Generación nacida entre 1960 y 1980 llega al retiro: qué presión añade a pensiones

La llegada al retiro de los nacidos entre 1960 y 1980 ya empieza a notarse en España: no cambia una norma concreta, pero sí acelera una presión doble sobre pensiones públicas y cuidados de larga duración.
Los nacidos entre 1960 y 1980 empiezan a llegar al retiro en España
Los nacidos entre 1960 y 1980 empiezan a llegar al retiro en España.

Una generación amplia entra en edad de jubilación

La lectura correcta no es que todos los nacidos entre 1960 y 1980 vayan a jubilarse a la vez. La clave es otra: los primeros ya han empezado a alcanzar la edad legal de retiro y los últimos llegarán a esa etapa entre mediados de la década de 2040 y, en muchos casos, 2047.

En España, la edad ordinaria de jubilación depende de la edad y de los años cotizados. En 2026, la Seguridad Social permite jubilarse a los 65 años con 38 años y 3 meses cotizados o más. Quien no alcance ese umbral debe esperar hasta los 66 años y 10 meses. A partir de 2027, la referencia general será 67 años, salvo carreras largas de cotización.

Por eso esta noticia afecta sobre todo a los futuros jubilados, aunque también importa a quienes ya cobran pensión: cuanto mayor sea el número de personas retiradas, más peso tendrá el gasto en pensiones dentro del sistema. Para quien esté cerca del retiro, conviene revisar la edad de jubilación en 2026 y los años cotizados antes de dar por hecha una fecha de salida.

Más pensionistas, más gasto y más años cobrando pensión

El INE acaba de actualizar sus proyecciones de población para 2026-2076. Según esa estadística, la población de 65 años o más representa ahora el 21,1% del total y alcanzaría un máximo del 30,9% en 2076 si se mantienen las tendencias demográficas actuales.

La presión ya se ve en las cifras de la Seguridad Social. En junio de 2026 se abonaron 10.498.828 pensiones a casi 9,5 millones de personas. La pensión media de jubilación se situó en 1.572,8 euros mensuales y las pensiones de jubilación concentraron el 73,3% de la nómina contributiva.

Esto no significa que cada nuevo jubilado cobre esa cantidad. La pensión depende de bases de cotización, años cotizados, edad de acceso y modalidad elegida. Precisamente por eso, quien esté en la franja de 50 a 65 años debería comprobar vida laboral, bases y pensión estimada, especialmente desde que el cálculo de la base reguladora cambia en 2026.

Solo el 13% confía en que la pensión pública baste para jubilarse.
Te puede interesar: Jóvenes y pensiones: crece el ahorro para jubilarse

La presión no termina en la pensión: también llega a los cuidados

El retiro de esta generación no solo afecta al gasto en pensiones. También aumenta la demanda potencial de cuidados, dependencia, ayuda a domicilio, teleasistencia y servicios de proximidad. Es una parte menos visible de la jubilación, pero cada vez más importante para la planificación familiar y pública.

El IMSERSO informó en marzo de 2026 de un máximo histórico de personas beneficiarias del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia. También señaló que la teleasistencia y la ayuda a domicilio crecen como servicios profesionales, mientras la lista de espera se situó en 152.249 personas, un 16,6% menos que un año antes.

La consecuencia práctica es clara: preparar la jubilación ya no consiste solo en calcular la pensión. También conviene pensar en vivienda, salud, apoyos familiares, posibles cuidados y margen de ahorro. No como una alarma, sino como una forma más realista de organizar la etapa posterior al trabajo.

Qué debe revisar quien se acerca al retiro

El dato demográfico no cambia por sí solo la pensión de una persona concreta. Lo que cambia es el entorno: más jubilados, más longevidad, más presión sobre el sistema y más necesidad de planificar con calma.

Para un trabajador nacido en los años sesenta o setenta, la primera revisión debería ser la vida laboral. Después, la edad ordinaria aplicable, los años cotizados, la pensión estimada y la diferencia entre jubilación ordinaria, anticipada, demorada, parcial o activa. La vida laboral antes de jubilarse es el documento que permite detectar errores, lagunas o meses que pueden cambiar la fecha de retiro.

La OCDE también advierte de que el envejecimiento seguirá presionando los sistemas de pensiones. Para España, apunta a una fuerte reducción de la población en edad de trabajar en las próximas décadas. Ese es el verdadero fondo de la noticia: no una fecha única, sino un cambio progresivo en la relación entre quienes cotizan, quienes cobran pensión y quienes necesitan cuidados.

Para quien se acerca a la jubilación, la lectura útil es sencilla: revisar datos personales antes de tomar decisiones. Edad, cotización, pensión estimada y necesidades futuras de cuidado pesan más que cualquier titular general sobre una generación.

Esta noticia ha sido elaborada por Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Especialista

Más del autor

Especialista en fiscalidad, impuestos e inversiones en España.

Noticias relacionados