La regularización de inmigrantes podría duplicar la creación de empleo neta, según BBVA Research

  • La regularización extraordinaria de inmigrantes ya se nota en los registros laborales. Fedea y BBVA Research prevén que la afiliación a la Seguridad Social crezca alrededor de un 1% en el tercer trimestre, aunque advierten de que parte del aumento formaliza empleo ya existente.

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La regularización de inmigrantes podría duplicar la creación de empleo neta.
La regularización de inmigrantes podría duplicar la creación de empleo neta.

La afiliación apunta a crecer un 1% en el tercer trimestre

El Observatorio Trimestral del Mercado de Trabajo, elaborado por Fedea y BBVA Research y publicado el 17 de septiembre, estima que los datos conocidos hasta agosto anticipan un crecimiento trimestral de la afiliación del 1,0% entre julio y septiembre. En el segundo trimestre, la afiliación había avanzado un 0,9% una vez corregidos los efectos estacionales y de calendario.

El impulso coincide con la regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno. El proceso comenzó el 16 de abril y el plazo de solicitudes terminó el 30 de junio. El Ministerio de Inclusión contabilizó 1.174.978 solicitudes, una cifra que no debe confundirse con autorizaciones concedidas ni, mucho menos, con nuevos empleos creados.

A finales de agosto, cerca de 340.000 personas ya estaban afiliadas a la Seguridad Social como consecuencia del proceso extraordinario, según el Ministerio. El Observatorio calcula, por su parte, que la afiliación extranjera aumentó en torno a 400.000 personas entre abril y agosto y que, sin la regularización, ese incremento habría sido aproximadamente 211.000 afiliados menor.

Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research, señaló durante la presentación que la regularización podría estar duplicando la creación de empleo neta: sin este efecto, el avance de la afiliación estaría más cerca del 0,5% o el 0,6%. También subrayó que no se trata de una estimación cerrada y que harán falta más trimestres para medir el impacto con mayor precisión.

El dato no significa que todos sean empleos nuevos

Este es el matiz que más importa. Que aumente con fuerza el número de afiliados no significa necesariamente que cada nueva alta corresponda a un puesto de trabajo que antes no existía. Una parte de la regularización está trasladando a la economía formal empleos que ya se realizaban fuera de los registros de la Seguridad Social.

El propio Observatorio advierte de que, por esta razón, el efecto sobre el PIB es más incierto. Formalizar un empleo hace crecer la afiliación y las cotizaciones registradas, pero no genera automáticamente una cantidad equivalente de nueva actividad económica. Conviene separar, por tanto, tres conceptos que pueden confundirse fácilmente: afiliación, empleo formal y creación adicional de actividad.

Además, el procedimiento no fue una regularización automática para cualquier persona extranjera. El Real Decreto 316/2026 estableció condiciones específicas y permitió trabajar provisionalmente desde la comunicación del inicio de la tramitación en los casos previstos por la norma. Esto ayuda a entender por qué la medida empezó a aparecer rápidamente en las estadísticas laborales.

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La población extranjera sostiene buena parte del crecimiento del empleo

El peso de los trabajadores extranjeros no empieza con esta regularización. Según Fedea y BBVA Research, desde finales de 2019 la ocupación extranjera ha aumentado un 59,6%, frente al 5,1% de la ocupación autóctona. El Observatorio calcula que este colectivo explica cerca del 70% del empleo creado desde el cuarto trimestre de 2019.

Los registros de la Seguridad Social ofrecen otra fotografía complementaria. En agosto había una media de 3.551.759 afiliados extranjeros, el 15,9% del total de cotizantes. Son magnitudes distintas y no deben mezclarse: los datos de ocupación y los registros administrativos de afiliación utilizan fuentes y definiciones diferentes.

El problema es que más empleo no está viniendo acompañado de una mejora equivalente de la productividad. En el segundo trimestre, el PIB por persona ocupada apenas creció un 0,1% y la productividad por hora trabajada cayó un 0,2%. Desde finales de 2019, esta última solo ha avanzado un 2,4%, según el Observatorio.

Qué significa para el bolsillo y qué conviene vigilar

Para quien entra en el empleo formal, el cambio es tangible: el trabajo pasa a figurar en la Seguridad Social y a generar cotizaciones. Para el conjunto de los hogares, sin embargo, no estamos ante una ayuda, una subida salarial automática ni un ingreso directo. El efecto sobre salarios, productividad, recaudación y crecimiento tardará más en poder medirse con claridad.

También puede cambiar la gestión diaria del dinero de quienes empiezan a recibir una nómina de forma regular. En ese caso, tiene sentido revisar las condiciones de los bancos para llevar la nómina y, para quienes todavía lo necesiten por su situación documental, comprobar qué cuentas permiten operar con pasaporte. La clave está en comparar comisiones y requisitos, no en dar por hecho que cualquier cuenta servirá.

El 1% previsto para el tercer trimestre sigue siendo eso: una previsión construida con información disponible hasta agosto. El dato definitivo dependerá también de septiembre. Por ahora, la lectura más prudente es que la regularización está acelerando con fuerza el empleo registrado, pero una parte relevante corresponde a trabajos que ya existían y ahora afloran dentro de la economía formal.

Esta noticia ha sido elaborada por Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Especialista

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Especialista en fiscalidad, impuestos e inversiones en España.