El euríbor roza el 3%: por qué todavía no garantiza una subida de los depósitos

El euríbor de agosto se sitúa con datos preliminares en torno al 2,95%.
El euríbor de agosto se sitúa con datos preliminares en torno al 2,95%.

El euríbor sube, pero no manda solo sobre los depósitos

El euríbor a 12 meses ha cerrado agosto cerca del 2,95%, según los datos preliminares publicados este lunes, a falta de la confirmación oficial del Banco de España. El movimiento es relevante porque el índice venía de situarse en julio en el 2,855%, frente al 2,798% de junio, según el propio Banco de España.

Para los hipotecados a tipo variable, la lectura es bastante directa: si revisan con una referencia más alta, la cuota puede subir. Para el ahorrador que busca un depósito, la relación es menos automática. Que el euríbor suba no obliga a un banco a pagar más por el dinero de sus clientes.

El motivo es sencillo: el tipo de interés de un depósito lo fija cada entidad según mercado y política comercial. El Banco de España recuerda que la remuneración ofrecida por una entidad es libre y que la TAE sirve para comparar ofertas, porque refleja el rendimiento efectivo del depósito incluyendo posibles costes.

Por qué el 2,95% no se traduce en más TAE al día siguiente

La referencia que miran los bancos no es solo el euríbor. También pesa la facilidad de depósito del BCE, la necesidad de captar dinero, la competencia entre entidades y el margen que cada banco quiera defender. En julio, el Banco Central Europeo mantuvo sus tipos oficiales sin cambios: facilidad de depósito en el 2,25%, operaciones principales de financiación en el 2,40% y facilidad marginal de crédito en el 2,65%.

Ese dato es importante para entender por qué el escaparate de depósitos puede moverse más despacio que el euríbor. El BCE sí había subido los tipos en junio en 25 puntos básicos, con efectos desde el 17 de junio, pero en julio optó por esperar y decidir reunión a reunión, sin comprometerse con una senda concreta.

Además, los datos de mercado muestran que la remuneración media no replica punto por punto el índice hipotecario. La serie del Banco de España para nuevas operaciones de depósitos a plazo de hogares situaba el tipo medio en el 1,92% en junio de 2026, por debajo del euríbor a un año de ese mes. Eso no impide encontrar ofertas superiores en entidades concretas, pero sí recuerda que la media bancaria se mueve con retraso y de forma desigual.

Por eso, quien esté comparando opciones no debería mirar solo el titular del euríbor. Tiene más sentido revisar el escaparate real de mejores depósitos a plazo fijo y comprobar qué entidades están compitiendo de verdad por captar ahorro.

Los hogares redujeron en julio en 4.700 millones el dinero que tenían depositado.
Te puede interesar: El verano pasa factura al ahorro: las familias retiran 4.700 millones de sus depósitos

Contratar ahora o esperar al BCE: la duda razonable del ahorrador

La pregunta que deja agosto es clara: si el euríbor se acerca al 3% y el mercado espera nuevos movimientos del BCE, ¿conviene contratar ya un depósito o esperar? La respuesta prudente es que depende menos de adivinar el próximo dato y más de la liquidez que necesite cada ahorrador.

Esperar puede tener sentido si el dinero no tiene destino inmediato y se quiere ver si los bancos mejoran sus ofertas tras la próxima reunión del BCE. Pero también tiene un coste: mientras se espera, el dinero puede seguir en una cuenta poco remunerada. Y no hay garantía de que todas las entidades suban sus depósitos aunque los tipos vuelvan a moverse.

Contratar ahora puede encajar si la TAE es competitiva, el plazo no compromete la liquidez y las condiciones son claras. En ese caso, los plazos cortos permiten reducir el riesgo de quedarse atrapado si aparecen ofertas mejores más adelante. Para ese perfil, puede ser útil comparar depósitos a corto plazo o mirar alternativas concretas como los depósitos a 12 meses, siempre sabiendo que la TAE es bruta y no equivale al dinero neto final.

La letra pequeña importa más que el titular del euríbor

El ahorrador debe separar tres cosas: el euríbor, el tipo del BCE y la oferta concreta del banco. El euríbor refleja el mercado interbancario y afecta de forma muy visible a las hipotecas variables. El BCE condiciona el precio general del dinero. Pero el depósito que llega al cliente depende de una ficha con plazo, importe mínimo, importe máximo, cancelación, liquidación de intereses y garantía.

La cancelación anticipada es especialmente importante. El Banco de España explica que un depósito puede cancelarse antes del vencimiento según lo pactado en el contrato. En la práctica, eso significa que algunos productos permiten recuperar el dinero perdiendo intereses y otros pueden limitar mucho la disponibilidad hasta el vencimiento.

También conviene mirar la garantía. En España, el Fondo de Garantía de Depósitos cubre, con carácter general, hasta 100.000 euros por titular y entidad en entidades adheridas. Si el depósito es de un banco europeo contratado desde una plataforma, la clave es comprobar qué entidad recibe el dinero y qué fondo nacional lo cubre.

Y falta el último filtro: impuestos. Los intereses de cuentas y depósitos se declaran como rendimientos del capital mobiliario, por lo que el interés bruto anunciado no es el importe limpio que queda en el bolsillo. La Agencia Tributaria incluye expresamente los intereses de cuentas y depósitos dentro de los rendimientos del capital mobiliario.

El cierre de agosto vuelve a poner los depósitos en el radar, pero la noticia no está solo en que el euríbor roce el 3%. Está en si los bancos trasladan o no esa presión al ahorro y, sobre todo, en si cada oferta compensa por plazo, liquidez, fiscalidad, garantía e importe remunerado. Antes de bloquear dinero, conviene comparar qué bancos dan más intereses a plazo fijo y mirar más allá del porcentaje anunciado.

Esta noticia ha sido elaborada por Alejandro Valencia.

Alejandro Valencia

Alejandro Valencia

Especialista

Más del autor

Especialista en depósitos a plazo fijo y ahorro en España.