La diferencia importante está en el tipo de cuenta
El dato que puede llamar la atención a un autónomo es sencillo: bunq Business sí remunera el saldo en euros, pero no lo hace al mismo nivel que sus cuentas personales. Según la ayuda oficial de bunq, las cuentas Business para residentes del Espacio Económico Europeo aplican un 0,75% anual variable, calculado a diario y pagado semanalmente.
En las cuentas personales en euros, bunq indica una remuneración base del 1,51% anual y una remuneración bonus del 3,01% anual para el dinero que supere el umbral calculado por la entidad. Ese bonus subió el 1 de julio de 2026, mientras que la cuenta Business mantiene el 0,75% anual.
Traducido al bolsillo: con 10.000 euros parados, una cuenta Business generaría unos 75 euros brutos al año. En una personal al 1,51%, serían unos 151 euros brutos. Y si todo el saldo personal entrase en el 3,01%, el rendimiento bruto subiría a unos 301 euros. La diferencia no es menor si hablamos de caja que el autónomo mantiene aparcada para IVA, proveedores o colchón de tesorería.
Cuánto queda realmente si hay plan de pago
La pregunta práctica no es solo cuánto paga bunq de interés. Es cuánto queda después de mirar el coste de la cuenta. En su hoja de precios, bunq muestra planes Business con cuota mensual: Core Business por 7,99 euros al mes, Pro Business por 13,99 euros al mes y Elite Business por 23,99 euros al mes. También aparece bunq Free Business a 0 euros, orientada a sole proprietors, según la web de la entidad.
Esto cambia mucho el cálculo. Si un autónomo tuviera 10.000 euros al 0,75%, el interés bruto anual sería de unos 75 euros. Pero un plan Core Business costaría 95,88 euros al año, antes de entrar en otros posibles costes por operaciones, tarjetas, cobros o servicios. En ese caso, si el único motivo para abrir la cuenta fuera remunerar saldo, la cuota podría comerse todo el interés.
Con 100.000 euros, bunq pone como ejemplo que el 0,75% equivale a 750 euros brutos al año, unos 14,35 euros semanales. Ahí el impacto de una cuota fija pesa menos, pero sigue siendo necesario mirar el uso real de la cuenta. No es lo mismo un freelance que apenas mueve transferencias que un comercio con muchos cobros, empleados, tarjetas, pagos internacionales o integración con herramientas de gestión.
Por eso, antes de quedarse con el porcentaje, conviene comparar la cuenta con otras opciones de cuentas remuneradas para empresas y revisar si el banco compensa por remuneración, por operativa o por ambas cosas.

La letra pequeña: límite, variable y cuenta separada
Hay tres matices que un autónomo no debería pasar por alto. El primero es que bunq habla de tipos variables, por lo que pueden cambiar. El segundo es que la remuneración se calcula sobre el saldo mínimo diario y se paga semanalmente. El tercero es el límite: la hoja de precios de bunq señala que MassInterest se devenga sobre los primeros 100.000 euros en cuentas de ahorro por divisa, según condiciones aplicables.
También importa separar dinero personal y dinero profesional. Muchos autónomos mezclan mentalmente “mi ahorro” con “la caja del negocio”, pero no es lo mismo. El dinero reservado para IVA, IRPF, cuota, nóminas, proveedores o alquiler del local tiene una función: estar disponible cuando toca pagar. Si buscar más interés complica la gestión o reduce la visibilidad de la caja, el rendimiento puede salir caro en tiempo y en tranquilidad.
En cuentas de empresa, además, hay que mirar más allá del interés: coste mensual, transferencias incluidas, pagos SEPA, tarjetas, directores adicionales, retiradas, ingresos, comisiones por cobros y servicios vinculados. En ese punto puede ser útil revisar una comparativa de mejores bancos para autónomos o de mejores bancos para empresas antes de valorar solo el escaparate del tipo.
Qué debe revisar un autónomo antes de decidir
bunq es un neobanco europeo y sus condiciones pueden encajar con perfiles digitales, freelance o pequeños negocios que valoran una operativa móvil y herramientas de gestión. Pero en este caso el titular práctico es claro: Business remunera menos que Personal en euros y la diferencia puede ser relevante si el autónomo tiene saldo parado.
La cuenta personal no sustituye automáticamente a una cuenta profesional. Un autónomo necesita separar cobros, gastos, impuestos y justificantes, y además debe comprobar si la entidad permite el uso que quiere dar a cada cuenta. Usar una cuenta personal para actividad profesional puede crear problemas operativos o contables si no encaja con las condiciones del banco o con la forma de trabajar del negocio.
La decisión, por tanto, no debería salir de un único porcentaje. Si el saldo es pequeño, el 0,75% puede quedar diluido por cualquier cuota. Si el saldo es alto, la remuneración suma, pero hay que revisar el límite, la fiscalidad, la protección de depósitos, los costes de uso y si existen alternativas más competitivas. Para pequeños negocios con cobros presenciales, también conviene mirar el coste completo de la operativa, incluido TPV o datáfono, porque la cuenta puede parecer barata y el cobro terminar saliendo por otro lado; para eso encaja revisar también los mejores TPVs.
Para el autónomo, la clave no está en que bunq pague intereses, sino en si ese interés mejora de verdad la caja del negocio después de cuotas, comisiones y condiciones. El porcentaje ayuda, pero la cuenta completa es la que decide si compensa.









