Cada 10.000 euros sin remunerar pierden 270 euros de poder adquisitivo al año, según Revolut

Cada 10.000 euros sin remunerar pierden 270 euros de poder adquisitivo al año.
Cada 10.000 euros sin remunerar pierden 270 euros de poder adquisitivo al año.

El estudio, publicado este 10 de septiembre, estima que los hogares españoles mantienen unos 943.500 millones de euros en cuentas o depósitos con escasa o nula remuneración. Para traducir el efecto al bolsillo, Revolut toma como referencia una inflación media del 2,7% en 2025: 270 euros por cada 10.000, 675 por 25.000 y 1.350 por 50.000.

La cifra no significa que el banco retire ese dinero de la cuenta. El saldo nominal puede seguir siendo exactamente el mismo. Lo que cambia es lo que permite comprar cuando los precios suben más que la remuneración obtenida por el ahorro.

Los 270 euros no desaparecen de la cuenta: se pierde capacidad de compra

El INE confirma que los precios subieron un 2,7% de media en España durante 2025. Revolut utiliza ese dato para ilustrar la erosión del ahorro sin remunerar. Por eso, los 270 euros no deben interpretarse como una comisión ni como una pérdida fija que vaya a repetirse todos los años: dependerá de la inflación y del interés que genere el dinero.

De hecho, la inflación ya se mueve en niveles diferentes. El último IPC completo publicado por el INE antes de este barómetro, correspondiente a julio de 2026, situó la tasa interanual en el 3,6%. No sustituye el cálculo de Revolut, que utiliza la media de 2025, pero recuerda que la pérdida de poder adquisitivo cambia con la evolución de los precios.

La comparación tampoco es puramente teórica. La serie oficial de BDSICE, con datos del Banco de España, situó en julio de 2026 el interés de las nuevas operaciones de depósitos a la vista de los hogares en España en apenas el 0,16%. Es una media y no describe todas las cuentas, pero ayuda a entender por qué un saldo elevado mantenido durante años con una remuneración muy baja puede perder terreno frente a los precios.

Para revisar esa parte del ahorro sin exponerla directamente a las oscilaciones de la Bolsa, puede ser útil comparar las condiciones de las cuentas remuneradas y de los depósitos a plazo fijo. La TAE, el saldo máximo remunerado, el plazo, las comisiones y la disponibilidad del dinero importan tanto como el porcentaje anunciado.

Revolut también compara con la Bolsa, pero no son productos equivalentes

El barómetro va un paso más allá y calcula el coste de oportunidad de no invertir. Revolut toma como referencia un ETF ligado al MSCI Europe, con una rentabilidad anualizada a diez años del 9,06%, y estima una diferencia de 691 euros anuales por cada 10.000 euros frente a mantener el dinero en productos de baja remuneración.

Ese cálculo necesita un matiz importante. Una cuenta corriente, un depósito y un ETF cumplen funciones distintas. La rentabilidad pasada de un índice no garantiza la futura, una inversión puede perder valor y el resultado final depende del momento de entrada, el plazo, los costes y la fiscalidad. Comparar ambos extremos permite visualizar el coste de oportunidad, pero no convierte la Bolsa en sustituto automático del dinero que debe estar disponible.

Quien quiera entender mejor cómo funciona esa alternativa puede consultar esta guía sobre ETFs para invertir a largo plazo. El horizonte temporal y la capacidad para soportar pérdidas temporales son cuestiones esenciales antes de asumir riesgo de mercado.

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Casi seis de cada diez ahorradores nunca han cambiado de banco por una mejor remuneración

El informe también señala un problema de inercia. Tras encuestar a 1.000 consumidores en España, casi seis de cada diez ahorradores aseguran que nunca han cambiado de entidad para buscar una remuneración mejor. Además, más del 37% calcula mal la rentabilidad real de sus ahorros o reconoce que no sabe hacerlo.

Aquí conviene evitar una lectura demasiado simple. EFE recoge que el 15,8% de los encuestados carece de colchón financiero. Para esos hogares, el debate no empieza por invertir, sino por disponer de liquidez suficiente para afrontar gastos e imprevistos sin tener que vender una inversión en mal momento o recurrir a deuda.

Una cuenta corriente tiene una función clara: pagar recibos, compras y gastos del mes. El problema aparece cuando una cantidad que no se necesita a corto plazo permanece durante años en un producto que apenas remunera, sin que el titular haya revisado si sigue cumpliendo una función útil para su dinero.

Qué debería revisar el lector antes de mover un euro

La clave no está en invertir todo el dinero para escapar de la inflación. Está en separar el dinero según su función. Los gastos inmediatos y el colchón de emergencia necesitan disponibilidad; los objetivos próximos exigen prudencia; y solo el capital con un horizonte suficiente puede plantearse para inversiones sometidas a oscilaciones y posibles pérdidas.

Antes de mover el ahorro conviene comprobar cuánto debe permanecer líquido, qué remuneración recibe el resto, durante cuánto tiempo se mantiene esa rentabilidad y qué condiciones existen para recuperar el dinero. Si se entra en una inversión, además, hay que valorar volatilidad, diversificación, comisiones, fiscalidad y plazo.

El barómetro de Revolut resulta útil si se lee como una llamada a revisar el dinero que lleva años inmóvil, no como una orden de invertir. La inflación puede erosionar su poder de compra, pero asumir más riesgo únicamente para perseguir rentabilidad también puede salir caro. La decisión empieza por saber qué trabajo debe hacer cada euro.

Esta noticia ha sido elaborada por Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Especialista

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Especialista en fiscalidad, impuestos e inversiones en España.