La ayuda está abierta, pero el plazo va justo
INNOGLOBAL 2026 es una convocatoria del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, E.P.E., el CDTI, dirigida a financiar proyectos empresariales de I+D en cooperación tecnológica internacional. El plazo empezó el 17 de junio de 2026 y termina el 16 de julio de 2026 a las 12:00 horas del mediodía, hora peninsular.
La ayuda se concede en régimen de concurrencia competitiva, no por orden simple de llegada. Esto significa que presentar la solicitud no garantiza cobrar la subvención. La empresa entra en un procedimiento de evaluación y compite con otros proyectos según los criterios de la convocatoria.
La dotación total asciende a 30,25 millones de euros, financiados con patrimonio del CDTI y fondos FEDER 2021-2027. El propio CDTI ha señalado que esta cifra supone 5,25 millones más que en la convocatoria de 2025, un incremento del 21%.
Para una pyme innovadora, la noticia importa por caja y por planificación. Una subvención puede aliviar el coste de un proyecto de I+D, pero también obliga a adelantar trabajo, preparar documentación, justificar gastos y asumir que el dinero no está concedido hasta que haya resolución.
No vale cualquier negocio: hay requisitos claros
La convocatoria permite solicitar la ayuda a pymes con personalidad jurídica propia, válidamente constituidas y con domicilio fiscal en España. También pueden entrar empresas con domicilio fiscal en la UE si tienen establecimiento o sucursal en territorio español. Además, la convocatoria contempla grandes empresas en determinados supuestos: si el proyecto se desarrolla en Canarias o si tienen menos de 499 empleados y encajan como pequeñas empresas de mediana capitalización.
Aquí hay una letra pequeña importante para muchos autónomos: no es una ayuda pensada para cualquier trabajador por cuenta propia persona física. La convocatoria habla de empresas con personalidad jurídica propia. Por tanto, puede tener sentido para sociedades limitadas, pymes tecnológicas, empresas industriales o negocios con estructura jurídica y proyecto internacional de I+D, pero no para un freelance que simplemente quiera digitalizar su actividad diaria.
Los proyectos deben desarrollarse en alguna de estas comunidades o ciudades autónomas elegibles: Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Baleares, Canarias, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Galicia, Región de Murcia, Ceuta y Melilla. Si el proyecto se ejecuta fuera de esos territorios, la disponibilidad de fondos FEDER puede dejarlo fuera.
La convocatoria también exige un presupuesto elegible mínimo de 175.000 euros por beneficiario. Es un dato clave: no estamos ante una ayuda pequeña para comprar software, renovar equipos básicos o cubrir gastos corrientes. Hablamos de proyectos con cierto tamaño, planificación técnica y capacidad financiera.

Cuánto puede cubrir y qué costes entran
INNOGLOBAL 2026 se articula como subvención. La intensidad máxima puede llegar al 80% para pequeñas empresas, al 75% para medianas y al 65% para grandes empresas, aunque la cuantía concreta depende del coste financiable real, el tipo de empresa, la región, el presupuesto disponible y la naturaleza de las actividades. En todo caso, la subvención concedida por beneficiario no será inferior al 30% del presupuesto elegible.
Los costes elegibles incluyen personal, instrumental y material inventariable, subcontrataciones, gastos generales, otros gastos de explotación derivados directamente del proyecto y viajes vinculados a reuniones de coordinación del consorcio. Las subcontrataciones tienen límites: con carácter general, hasta el 50% del presupuesto elegible, y hasta el 70% en ensayos clínicos y preclínicos en salud.
Para una pyme, esto exige hacer números antes de lanzarse. La ayuda puede cubrir una parte relevante, pero el negocio debe tener músculo para gestionar el proyecto, soportar plazos, justificar gastos y cumplir condiciones. La liquidez manda: una subvención mal planificada puede tensionar la caja si la empresa no calcula bien cuándo paga, cuándo justifica y cuándo cobra.
Quienes estén revisando estructura financiera para crecer o abordar proyectos de innovación pueden ampliar contexto en la guía de mejores bancos para pequeñas empresas o comparar alternativas en mejores bancos para sociedades limitadas. No sustituyen a la ayuda, pero ayudan a mirar la parte bancaria del negocio con algo más de criterio.
El proyecto debe ser internacional y de I+D
El objeto de INNOGLOBAL no es financiar cualquier innovación interna. La convocatoria se dirige a proyectos de I+D en cooperación tecnológica internacional, dentro de programas multilaterales, bilaterales o unilaterales, y también a proyectos vinculados a Big Science. El CDTI menciona programas como Eureka, Iberoeka, PRIMA y cooperación con grandes instalaciones científicas.
Además, en los proyectos de cooperación tecnológica internacional, la empresa debe haber cursado previamente al CDTI una solicitud de participación en el programa correspondiente. No hace falta que esté aprobada en el momento de presentar INNOGLOBAL, pero sí debe existir ese paso previo. Para Big Science, se exige una declaración responsable sobre el acuerdo con socios internacionales y la infraestructura científica a la que se orientan los resultados.
Otro punto clave es el efecto incentivador. La solicitud debe presentarse antes de comenzar la actividad, y para esta convocatoria los gastos financiables se vinculan al periodo de ejecución aprobado, con inicio previsto el 1 de enero de 2027. Los proyectos deberán finalizar el 31 de diciembre de 2028 o, como máximo, el 30 de junio de 2029.
La ayuda, además, es incompatible durante su periodo de ejecución con otras ayudas públicas europeas, estatales o autonómicas con idénticos objetivos y finalidad sobre la misma actuación. Para una pyme que ya esté usando financiación pública de I+D, este punto no es menor: duplicar financiación puede traer problemas de justificación y devolución.

Qué debe revisar una pyme antes de contar con ese dinero
La solicitud se presenta obligatoriamente por la sede electrónica del CDTI, con registro previo en el sistema de entidades. Requiere firma electrónica cualificada y avanzada del representante legal, basada en certificado de representante de persona jurídica.
La documentación incluye memoria técnica, declaraciones responsables y, entre otros documentos, una nota informativa del Registro Mercantil u oficial correspondiente donde conste el depósito de las cuentas de 2024. Si la empresa no está al corriente de sus obligaciones de depósito de cuentas, puede quedarse fuera.
También conviene revisar la situación con Hacienda y Seguridad Social. La presentación de la solicitud permite al CDTI comprobar de forma directa el cumplimiento de obligaciones tributarias y con la Seguridad Social, salvo que la empresa deniegue el consentimiento y aporte los certificados correspondientes.
Para el pequeño negocio, la lectura práctica es sencilla: INNOGLOBAL 2026 puede ser una oportunidad potente para pymes con I+D internacional real, pero no es una ayuda rápida ni universal. Antes de contar con ella en caja, hay que revisar territorio, personalidad jurídica, presupuesto mínimo, certificación internacional, compatibilidad con otras ayudas, documentación y capacidad para ejecutar el proyecto sin ahogar la liquidez.
Quien esté valorando inversión, circulante o alternativas de financiación para acompañar un proyecto de este tamaño puede revisar también las opciones de mejores bancos para empresas y, si necesita gestionar excedentes temporales de tesorería, las mejores cuentas remuneradas para empresas. La clave no es solo conseguir ayuda: es no descuadrar la caja mientras llega.









