Qué cambia en la cuenta remunerada de ABANCA
La novedad es que la entidad mantiene abierta la contratación de su Cuenta Remunerada hasta el 31 de enero de 2027. En la práctica, eso da más margen a los ahorradores que estén comparando cuentas para dinero líquido, aunque el atractivo no depende solo del porcentaje anunciado.
La cuenta se publicita con 2 % TAE durante el primer año, sin importe mínimo ni máximo remunerado y con liquidación mensual de intereses. ABANCA pone como ejemplo que un saldo de 50.000 euros generaría 1.000 euros brutos al año. Ese “bruto” es importante: después habrá retención fiscal y el resultado neto dependerá de la declaración del IRPF de cada contribuyente.
La ausencia de límite de saldo es el punto más llamativo frente a muchas cuentas que solo pagan intereses hasta un tramo concreto. Aun así, para comparar bien conviene mirar más cosas: plazo, requisitos, comisiones, fiscalidad y garantía. Quien esté revisando alternativas puede ampliar contexto en la guía de mejores cuentas remuneradas de Finantres.
La letra pequeña: ingresos, comisiones y segundo año
La remuneración está pensada para nuevos clientes que domicilien una nueva nómina o pensión de al menos 1.200 euros o seguros sociales de 50 euros al mes, según la página comercial de ABANCA. Además, la entidad indica que para contratarla hay que ser mayor de edad, vivir en España y no ser cliente de ABANCA.
El punto que no conviene pasar por alto es la duración. El 2 % TAE se aplica durante el primer año, contado desde el día 1 del mes siguiente a la contratación. A partir del segundo año, las condiciones publicadas fijan la remuneración de los saldos en TIN 0 % y TAE 0 %. Por tanto, no es una rentabilidad indefinida.
En comisiones, ABANCA presenta la cuenta como online y sin coste de mantenimiento o administración mientras se mantengan las condiciones. Pero también avisa de que, si el cliente realiza durante dos meses seguidos determinadas operaciones de ventanilla —como ingresos o reintegros inferiores a 600 euros, transferencias o traspasos—, la cuenta podría pasar a condiciones de una cuenta corriente normal, con comisiones asociadas. Si la prioridad es evitar costes, también tiene sentido comparar con otras cuentas de ahorro.

Qué significa para el ahorrador que busca liquidez
Para el ahorrador, la TAE no lo es todo. Una cuenta al 2 % TAE puede ser útil para dinero que se quiere mantener disponible, como parte del fondo de emergencia o ahorro a corto plazo, porque permite retirar el dinero sin el bloqueo habitual de muchos depósitos. La clave está en que esa liquidez no tape las condiciones.
El efecto práctico depende del saldo. Con 10.000 euros, ABANCA estima 200 euros brutos anuales; con 25.000 euros, 500 euros brutos; y con 100.000 euros, 2.000 euros brutos. Después, Hacienda reduce el importe que llega al bolsillo mediante la retención a cuenta y la tributación del ahorro.
También importa el contexto de tipos. Si los tipos del BCE bajan, los bancos suelen tener menos incentivo para pagar TAEs elevadas por el dinero en cuenta; si se mantienen altos, la competencia por captar ahorro puede seguir. Por eso conviene revisar periódicamente si la cuenta sigue compensando frente a otras opciones líquidas o frente a los bancos que dan más intereses por tus ahorros.
Seguridad, garantía y el límite que no debe confundirse
ABANCA es una entidad de crédito española supervisada por el Banco de España y adherida al Fondo de Garantía de Depósitos. Eso significa que los saldos en cuenta están cubiertos con carácter general hasta 100.000 euros por titular y entidad, no por cuenta ni por producto.
Este matiz es importante en una cuenta “sin límite de saldo”. Que el banco remunere sin máximo no significa que toda cantidad depositada tenga la misma cobertura del FGD. Si un cliente mantiene más de 100.000 euros en ABANCA, la parte que supere ese umbral queda fuera de la garantía ordinaria del fondo.
La idea práctica es sencilla: esta prórroga puede mantener a ABANCA dentro de la conversación de las cuentas remuneradas para dinero líquido, pero el ahorrador debería mirar el paquete completo: primer año al 2 % TAE, ingresos domiciliados, segundo año al 0 %, uso digital, fiscalidad y límite de garantía. Ahí está la diferencia entre una TAE atractiva y una cuenta que encaja de verdad con la gestión diaria del ahorro.









