FIFA dispara sus ingresos del Mundial: el récord que también sale del bolsillo del aficionado

Aficionados acceden a un estadio del Mundial 2026 antes de un partido
Aficionados acceden a un estadio del Mundial 2026 antes de un partido

El Mundial 2026 ha dejado una lectura económica tan importante como la deportiva. Gianni Infantino ha afirmado que FIFA puede superar la barrera de los 15.000 millones de dólares en ingresos del ciclo 2023-2026, una cifra que, al cambio de referencia del BCE del 17 de julio, equivale aproximadamente a 13.100 millones de euros. La propia FIFA había presupuestado inicialmente 11.000 millones de dólares para el ciclo, unos 9.600 millones de euros con ese mismo cambio.

La diferencia no es menor: supone alrededor de un 36% más respecto a la previsión inicial. Pero conviene mirar más allá del titular. No estamos ante beneficio neto, sino ante ingresos. Y una parte relevante del salto se explica por el nuevo modelo comercial del torneo: más partidos, más hospitality, más derechos, más demanda y una política de entradas mucho más agresiva que en mundiales anteriores.

El récord de FIFA no es solo televisión: también son entradas caras

La FIFA ya había previsto para 2023-2026 un presupuesto récord, apoyado en la expansión de sus grandes torneos y, de forma especial, en el Mundial masculino de 2026. En su presupuesto original, el organismo estimaba ingresos por derechos de televisión, marketing, licencias y, de forma destacada, venta de entradas y hospitality, partida que figuraba con un presupuesto de 3.097 millones de dólares.

The Guardian publicó que FIFA comunicó a sus federaciones miembro que los ingresos del Mundial iban camino de alcanzar los 15.000 millones de dólares, por encima de los 11.000 millones previstos. El medio atribuyó parte del aumento a los paquetes hospitality y a la venta de entradas, especialmente en el mercado secundario.

Para el aficionado, este punto es el más importante. El Mundial de 2026 se ha jugado en Estados Unidos, México y Canadá, pero el gran laboratorio comercial ha sido el mercado norteamericano, donde la reventa y los precios variables forman parte habitual de los grandes eventos. Eso cambia la forma de calcular cuánto cuesta ir a un partido: el precio inicial ya no basta.

La reventa y el precio dinámico cambian el coste real

FIFA ha usado precios dinámicos en el Mundial, un sistema que permite ajustar importes según demanda, fase, partido, disponibilidad y otros factores. En la práctica, esto puede hacer que dos aficionados paguen cantidades muy distintas por una entrada similar, según cuándo entren al sistema y qué disponibilidad quede.

La segunda pieza es la reventa oficial. Según la información de soporte de FIFA para el Mundial 2026, la comisión por revender o intercambiar entradas en su marketplace era del 15% del precio total, con el coste final mostrado en la plataforma antes de comprar. Además, la propia FIFA advertía de restricciones específicas: en México las entradas solo podían listarse al precio original pagado o por debajo, y en Ontario esa limitación aplicaba para los partidos celebrados en Toronto.

The Guardian informó, además, de que FIFA cobra un 15% al comprador y otro 15% al vendedor en el mercado secundario. Ese matiz es clave porque transforma la reventa en una fuente adicional de ingresos para el organismo cada vez que una entrada cambia de manos.

Para quien viaja desde España, el efecto práctico es sencillo: el coste no termina en la entrada. Hay que sumar vuelo, hotel, transporte interno, seguro, comida, tipo de cambio y posibles comisiones de tarjeta si el pago se hace en dólares estadounidenses, dólares canadienses o pesos mexicanos. En compras de varios miles de dólares, una comisión de cambio aparentemente pequeña puede convertirse en un coste visible.

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La final muestra hasta dónde llegó la tensión de precios

La final del Mundial 2026 en el área de Nueva York-Nueva Jersey se convirtió en el mejor ejemplo de esta escalada. The Guardian informó de que los paquetes VIP y hospitality para la final llegaron a estar listados en el portal de FIFA a 34.500 dólares por persona, unos 30.200 euros al cambio de referencia del BCE del 17 de julio.

En el mercado secundario, las cifras variaron según plataforma y momento. Yahoo Sports publicó datos de precios muy elevados para la final: una pieza recogía precios medios de compra de 11.327 dólares según TickPick, mientras otra referencia de Yahoo situaba el precio medio de venta en 9.395 dólares y el precio mínimo de acceso en 8.856 dólares.

El dato atribuido a Gametime de 10.835 dólares debe tratarse con cautela antes de publicación: encaja con el rango de precios visto en el mercado secundario, pero no aparece confirmado de forma estable en las búsquedas verificadas. En cualquier caso, la lectura económica no cambia: no hablamos de precio oficial universal, sino de precios de reventa o mercado secundario, muy sensibles a demanda, fecha, rival, ubicación del asiento y momento de compra.

Qué significa para el lector español

Para la mayoría de lectores en España, la noticia no implica que vayan a pagar directamente esos precios. Afecta sobre todo a quien haya viajado al Mundial, a quien haya comprado entradas en dólares o a quien esté interpretando el evento desde el punto de vista económico.

La clave está en no confundir tres cosas. Una entrada oficial no es lo mismo que una entrada revendida. Un paquete hospitality no es comparable a una localidad estándar. Y los ingresos de FIFA no equivalen automáticamente a beneficio limpio. FIFA es una organización sin ánimo de lucro y sostiene que reinvierte sus ingresos en el desarrollo del fútbol, pero eso no elimina la necesidad de mirar cómo se generan esos ingresos y quién soporta el coste.

También hay una enseñanza útil para otros grandes eventos. Cuando se combinan precios dinámicos, reventa oficial, demanda internacional y pagos en divisa extranjera, el presupuesto final puede separarse mucho del precio que el aficionado tenía en mente al principio.

El Mundial 2026 confirma que el fútbol mueve mucho más que televisión y patrocinios. Mueve datos, comisiones, paquetes premium y decisiones de gasto. Para el lector, la pregunta ya no es solo cuánto ingresa FIFA, sino cuánto de ese récord sale, directa o indirectamente, del bolsillo de quienes compran una entrada.

Esta noticia ha sido elaborada por Alejandro Valencia.

Alejandro Valencia

Alejandro Valencia

Especialista

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Especialista en depósitos a plazo fijo y ahorro en España.