El Govern comunicó el 28 de julio de 2026 la revisión del primer grupo de municipios declarados como zonas de mercado residencial tensionado. Mantiene a 118 localidades, incorpora otras 53 y excluye a 22, entre ellas Granollers y Mollet del Vallès, dos de las principales ciudades del Vallès Oriental. Con el nuevo mapa, Cataluña pasará a tener 302 municipios bajo esta regulación y algo más de 6,17 millones de residentes afectados.
La Generalitat sostiene que los municipios excluidos han mejorado su situación y ya no cumplen las condiciones que justificaban la prórroga. La Ley de Vivienda permite declarar una zona tensionada cuando el coste medio de la vivienda y los suministros supera el 30% de los ingresos del hogar o cuando el precio ha crecido, en cinco años, al menos tres puntos porcentuales por encima del IPC autonómico.
El cambio, sin embargo, no entra en vigor de inmediato. Granollers y Mollet forman parte de la declaración publicada en el BOE el 15 de marzo de 2024, con efectos desde el día siguiente y una vigencia de tres años. Por tanto, los límites actuales deben mantenerse hasta marzo de 2027. La fecha definitiva deberá comprobarse en las resoluciones que se publiquen en el DOGC y el BOE.
Qué topes dejarán de aplicarse a los nuevos contratos
Mientras una vivienda está en una zona tensionada, la renta inicial de un nuevo contrato no puede superar, con carácter general, la última renta actualizada que hubiera estado vigente en los cinco años anteriores. La ley solo permite un incremento adicional máximo del 10% en supuestos concretos, como determinadas rehabilitaciones, mejoras de eficiencia energética o accesibilidad y contratos de larga duración.
Cuando el propietario es un gran tenedor, el nuevo alquiler tampoco puede superar el límite máximo del sistema estatal de precios de referencia. En la declaración catalana vigente, se considera gran tenedor a quien posee cinco o más inmuebles residenciales dentro de la zona. Ese índice también se aplica a viviendas sin contrato habitual en los cinco años anteriores, porque así quedó recogido en la declaración.
Cuando Granollers y Mollet salgan de la zona tensionada, estas limitaciones específicas dejarán de condicionar los contratos que se firmen después de la fecha efectiva. El propietario tendrá más margen para fijar la renta inicial y el inquilino quedará más expuesto al precio de mercado. Eso no permite calcular una subida concreta: el anuncio del Govern no cuantifica cuánto podrían encarecerse los alquileres en ambos municipios.
Los contratos vigentes no cambian de precio automáticamente
La salida de la lista no autoriza al casero a modificar una renta a mitad del contrato. Un alquiler vigente mantiene sus condiciones y solo puede actualizarse en la fecha anual prevista, si existe una cláusula que lo permita y dentro del límite legal aplicable según la fecha y el tipo de contrato.
La diferencia se notará especialmente cuando termine un contrato y haya que firmar otro. También puede afectar a la prórroga extraordinaria de hasta tres años que la Ley de Arrendamientos Urbanos reconoce, a petición del inquilino, cuando finalizan las prórrogas ordinarias de una vivienda situada en una zona tensionada. Si el contrato vence después de que Granollers o Mollet hayan salido de esa categoría, conviene comprobar si esa protección sigue disponible.
La clave está en la fecha. Un contrato firmado antes de que termine la declaración actual conservará las condiciones fijadas al formalizarse. Uno nuevo, suscrito después de la salida efectiva, ya no tendría los topes vinculados a la zona tensionada, salvo que se apruebe otra medida o el municipio vuelva a ser incluido.

Qué deberían revisar ahora inquilinos y propietarios
No se trata de aceptar una subida por el anuncio de julio. Quien viva de alquiler debería revisar la fecha de finalización de su contrato, la cláusula de actualización, la última renta pagada y cualquier gasto añadido. También conviene conservar recibos y comunicaciones, porque permiten comprobar si una revisión respeta lo pactado.
Quienes compartan vivienda pueden ordenar el pago del alquiler y los suministros mediante una cuenta conjunta para los gastos comunes. En el caso de los inquilinos más jóvenes, también puede resultar útil revisar las cuentas bancarias dirigidas a jóvenes para evitar comisiones en la operativa diaria.
Hasta que la exclusión se formalice y venza la declaración actual, Granollers y Mollet continúan bajo las reglas vigentes. Para el bolsillo, el dato decisivo no es solo que salgan de la lista, sino cuándo se firma el contrato y qué condiciones constan por escrito.









