Producir leche en Galicia puede costar 5 céntimos más: sequía y piensos aprietan al sector

Producir leche en Galicia puede costar 5 céntimos más.
Producir leche en Galicia puede costar 5 céntimos más.

El aviso conocido este 26 de agosto no significa que el litro de leche vaya a subir automáticamente cinco céntimos en el supermercado. La cifra se refiere al aumento estimado del coste de producción en las explotaciones, después de un verano marcado por la escasez de forraje y por el encarecimiento de materias primas utilizadas para alimentar al ganado.

Unións Agrarias estima que la combinación de estos factores puede añadir entre 4 y 5 céntimos por cada litro de leche producido. Según los datos de la Lonja de Barcelona difundidos por la organización, entre enero y finales de julio la soja de importación se encareció un 15,85%, la cebada nacional un 11,27% y la pulpa de remolacha un 6,20%. Estas materias primas tienen un peso importante en la fabricación de piensos.

La sequía obliga a comprar más alimento justo cuando el pienso se encarece

El problema para las granjas gallegas es doble. No solo resulta más caro comprar pienso y concentrados. La falta de lluvias también ha reducido la cantidad y la calidad del alimento que muchas explotaciones producen en sus propias fincas, lo que aumenta su dependencia de compras externas.

Unións Agrarias calcula en 164,1 millones de euros las pérdidas acumuladas en la producción de forrajes hasta la primera semana de agosto. De esa cantidad, 102 millones corresponderían al maíz forrajero, 34,8 millones a las praderas y 27,3 millones a los pastos permanentes. A Coruña concentra más de la mitad del impacto estimado y Lugo ocupa el segundo lugar. Son cálculos de la organización agraria, no una liquidación oficial de daños.

Las lluvias de los últimos días tampoco permiten dar por terminado el episodio. La Xunta decidió este 26 de agosto mantener 32 municipios en situación de alerta por sequía y otros 59 en prealerta, al considerar que las precipitaciones todavía no se reflejan suficientemente en las reservas y otros indicadores utilizados para evaluar la escasez.

Para una explotación láctea, tener menos hierba o maíz ensilado significa comprar más alimento fuera durante el otoño y el invierno. Y eso ocurre cuando Unións Agrarias sitúa la alimentación alrededor del 60% de los costes de producción de las granjas lecheras. Por eso el efecto económico puede prolongarse más allá del verano y llegar hasta la siguiente campaña de forrajes.

Cinco céntimos más en la granja no son cinco céntimos más en el supermercado

Este es el matiz más importante para el bolsillo del consumidor. Una subida estimada de cinco céntimos en el coste de producir un litro no equivale a una subida de cinco céntimos en el precio del cartón de leche. Entre la explotación y la tienda intervienen contratos con la industria, transformación, envasado, logística y distribución.

La presión, sin embargo, llega en un momento delicado para los productores. El último dato disponible del Instituto Galego de Estatística, correspondiente a junio, sitúa el precio medio ponderado declarado por los compradores en Galicia en 44,86 euros por cada 100 litros, sin IVA, es decir, 44,86 céntimos por litro. La diferencia por tamaño también es notable: el estrato más pequeño aparece en 38,25 euros por 100 litros y el mayor, en 45,70 euros.

Esto importa especialmente de cara a los próximos contratos. La Ley de la Cadena Alimentaria establece que el precio que recibe un productor primario debe ser superior a su coste efectivo de producción, un cálculo en el que se incluyen expresamente partidas como la alimentación animal, los fertilizantes, el combustible y la energía. Unións Agrarias ha puesto precisamente el foco en la próxima renovación de contratos prevista para noviembre.

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Qué puede significar esta presión para el bolsillo de las familias

Galicia no es un mercado lácteo menor. La Xunta sitúa en la comunidad alrededor del 42% de la leche producida en España y más de la mitad de las explotaciones lecheras del país. Por eso, si el encarecimiento de los costes se mantiene durante varios meses, la evolución de las granjas gallegas puede tener importancia para el conjunto de la cadena láctea española.

Eso no permite afirmar hoy que vaya a producirse una subida concreta en los supermercados. La clave estará en cómo se renegocien los contratos entre ganaderos e industria y, después, en qué parte de esos costes llegue finalmente a la distribución. Los 4 o 5 céntimos son, por ahora, una estimación sobre el coste en la explotación, no un incremento anunciado del precio de venta al público.

Para el consumidor, lo útil durante los próximos meses será fijarse en el precio real por litro y no solo en reclamos promocionales o formatos diferentes. Si se producen cambios en las tarifas de las principales marcas o de la distribución, será entonces cuando pueda medirse el impacto efectivo en la cesta de la compra.

La próxima referencia estará en las negociaciones del sector durante el otoño. Hasta entonces, la sequía ya tiene un coste económico cuantificable para numerosas explotaciones gallegas, pero el efecto final sobre lo que pagan las familias todavía está por determinar.

Esta noticia ha sido elaborada por Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Especialista

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Especialista en fiscalidad, impuestos e inversiones en España.