Qué cambia para las pymes andaluzas
San Diego Comic-Con Málaga ha abierto la participación al programa Developing Universal Narratives from Andalusia, más conocido como DUNA. La iniciativa está impulsada por SDCC Málaga, la Consejería de Turismo y Andalucía Exterior de la Junta de Andalucía y Andalucía Film Commission.
La novedad no es una ayuda directa ni una subvención al uso. Es un programa de conexión empresarial para que pequeñas y medianas empresas basadas en Andalucía puedan reunirse presencialmente con productoras y profesionales internacionales durante la convención, que se celebrará en FYCMA, Málaga, del 1 al 4 de octubre de 2026.
Para una pyme pequeña, esto puede ser importante si vende servicios que encajan en una producción: localizaciones, alojamiento, transporte, catering, servicios técnicos, producción audiovisual, postproducción, turismo de pantalla o experiencias vinculadas a rodajes. La oportunidad está en abrir una conversación comercial difícil de conseguir por libre, no en dar por hecho un contrato.
Quién puede solicitar plaza y qué requisitos hay
El formulario oficial deja claro que DUNA está dirigido a pequeñas y medianas empresas. La empresa debe estar social y fiscalmente registrada en Andalucía y desarrollar una actividad conectada con el sector audiovisual o turístico.
También debe tener disponibilidad para participar en reuniones presenciales durante SDCC Málaga, entre el jueves 1 y el domingo 4 de octubre de 2026. El plazo de solicitud termina el 28 de julio y el proceso de evaluación comenzará después de esa fecha.
Aquí conviene no confundir interés con plaza asegurada. La propia organización advierte de que enviar el formulario no garantiza la selección. La programación final dependerá del número de solicitudes, la disponibilidad de la empresa y la afinidad empresarial entre participantes.
Para una pyme, esto obliga a preparar bien la candidatura. No basta con decir “hacemos turismo” o “trabajamos en audiovisual”. Hay que explicar qué servicio se puede prestar a una productora, qué experiencia tiene la empresa y qué valor aporta en una reunión corta.

La letra pequeña: reuniones cortas, selección y costes
Las reuniones 1:1 suelen durar entre 15 y 20 minutos, según las condiciones del formulario. Es poco tiempo. La empresa que llegue sin una propuesta clara, sin materiales propios o sin saber qué puede ofrecer perderá buena parte del valor de la cita.
Otra parte importante está en los costes. SDCC Málaga indica que, por norma general, no proporciona honorarios, gastos de viaje ni alojamiento a las pymes seleccionadas. En determinados casos, los organizadores podrán ofrecer apoyo de hospitalidad a su discreción, pero cualquier acuerdo se comunicaría directamente a los participantes seleccionados.
Para el pequeño negocio, esto cambia el cálculo. La reunión puede abrir puertas, pero desplazarse, preparar material, reservar agenda y dedicar equipo tiene coste. Antes de solicitar plaza, conviene hacer números y revisar si la empresa puede asumir el tiempo y los gastos sin poner presión innecesaria sobre la caja.
Si de una reunión sale una colaboración internacional, también habrá que mirar la parte financiera: cobros, anticipos, divisas si las hubiera, facturación, plazos de pago y cuenta bancaria. En ese punto puede ser útil comparar opciones de bancos para pequeñas empresas o revisar alternativas de bancos para empresas antes de cerrar operaciones con clientes fuera del entorno habitual.
Por qué puede importar al negocio, más allá del titular
DUNA se presentó en mayo en el Marché du Film de Cannes y busca conectar a empresas audiovisuales y turísticas andaluzas con productoras de primer nivel. Entre los primeros profesionales confirmados figuran perfiles vinculados a producciones como Juego de Tronos, The Crown, Venom: El último viaje, Heartstopper, La Casa de Papel o Élite.
El gancho es evidente, pero la pyme debe mirarlo con cabeza de negocio. Una reunión con una productora internacional no paga nóminas por sí sola. Lo que puede tener valor es entrar en una agenda profesional, entender qué demandan esos proyectos y presentar servicios con margen suficiente para que una posible colaboración no se convierta en trabajar mucho y cobrar tarde.
La clave está en ir con una propuesta vendible: qué haces, cuánto puedes asumir, qué experiencia tienes, qué tiempos manejas y qué problema resuelves. Para empresas que están empezando a profesionalizar su crecimiento, revisar recursos como los mejores bancos para emprendedores puede ayudar a ordenar la parte financiera antes de moverse hacia contratos más complejos.
La noticia, por tanto, no es que todas las pymes andaluzas tengan una oportunidad automática. Es que algunas empresas del audiovisual y el turismo tienen una ventana concreta para sentarse con compradores y profesionales internacionales. Quien quiera aprovecharla debe revisar requisitos, preparar bien la solicitud y asumir que la selección no está garantizada.









