El dato que más llama la atención no es solo el importe individual, sino el camino que sigue el dinero. La FIFA no paga directamente a los futbolistas. El premio llega primero a la federación campeona y, después, cada federación aplica el acuerdo pactado con su plantilla y cuerpo técnico.
En el caso de España, varios medios han publicado que los capitanes y la Real Federación Española de Fútbol pactaron en marzo repartir el 45% del premio FIFA si la selección gana el torneo. Euronews atribuye la cifra a la información adelantada por Miguel Ángel Díaz, de COPE, y sitúa la prima individual en 755.000 euros brutos.
El premio FIFA no llega directamente al jugador
La FIFA aprobó para el Mundial 2026 una distribución récord para las 48 federaciones participantes. El organismo elevó el fondo total hasta 871 millones de dólares, dentro de un torneo ampliado y con mayor capacidad comercial.
Dentro de ese reparto, la cifra que se está usando como referencia para el campeón es de 50 millones de dólares. Al cambio publicado por el Banco Central Europeo este 16 de julio, con un euro equivalente a 1,1467 dólares, esa cantidad ronda los 43,6 millones de euros.
Si se aplica el 45% pactado para los jugadores, el fondo a repartir entre la plantilla estaría alrededor de 19,6 millones de euros. Dividido entre 26 futbolistas, el resultado se acerca a los 754.000 o 755.000 euros brutos por cabeza, antes de impuestos y sin contar posibles ajustes internos.
Conviene mirar más allá de la cifra. No es un salario por jugar con la selección ni un pago automático de FIFA al futbolista. Es una prima condicionada al título y canalizada por la RFEF, según el acuerdo interno difundido por medios como COPE, 20minutos, Euronews y Diario de Sevilla.
Qué parte se quedaría la RFEF
El reparto publicado deja una lectura clara: si España gana, los jugadores no se quedarían con todo el premio del campeón. Según las cifras difundidas, el 45% iría a la plantilla y el resto quedaría en la Federación.
Eso significa que, sobre una bolsa cercana a 43,6 millones de euros, unos 19,6 millones irían a primas de jugadores y aproximadamente 24 millones permanecerían en la RFEF. Esa parte puede destinarse a otros compromisos federativos, estructura, cuerpo técnico u otros conceptos internos, pero el detalle exacto no está desglosado públicamente.
La comparación con el subcampeonato también ayuda a entender la letra pequeña. Las informaciones publicadas apuntan a que, si España queda segunda, el premio FIFA sería de 33 millones de dólares y el porcentaje para la plantilla bajaría al 40%.
Con el cambio actual, esos 33 millones de dólares equivalen a unos 28,8 millones de euros. El 40% serían unos 11,5 millones a repartir. La prima por jugador bajaría de forma notable respecto al escenario de campeón, aunque las cifras finales dependerían del acuerdo concreto y de si el reparto se hace de forma completamente lineal.

La cifra es bruta: Hacienda cambia el resultado final
La clave para el lector está en la palabra brutos. Una prima de 755.000 euros no equivale a 755.000 euros limpios en la cuenta corriente del jugador.
Europa Press ha explicado que, en un cálculo ilustrativo, los jugadores deberían declarar estos ingresos en España o en su país de residencia fiscal, aplicando los convenios de doble imposición si existiera tributación previa en Estados Unidos. También advierte de que la factura puede variar por comunidad autónoma y situación personal.
Este punto es importante porque muchos titulares simplifican la cifra. Para un futbolista residente fiscal en España, una prima de este tamaño puede entrar en los tramos altos del IRPF. Pero no todos pagarían exactamente lo mismo: influyen la residencia fiscal, la comunidad autónoma, el resto de ingresos del año, posibles retenciones y la existencia o no de tributación previa en el país donde se genere parte de la renta.
Por eso, el dato útil no es solo “755.000 euros”. El dato útil es que se trata de una prima bruta, condicionada, fiscalmente compleja y no confirmada en un comunicado público detallado de la RFEF.
Por qué importa más allá del fútbol
Esta noticia sirve para entender cómo se mueve el dinero en un Mundial. La cifra del campeón no es solo un premio deportivo: es una transferencia económica de FIFA a una federación nacional, que después decide cómo reparte una parte con sus jugadores.
Para el aficionado, el dato ayuda a separar tres conceptos que suelen mezclarse: el premio oficial del torneo, la prima interna de la selección y el dinero neto que finalmente recibe cada futbolista. Son tres escalones distintos.
También muestra otra realidad: el Mundial 2026 no solo mueve entradas, viajes, televisión o patrocinios. También genera pagos millonarios a federaciones, clubes y plantillas. Pero no todo el dinero llega donde parece ni en las mismas condiciones.
La cifra de los 755.000 euros brutos por jugador es llamativa y coherente con el cálculo publicado por varios medios, pero debe leerse con prudencia: depende del premio final, del tipo de cambio, del reparto interno, de la fiscalidad y de la confirmación documental del acuerdo por parte de la RFEF.









