Sergio Moreno: así es conducir un camión de gran tonelaje de noche en España

Así es conducir un camión de noche en España
Así es conducir un camión de noche en España.

Moreno explica que durante sus rutas nocturnas se encuentra con conductores que circulan con más prisa, intentan adelantar en lugares poco adecuados o aprovechan las bajadas para ganar tiempo. Él prefiere llegar media hora más tarde antes que forzar un vehículo cuyo comportamiento cambia por completo cuando va cargado.

Su relato no permite sacar conclusiones sobre todo el sector, pero sí deja una idea útil: en el transporte pesado, unos minutos de ventaja pueden salir caros. El riesgo no está solo en un accidente. También puede aparecer en forma de sanción, incumplimiento del tacógrafo o una jornada mal organizada.

Llevar 24 toneladas no es lo mismo que conducir un turismo

Según el testimonio difundido por 20minutos y Auto Bild, Moreno trabaja de noche en la ruta Asturias-Madrid y transporta habitualmente cargas de unas 24 toneladas. Él mismo reconoce que todavía está conociendo el comportamiento del camión y que, con ese peso, el vehículo necesita su propio ritmo.

La normativa española permite actualmente masas máximas de hasta 44 toneladas en determinadas configuraciones de vehículos articulados de cinco o más ejes. Eso no significa que todos los camiones lleven ese peso ni que las 24 toneladas citadas por Moreno sean la masa total del conjunto: podrían referirse únicamente a la mercancía transportada. La diferencia debe aclararse antes de comparar las dos cifras.

También importa el tipo de vía. La Dirección General de Tráfico fija para camiones y vehículos articulados un máximo genérico de 80 km/h en carreteras convencionales y 90 km/h en autopistas y autovías. Por tanto, circular a 90 km/h por una carretera nacional que tenga la consideración de vía convencional superaría el límite general, sin perjuicio de la señalización específica existente en cada tramo.

La noche añade cansancio, presión horaria y menos margen de error

La conducción profesional está limitada por normas de tiempos de conducción y descanso. Con carácter general, el máximo diario es de nueve horas, aunque puede ampliarse hasta diez horas dos veces por semana. Después de cuatro horas y media al volante debe realizarse una pausa de 45 minutos, que puede fraccionarse en los términos previstos por la normativa.

Estas reglas no son un detalle burocrático. El tacógrafo permite registrar la actividad del conductor y comprobar si se han respetado los periodos exigidos. Incumplirlos puede derivar en sanciones para el profesional o la empresa y aumentar el peligro cuando la fatiga coincide con oscuridad, carreteras secundarias y una carga pesada.

Moreno resume su criterio con una frase sencilla: prefiere llegar más tarde, pero llegar. Para quien trabaja de noche, la diferencia económica no debería medirse solo por el tiempo ganado. También cuentan la seguridad, los descansos reales, el estado del vehículo y la posibilidad de que un retraso razonable evite una decisión mucho más costosa.

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Qué debería revisar quien valore trabajar como camionero

El testimonio también sirve para mirar con más cuidado una oferta de empleo. El salario anunciado es solo una parte. Conviene comprobar si la remuneración incluye dietas, pluses de nocturnidad, pernoctaciones, carga y descarga o fines de semana, además de saber quién asume los aparcamientos, los desplazamientos hasta la base y otros gastos vinculados a la ruta.

También debe quedar claro qué permiso exige el puesto. Para conducir un vehículo tractor con un remolque o semirremolque de más de 750 kilos se necesita el permiso C+E. Para ejercer profesionalmente es obligatorio cumplir, además, los requisitos de cualificación inicial y formación continua del Certificado de Aptitud Profesional, conocido como CAP.

Moreno ha explicado que, durante su búsqueda de empleo en Asturias, encontró más anuncios para conductores de tráiler que para camiones rígidos. Se trata de su experiencia personal, no de una estadística completa del mercado laboral, por lo que no permite asegurar que la situación sea idéntica en todas las provincias o empresas.

Para los conductores asalariados, revisar dónde se cobra la nómina y qué comisiones aplica la cuenta puede evitar pequeños costes recurrentes; esta guía de bancos para llevar la nómina permite comparar condiciones. Los transportistas por cuenta propia también pueden separar los cobros y gastos profesionales con ayuda de una cuenta específica, como las incluidas en esta comparativa de bancos para autónomos.

Llegar antes no siempre significa trabajar mejor

La historia de Sergio Moreno no demuestra que todos los camioneros conduzcan con prisas ni que todas las empresas impongan plazos inseguros. Sí muestra una tensión real del oficio: cumplir los horarios sin olvidar que un tráiler cargado necesita más previsión, distancia y tiempo para reaccionar.

Antes de aceptar una ruta nocturna o una oferta, la clave está en revisar las condiciones completas, no solo el sueldo o la hora prevista de llegada. Con un vehículo pesado, el margen de error es pequeño. Ahorrar media hora puede no compensar si termina en una sanción, una incidencia mecánica o un riesgo que ningún incentivo económico cubre.

Esta noticia ha sido elaborada por Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Especialista

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Especialista en fiscalidad, impuestos e inversiones en España.