La gasolina sube un 2,88% en una semana y el diésel un 2,17%
El último Boletín Petrolero de la Unión Europea, publicado el 17 de septiembre y basado en los precios medios de la semana del 8 al 14, sitúa la gasolina de 95 octanos en 1,866 euros por litro en España. Supone un avance semanal del 2,88% y prolonga a once semanas la racha alcista.
El gasóleo A vuelve también a subir después del descenso de la semana anterior. Su precio medio repunta un 2,17%, hasta 1,834 euros por litro. La gasolina mantiene así el cambio de posiciones de la semana pasada y continúa por encima del diésel, algo que no ocurría desde marzo.
La escalada de la gasolina ya ronda el 30% desde finales de junio. Aun así, los precios medios actuales siguen por debajo de los máximos históricos del verano de 2022, cuando la gasolina llegó a 2,141 euros por litro y el gasóleo a 2,10 euros.
Llenar un depósito de 55 litros cuesta ya más de 100 euros
La subida semanal se entiende mejor al llevarla a un repostaje real. Con el precio medio de esta semana, llenar 55 litros de gasolina cuesta unos 102,63 euros. En un coche diésel, el mismo volumen se sitúa en unos 100,87 euros.
La diferencia respecto a hace un año es considerable: el depósito de gasolina cuesta alrededor de 21 euros más y el de diésel, unos 23,3 euros más. Para quien utiliza el coche a diario para trabajar o cubrir desplazamientos familiares, esa diferencia puede convertirse en un gasto recurrente difícil de ignorar.
Eso sí, los 55 litros son una referencia, no una factura idéntica para todos. El coste final depende de cuánto se reposte y del precio de cada estación. El Ministerio para la Transición Ecológica mantiene el Geoportal de Hidrocarburos, donde pueden consultarse los precios comunicados por las estaciones; sus datos se actualizan de forma continua.

La rebaja fiscal del diésel no ha frenado el repunte
La evolución de septiembre tiene una particularidad fiscal. El Real Decreto-ley 18/2026 estableció una reducción temporal del Impuesto sobre Hidrocarburos y un mecanismo de salvaguarda vinculado a la evolución interanual de cada combustible. En julio, el gasóleo subió un 15,7% interanual, por encima del umbral del 15%, mientras que la gasolina avanzó un 7,3%.
Por eso, durante septiembre el gasóleo se beneficia de una rebaja fiscal equivalente a 20 céntimos por litro, mientras que la gasolina mantiene la reducción prevista de 5 céntimos. El descenso del diésel de la semana anterior recogió buena parte de ese cambio fiscal, pero el nuevo repunte ha absorbido ya una parte importante de aquel alivio.
La norma vigente fija estos tipos temporales hasta el 30 de septiembre de 2026. A partir de ahí, cualquier continuidad o modificación dependerá de una nueva decisión normativa. Para el bolsillo del conductor, este punto importa porque un cambio fiscal puede mover el precio final aunque la cotización del petróleo no varíe en la misma proporción.
El precio medio no es el precio que verás en todas las gasolineras
El Boletín Petrolero ofrece una media nacional y sirve para seguir la tendencia, pero no sustituye al precio de cada surtidor. El Ministerio permite consultar precios por provincia, municipio y estación, por lo que comparar gasolineras cercanas puede marcar una diferencia en el coste final del repostaje.
Además, el precio de la gasolina y del diésel no depende únicamente del barril de petróleo. También influyen la cotización internacional específica de cada carburante, los impuestos, los costes de logística y distribución y los márgenes. Por eso, una bajada del crudo no suele trasladarse de forma inmediata y exacta al surtidor.
La referencia práctica es sencilla: con la gasolina en máximo anual y el diésel de nuevo al alza, conviene mirar el precio por litro antes de repostar. No se trata de recorrer kilómetros para ahorrar unos céntimos, sino de evitar pagar de más cuando hay varias estaciones razonablemente cercanas con precios distintos.









