy alto en algunas monedas. La noticia está en la advertencia: cuanto más llamativa es la rentabilidad en una divisa, más necesario es mirar inflación, volatilidad, conversión a euros, límites de retirada y garantía aplicable. Para el ahorrador español, los tipos altos no significan automáticamente bajo riesgo.









