Qué cambia con la nueva solución de BBVA
La entidad ha lanzado un recorrido digital para emprendedores que quieren constituir una empresa y empezar a operar con una cuenta bancaria vinculada al proceso. Según la información publicada este 14 de septiembre, la herramienta centraliza las gestiones en un único espacio, permite consultar trámites pendientes y ofrece apoyo especializado cuando el usuario lo necesita.
El movimiento no nace de cero. BBVA ya venía empujando este terreno desde septiembre de 2024, con un servicio de alta de empresas en constitución junto a Ayuda T Pymes. En diciembre de 2025, la entidad aseguró que ese modelo había acompañado casi mil constituciones de pymes en España.
La diferencia ahora está en el paso hacia una experiencia más remota y guiada: apertura digital de una cuenta provisional, aportación del capital social, identificación mediante DNI, selfie y vídeo selfie, cumplimentación del Documento Único Electrónico, preparación de estatutos, registro y firma ante notario. Para el emprendedor, el atractivo está claro: menos idas y venidas en una fase en la que cada día perdido también cuesta dinero.
No es solo crear la empresa: es poder empezar a operar
Constituir una sociedad no termina cuando se firma la escritura. Después hay que formalizar la cuenta, ordenar cobros y pagos, contratar herramientas, preparar la facturación y decidir con qué banco trabajar. Ahí es donde la solución de BBVA quiere cerrar el círculo: una vez constituida la empresa, el cliente incorpora la documentación definitiva y puede acceder a BBVA Empresas para operar por banca digital.
Para un pequeño negocio, esto puede ser útil si evita duplicar trámites entre asesoría, notaría, Registro Mercantil y banco. Pero no conviene confundir comodidad con decisión automática. Antes de elegir entidad, sigue teniendo sentido comparar condiciones, servicios incluidos y costes recurrentes. Quien esté en fase de arranque puede ampliar el análisis con una comparativa de mejores bancos para emprendedores, sobre todo si va a necesitar cuenta, tarjetas, cobros, financiación o TPV desde el primer mes.
También hay que recordar que España ya cuenta con canales oficiales para crear empresas de forma electrónica. El Punto de Atención al Emprendimiento permite acceder al sistema CIRCE y al PAE Virtual, mientras que la Ley Crea y Crece fijó el capital mínimo de una sociedad limitada en un euro, con reglas específicas cuando el capital no alcanza los 3.000 euros.

La letra pequeña está en los costes y condiciones
La clave está en no quedarse solo con “digital” o “sin desplazamientos”. Constituir una empresa puede implicar gastos de notaría, Registro Mercantil, asesoría, certificados, gestión posterior y, después, costes bancarios. En el servicio lanzado en 2024, BBVA hablaba de asesoramiento inicial sin coste adicional, pero indicaba que el cliente asumía los gastos de registro y notario. Ese matiz sigue siendo importante para leer cualquier nueva solución de este tipo.
La cuenta también necesita revisión. En su página de alta online para empresas, BBVA indica que no cobra comisión de administración ni mantenimiento, ni comisión de emisión y mantenimiento de tarjeta de negocios, y que la promoción es válida para nuevos clientes empresas que facturen menos de cinco millones de euros al año. Ese dato puede ser interesante, pero el autónomo societario o emprendedor debe comprobar si encaja en el perfil, qué productos quedan fuera y qué ocurre si después contrata financiación, TPV, seguros u otros servicios.
No todos los negocios necesitan lo mismo. Una sociedad limitada que empieza con pocos cobros puede valorar más una cuenta sin mantenimiento. Un comercio, una clínica o una tienda online quizá tenga que mirar antes el coste del TPV, la liquidación de cobros y las comisiones por operación. Si el negocio va a cobrar con tarjeta, conviene revisar también opciones como los TPVs de BBVA o una comparativa más amplia de mejores TPVs.
A quién puede interesar y qué revisar antes de usarla
Esta novedad encaja sobre todo con emprendedores que quieren crear una sociedad, no con cualquier autónomo que ya factura como persona física y solo necesita una cuenta profesional. También puede tener sentido para pequeños negocios que quieren reducir visitas a oficina, ordenar pasos y tener un único recorrido para constitución y cuenta bancaria.
Antes de avanzar, conviene revisar cuatro puntos: qué tipos de sociedad admite el recorrido, qué parte es realmente remota, qué costes externos quedan fuera y qué condiciones comerciales se aplican después. Si la empresa va a ser una sociedad limitada, también merece la pena comparar entidades especializadas en este perfil, como las recogidas en la guía de mejores bancos para sociedades limitadas.
La novedad de BBVA puede ahorrar tiempo y hacer más ordenado el arranque, pero no elimina la necesidad de hacer números. Para quien empieza un negocio, el banco no es solo un trámite: es donde van a entrar los cobros, salir los impuestos, cargarse los seguros sociales y aparecer las comisiones pequeñas que, repetidas cada mes, dejan de ser pequeñas.









