Los últimos datos completos del Idescat, elaborados con las fianzas depositadas en el Incasòl, dibujan un mercado local más caro y con menos movimiento. La renta media de los contratos formalizados pasó de 552,77 euros mensuales en 2024 a 584,65 euros en 2025.
La diferencia es de 31,88 euros al mes, unos 382,56 euros al año si se compara una mensualidad media con otra. Pero conviene no confundir esta estadística con una subida automática para todos los inquilinos: mide los contratos firmados en cada ejercicio y la composición de las viviendas puede cambiar.
Al mismo tiempo, Manresa registró 1.468 contratos en 2025, frente a 1.655 en 2024. Son 187 menos en un año y la segunda caída anual consecutiva, después del descenso del 7,8% contabilizado en 2024.
Menos contratos y una oferta visible que cambia rápido
La caída de contratos es una señal de menor rotación, aunque por sí sola no demuestra cuántas viviendas han salido del alquiler habitual. Puede responder a renovaciones, prórrogas, menor oferta disponible o desplazamiento hacia fórmulas que no aparecen igual en la estadística.
Los portales muestran, además, un escaparate reducido y muy cambiante. Habitaclia contabilizaba 21 viviendas en alquiler en Manresa y Fotocasa mostraba 20 pisos y apartamentos en la consulta realizada para esta información. No son cifras censales, pueden incluir duplicados y varían a diario, pero ayudan a entender por qué muchos candidatos encuentran pocas opciones simultáneas.
También hay que separar precio firmado y precio anunciado. Idealista situó la oferta en 9,3 euros por metro cuadrado en junio de 2026, prácticamente igual que un año antes y por debajo del máximo de 10 euros alcanzado en abril. Un piso anunciado de 70 metros rondaría 651 euros mensuales a ese precio, antes de valorar estado, barrio, garaje o gastos.
Qué supone para el bolsillo de quien busca vivienda
Tomando como referencia la renta media firmada de 2025, entrar en un alquiler exigiría normalmente al menos 1.169,30 euros entre la primera mensualidad y la fianza legal de un mes. Esa cifra no incluye mudanza, suministros, mobiliario ni una posible garantía adicional pactada dentro de los límites legales.
La Ley de Arrendamientos Urbanos establece que los gastos de gestión inmobiliaria y formalización del contrato corresponden al arrendador. También limita la garantía adicional a un máximo de dos mensualidades en los contratos de hasta cinco años, o siete si el propietario es una persona jurídica. No significa que siempre se exija, pero sí que el desembolso inicial puede pesar tanto como la renta mensual.
En una búsqueda larga, separar la fianza y los gastos de entrada del dinero corriente ayuda a no confundir el presupuesto disponible. Las guías de Finantres sobre cuentas de ahorro y cuentas remuneradas permiten revisar opciones para mantener ese colchón localizado, sin que eso sustituya la comparación de condiciones y comisiones.

Manresa es zona tensionada, pero el límite tiene matices
Manresa figura entre los municipios catalanes declarados zona de mercado residencial tensionado desde marzo de 2024. La declaración tiene una vigencia inicial de tres años y activa límites específicos para la renta de determinados contratos nuevos.
Cuando la vivienda ya estuvo alquilada durante los cinco años anteriores, la nueva renta no puede superar, con carácter general, la última mensualidad actualizada del contrato previo. La norma contempla excepciones de hasta el 10% por determinadas rehabilitaciones, mejoras energéticas o de accesibilidad y contratos de larga duración. Si el arrendador es gran tenedor o no hubo contrato en los cinco años anteriores, puede operar el límite del sistema estatal de referencia.
Para los contratos ya vigentes, la renta no sube porque aumente la media del mercado. La actualización solo puede aplicarse en el aniversario y si existe una cláusula expresa. En los contratos firmados después del 26 de mayo de 2023, la referencia para la actualización anual es el IRAV publicado por el INE. La clave está en revisar la fecha, la cláusula y la notificación recibida.
Qué conviene comprobar antes de firmar o aceptar una subida
Antes de reservar una vivienda, conviene pedir por escrito la renta, la duración, la fianza, las garantías adicionales y cualquier gasto repercutido. En una zona tensionada también importa conocer si existió un contrato anterior y si el propietario tiene la consideración de gran tenedor, porque esas circunstancias pueden cambiar el límite aplicable.
El Ayuntamiento de Manresa enlaza el sistema estatal de referencia y mantiene información sobre programas de alquiler asequible y ayudas para pagar la vivienda. Las convocatorias no están abiertas de forma permanente ni tienen siempre los mismos requisitos: edad, ingresos, empadronamiento, contrato y plazo pueden dejar fuera a quien no los revise.
El dato principal es claro: el alquiler medio firmado subió en 2025 mientras se redujo el número de contratos. Para el bolsillo, el riesgo no está solo en pagar más cada mes, sino en afrontar una entrada elevada o aceptar condiciones que no corresponden. Comparar el contrato con el índice oficial y guardar toda la documentación es el primer filtro.









