Los datos son provisionales y forman parte del avance de julio de la Estadística de Regulación de Empleo del Ministerio de Trabajo y Economía Social, publicado el 17 de septiembre. El contraste entre las distintas medidas importa porque no todas tienen el mismo efecto sobre el empleo ni sobre los ingresos mensuales de un hogar.
Menos despidos colectivos, pero más jornada reducida
En julio hubo 3.473 trabajadores afectados por despidos colectivos, un 30,5% menos que en el mismo mes de 2025. También bajaron los afectados por suspensiones de contrato: fueron 4.561, un 25,7% menos interanual.
La excepción estuvo en la reducción de jornada. Esta modalidad afectó a 1.258 trabajadores, un 119,9% más que un año antes. Es decir, el total de trabajadores incluidos en procesos de regulación cayó, pero aumentó con fuerza el número de quienes mantuvieron el contrato con menos horas de trabajo.
La mayor parte de los afectados, 7.763 personas —el 83,5% del total—, estuvo incluida en procedimientos por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, las llamadas causas ETOP. Otros 1.529 trabajadores, el 16,5%, estaban en procedimientos por fuerza mayor.
La industria concentra el repunte de las reducciones de jornada
La industria fue el sector con más trabajadores afectados por procesos de regulación de empleo en julio: 5.287, aunque la cifra bajó un 12,7% frente a un año antes. Le siguieron los servicios, con 3.720 afectados y un descenso del 28,8%, y la construcción, con 235 y una caída del 44,4%. El sector agrario registró 50 afectados, un 354,5% más.
El dato que explica buena parte del salto en las reducciones de jornada está precisamente en la industria. Allí hubo 1.101 trabajadores afectados por esta medida, un 303,3% más que en julio de 2025. En cambio, las reducciones de jornada cayeron un 94,1% en construcción y un 44,7% en servicios, mientras el campo no registró afectados por esta modalidad.
Por eso, el aumento del 119,9% necesita contexto. No significa que la jornada reducida se haya disparado de la misma forma en toda la economía: el repunte estuvo muy concentrado en el sector industrial.

Qué significa para el bolsillo si te afecta un ERTE o un despido colectivo
Un despido colectivo implica la extinción del contrato de trabajo cuando se cumplen los supuestos previstos en el Estatuto de los Trabajadores. Una reducción de jornada dentro de un ERTE es distinta: es temporal y puede recortar entre un 10% y un 70% de la jornada, con una reducción análoga del salario.
Para el bolsillo, esa diferencia es importante. En una reducción temporal se mantiene el vínculo laboral, pero el ingreso salarial baja durante el periodo afectado. El SEPE contempla protección por desempleo para estas reducciones cuando se cumplen los requisitos aplicables, de modo que el impacto final depende de la medida concreta y de la situación de cada trabajador.
Si esa caída de ingresos obliga a rehacer el presupuesto, mantener liquidez cobra más importancia. Para quien ya esté revisando esa parte de sus finanzas, Finantres mantiene una guía sobre las mejores cuentas de ahorro.
Cataluña concentra el mayor número de afectados
Por comunidades autónomas, Cataluña sumó 2.386 trabajadores afectados por procesos de regulación de empleo en julio. Le siguieron País Vasco, con 1.120; Comunidad Valenciana, con 1.064; Andalucía, con 954, y la Comunidad de Madrid, con 883.
En términos interanuales, La Rioja registró el mayor aumento relativo, con un 195,9% y 216 afectados. Baleares duplicó su cifra, hasta 42, y Cataluña aumentó un 70,1%. En sentido contrario, los mayores descensos se dieron en Cantabria, Navarra, Castilla-La Mancha y Murcia.
La lectura útil no es que julio haya sido simplemente mejor o peor. El total de afectados bajó, pero el tipo de ajuste cambió: hubo menos trabajadores en despidos colectivos y más en reducciones temporales de jornada. Para quien esté dentro de un expediente, la clave está en identificar la medida concreta y cómo afecta a salario y prestación.









