El movimiento afecta a la gama de depósitos a plazo fijo de Klarna Bank AB, contratables desde la app para clientes residentes fiscales en España, mayores de 18 años y con DNI o NIE válido. La entidad ofrece plazos desde 3 hasta 48 meses, todos en euros y con tipo fijo.
La nueva escala queda así: 1,84% TAE a 3 meses, 2,39% TAE a 6 meses, 2,46% TAE a 9 meses, 2,71% TAE a 12 meses, 2,61% TAE a 18 meses, 2,85% TAE a 24 meses, 2,90% TAE a 36 meses y 3,00% TAE a 48 meses. La cuenta flexible, distinta del depósito, se sitúa en el 1,95% TAE.
La subida más llamativa está en los plazos de 6, 9 y 18 meses. El depósito a 6 meses pasa del 1,89% al 2,39% TAE; el de 9 meses sube del 2,23% al 2,46% TAE; y el de 18 meses mejora del 2,11% al 2,61% TAE. Para quien esté comparando antes de bloquear dinero, conviene revisar también los mejores depósitos a plazo fijo y no quedarse solo con el porcentaje anunciado.
La TAE mejora, pero el dinero no queda disponible
La clave de esta noticia no está solo en el 3,00% TAE. Está en el plazo. Klarna diferencia entre su cuenta Flex, que permite retirar dinero, y sus depósitos a plazo fijo, donde el ahorro queda comprometido durante el periodo elegido.
La propia entidad explica que, en los depósitos a plazo fijo, el dinero solo puede retirarse al final del plazo. Además, su documentación de producto advierte que la cancelación anticipada no está disponible. Este punto cambia mucho la lectura para el ahorrador: una TAE más alta puede perder atractivo si se utiliza dinero que puede hacer falta antes del vencimiento.
Por eso, el plazo a 48 meses al 3,00% TAE no debe leerse igual que un depósito a 6 o 12 meses. Cuatro años es un periodo largo para inmovilizar ahorro. Si los tipos cambian, si aparece una oferta mejor o si el cliente necesita liquidez, el margen de maniobra es mucho menor. Para horizontes más cortos, tiene sentido comparar con los depósitos a 6 meses o con los depósitos a 12 meses.
Qué debe mirar el ahorrador español
Klarna Bank AB es una entidad con sede en Suecia. Sus depósitos están cubiertos por el sistema sueco de garantía de depósitos, administrado por Riksgälden, no por el Fondo de Garantía de Depósitos español. La cobertura actual alcanza hasta 1.150.000 coronas suecas por depositante y entidad, una cifra que Klarna aproxima a unos 100.000 euros, aunque el equivalente puede variar con el tipo de cambio.
Este matiz es importante. No significa que el producto no tenga protección, sino que la garantía depende del sistema sueco y de su límite en coronas. Para depósitos europeos, el ahorrador debe mirar siempre tres cosas: país del banco, fondo de garantía aplicable y cobertura efectiva. En Finantres también puedes ampliar esta parte en la guía de depósitos en bancos extranjeros.
Klarna indica que no cobra comisiones de apertura ni mantenimiento y que no exige depósito mínimo en su página de ahorro. Para abrir el depósito, el cliente debe activar primero Saldo Klarna y transferir fondos. Los intereses se calculan a diario: en plazos inferiores a 12 meses se abonan al vencimiento; en plazos superiores a 12 meses, anualmente y al final del plazo.

El impacto real no se mide solo por el 3%
El 3,00% TAE a 48 meses vuelve a poner a Klarna en la pelea por el ahorro conservador, pero no convierte automáticamente su depósito en la mejor opción para todos. La rentabilidad es bruta, antes de impuestos, y debe compararse con el plazo, la disponibilidad del dinero y la cobertura aplicable.
En España, los intereses de depósitos tributan como rendimientos del capital mobiliario en la base del ahorro. Eso reduce el rendimiento neto final para el cliente, aunque la entidad no practique retención en origen en determinados casos. Antes de contratar, conviene comprobar cómo debe declararse el interés recibido y si la información fiscal queda correctamente reflejada.
Para el ahorrador, la noticia es clara: Klarna ha movido sus depósitos y ya ofrece una TAE más alta en varios plazos. Pero la decisión no debería tomarse mirando solo el escaparate. La comparación útil pasa por revisar TAE, plazo, fiscalidad, garantía y posibilidad real de recuperar el dinero antes de bloquear el ahorro.









