El 2,5% parece atractivo hasta que haces esta cuenta con la inflación

El 2,5% parece atractivo hasta que haces esta cuenta con la inflación.
El 2,5% parece atractivo hasta que haces esta cuenta con la inflación.

La cuenta no empieza en la TAE, empieza en el IPC

El INE ha situado la inflación anual estimada de julio en el 3,5%, tres décimas más que en junio, y publicará el dato definitivo del IPC de julio el 13 de agosto de 2026. Hasta entonces, cualquier cálculo debe tratar ese 3,5% como dato adelantado, no como cifra cerrada.

La comparación es sencilla, pero muy útil. Si una cuenta paga un 2,5% TAE bruto durante un año y el IPC acaba confirmándose en el 3,5%, el ahorrador gana intereses, sí, pero pierde poder adquisitivo. La TAE indica lo que remunera la cuenta; la inflación mide cuánto se encarece la vida.

Con 10.000 euros, una cuenta al 2,5% generaría unos 250 euros brutos en un año si el tipo se mantiene durante 12 meses y se aplica sobre todo el saldo. Tras una retención del 19%, el importe neto aproximado sería de 202,50 euros. Frente a una inflación del 3,5%, esos 10.202,50 euros tendrían un poder de compra equivalente a unos 9.857 euros actuales. La rentabilidad real neta sería, por tanto, cercana al -1,4%.

El bruto, el neto y lo real son tres números distintos

Para el ahorrador, la TAE no lo es todo. La primera cifra que suele aparecer en una promoción es la rentabilidad bruta. La segunda, más realista, es lo que queda después de impuestos. Y la tercera, la que más importa para proteger el ahorro, es la rentabilidad real: lo que queda después de descontar la inflación.

La Agencia Tributaria considera los intereses de cuentas y depósitos como rendimientos del capital mobiliario integrados en la base del ahorro. Con carácter general, estos rendimientos soportan una retención del 19%, aunque la tributación final depende del conjunto de rentas del ahorro del contribuyente: 19% hasta 6.000 euros, 21% hasta 50.000, 23% hasta 200.000, 27% hasta 300.000 y 30% a partir de ahí.

Traducido a números: 2,5% bruto no equivale a 2,5% neto. En el primer tramo fiscal, una rentabilidad bruta del 2,5% deja aproximadamente un 2,025% neto antes de inflación. Si el IPC se confirma en el 3,5%, la cuenta no compensa toda la subida de precios, aunque sí reduce el daño frente a tener el dinero parado al 0%.

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No todas las cuentas al 2,5% son iguales

En el mercado español ya hay cuentas que usan el 2,5% TAE como reclamo, pero conviene mirar condiciones antes de comparar. Openbank, por ejemplo, anuncia una Cuenta Remunerada Openbank para nuevos clientes al 2,50% TAE, con 2,47% TIN anual durante un año, sin comisión de mantenimiento, administración o cancelación, y condicionada a traer Bizum. La entidad indica que remunera desde 1 euro, sin límite máximo, paga intereses mensualmente y que, pasados 12 meses, la cuenta pasa a una Cuenta de Ahorro Openbank con el tipo vigente en ese momento.

Bankinter también muestra una Cuenta Digital para nuevos clientes al 2,47% TIN y 2,50% TAE, con saldo máximo remunerado de 100.000 euros, liquidación mensual y comisión de mantenimiento de 0 euros. En su información comercial figura que la oferta es para nuevos clientes que contraten por la web y no hayan sido clientes en los últimos seis meses.

La conclusión no es que una sea mejor que otra para todos. La conclusión es que dos cuentas con la misma TAE pueden dejar resultados distintos si cambian el saldo máximo, la duración, los requisitos, la liquidación de intereses o lo que ocurre cuando termina la promoción. Quien esté comparando opciones puede ampliar el análisis en la guía de mejores cuentas remuneradas o revisar qué bancos dan más intereses por tus ahorros.

La letra pequeña que cambia la decisión

El punto clave no es solo cuánto paga una cuenta, sino hasta qué saldo, durante cuánto tiempo y con qué condiciones. Una TAE del 2,5% durante 12 meses no se valora igual que una promoción de tres meses. Tampoco es lo mismo una cuenta sin límite máximo que otra que solo remunera un tramo concreto de saldo.

La liquidez también importa. Una cuenta remunerada suele permitir retirar el dinero cuando se necesita, una ventaja frente a muchos depósitos. Pero esa flexibilidad no elimina la necesidad de revisar si hay cuenta asociada, tarjeta, Bizum, nómina, recibos, comisiones, cambios de tipo posteriores o límites operativos. Si la prioridad es mantener dinero disponible, también puede tener sentido comparar con mejores cuentas de ahorro antes de mover el fondo de emergencia.

La seguridad es otro filtro. En bancos españoles adheridos al Fondo de Garantía de Depósitos, la cobertura general alcanza 100.000 euros por titular y entidad. Si la oferta viene de una fintech, app o entidad extranjera, conviene comprobar qué entidad custodia realmente el dinero y qué fondo de garantía aplica.

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Qué mirar antes del dato definitivo del 13 de agosto

Hasta que el INE publique el IPC definitivo de julio, la cifra del 3,5% debe usarse como referencia provisional. Aun así, el mensaje para el ahorrador ya es claro: una cuenta al 2,5% TAE puede ser útil para mejorar el rendimiento del dinero líquido, pero no basta para batir una inflación del 3,5% después de impuestos.

También hay alternativas conservadoras que pueden servir de referencia, aunque no son equivalentes. En la última subasta de Letras del Tesoro a seis meses, el tipo marginal fue del 2,512% y el tipo medio del 2,496%. Las Letras tienen fiscalidad, plazo y liquidez distintos a una cuenta remunerada, por lo que la comparación debe hacerse con calma y no solo por porcentaje.

La idea práctica es sencilla: antes de dejarse llevar por una TAE llamativa, conviene hacer tres cuentas. Cuánto se gana en bruto, cuánto queda neto tras impuestos y cuánto queda realmente después de la inflación. Ahí es donde una promoción comercial se convierte en una decisión de ahorro mejor informada.

Esta noticia ha sido elaborada por Xavier Tarrasó.

Alejandro Valencia

Xavier Tarrasó

Especialista

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Experto en cuentas remuneradas y rentabilidad bancaria..