Qonto ha puesto el foco en la remuneración de sus cuentas profesionales con un mensaje potente para cualquier autónomo que mantiene saldo en la cuenta del negocio: hasta un 5 % anual durante los primeros meses y hasta un 2,25 % después. La cifra llama la atención, pero conviene leerla entera.
Según la página pública de Qonto, la promoción del 5 % anual se aplica durante 4 meses en planes de equipo y exige realizar al menos 5 transacciones elegibles al mes. Después, la remuneración baja y varía según el plan contratado. En la página de tarifas, el 2,25 % posterior aparece asociado al plan Enterprise, no a todos los planes disponibles.
El 2,25 % llega solo con Enterprise
La página de tarifas de Qonto distingue entre planes para autónomos y planes de equipo. En los planes de autónomos, el Basic no muestra remuneración, mientras que Smart y Premium aparecen con hasta el 5 % anual temporal y un 1,25 % después de 2 meses, con límites de saldo remunerado de 50.000 euros y 100.000 euros, respectivamente.
En los planes de equipo, la escala cambia. Essential aparece con 1,25 % después de 4 meses, Business con 1,75 % después de 4 meses y Enterprise con 2,25 % después de 4 meses. Los tres muestran un límite de saldo remunerado de 200.000 euros. Además, el plan Enterprise figura con un precio de 199 euros al mes sin IVA, en facturación anual equivalente.
Para un autónomo, esto es lo importante: el porcentaje más alto no se consigue solo por abrir cuenta ni por activar la remuneración. Exige estar en el plan más caro de los que muestra Qonto para equipos. Antes de dejarse llevar por el 2,25 %, conviene comparar la rentabilidad esperada con la cuota del plan y con las funciones que realmente se van a utilizar.
Quien esté revisando alternativas puede ampliar contexto en la guía de mejores cuentas remuneradas para empresas, porque aquí la comparación no va solo de interés: también va de costes, límites, operativa y tipo de negocio.
Qué pasa después del 5 %
El 5 % funciona como reclamo temporal. Qonto indica en su página de remuneración que los nuevos clientes pueden obtener hasta un 5 % anual durante 4 meses y que después la remuneración puede llegar hasta el 2,25 % anual, siempre sujeta a condiciones.
La parte que un pequeño negocio no debería pasar por alto es el “después”. Si el autónomo está en Smart o Premium, la página de tarifas muestra un 1,25 % posterior. Si está en Essential, también aparece 1,25 %. En Business sube al 1,75 %. El 2,25 % queda reservado al Enterprise.
También hay una condición operativa: Qonto explica que para beneficiarse de la remuneración hay que activar la función y realizar 5 transacciones de pago elegibles al mes, por importe igual o superior a 1 euro. Las ganancias se calculan sobre el saldo global de la cuenta y subcuentas, y se abonan mensualmente.
Para el autónomo, el cálculo práctico es sencillo: si el saldo medio no es alto o si el plan se contrata solo por la remuneración, la cuota mensual puede comerse una parte relevante del beneficio. No basta con mirar el porcentaje. Hay que mirar saldo, límite remunerado, meses de promoción, plan contratado, operaciones exigidas y coste mensual.

La letra pequeña: no es una cuenta bancaria remunerada clásica
Qonto aclara que no ofrece una cuenta remunerada bancaria tradicional. La entidad explica que su remuneración no premia simplemente dejar el dinero depositado, sino el uso activo de sus servicios de pago. También indica que Qonto no es un banco, sino una entidad de pago supervisada por la ACPR francesa y el Banco de España, con fondos protegidos según la normativa aplicable.
Ese matiz importa. En un banco tradicional, la conversación suele girar alrededor del depósito, el saldo y la cobertura del fondo de garantía. En una entidad de pago, el autónomo debe mirar además cómo se salvaguardan los fondos, qué servicios necesita realmente y si la cuenta encaja con su día a día de cobros, pagos, tarjetas, TPV, transferencias y facturación.
Qonto también informa de costes fuera del plan: si se superan los servicios incluidos o se piden tarjetas adicionales, pueden aparecer cargos extra. En su página de tarifas figuran, por ejemplo, costes por transferencias adicionales, transferencias internacionales, tarjetas Plus o X y comisiones asociadas a pagos físicos con TPV o Tap to Pay.
Por eso, quien esté valorando cambiar de entidad debería mirar el conjunto. Puede ser útil revisar también una comparativa de mejores bancos para autónomos o de mejores neobancos para empresas, especialmente si el negocio necesita IBAN español, TPV, muchas transferencias o herramientas de facturación.
Cuándo puede tener sentido y cuándo no
La remuneración puede ser interesante para negocios que mantienen caja recurrente en la cuenta, hacen operaciones frecuentes y ya necesitan las funciones del plan contratado. En ese caso, el saldo ocioso puede generar algo de rendimiento sin bloquear la liquidez, porque Qonto indica que el dinero sigue disponible.
Pero para un freelance pequeño, un comercio con poco saldo medio o un autónomo que solo necesita una cuenta sencilla, el titular del 5 % o del 2,25 % puede ser demasiado grande para la realidad del negocio. No todos los negocios necesitan un plan de 199 euros al mes para gestionar su caja.
La decisión no debería empezar por el porcentaje, sino por una pregunta más práctica: cuánto dinero suele quedar en la cuenta, cuántos meses dura la remuneración alta, qué tasa queda después, qué límite aplica y qué coste tiene el plan. El problema no es solo ganar algo por el saldo: es saber si compensa después de pagar la suscripción y usar la cuenta en el día a día.
Para negocios que cobran con tarjeta, además, conviene mirar el coste total de los cobros. En ese punto puede ayudar comparar opciones de mejores TPVs, porque una remuneración atractiva puede perder fuerza si las comisiones de cobro, tarjetas o servicios adicionales no encajan con el margen del negocio.









