La novedad no es que existan cuentas remuneradas, sino que varias entidades están utilizando el inicio del verano para captar ahorro líquido sin pedir al cliente que mueva toda su vida bancaria. Es una diferencia importante: una cosa es domiciliar nómina, recibos y tarjetas, y otra abrir una cuenta secundaria para dejar una parte del dinero disponible.
Openbank anuncia una Cuenta Remunerada al 2,50% TAE y 2,47% TIN durante un año, sin límite de importe y sin traer la nómina, aunque sí vinculada a traer Bizum y los ahorros. Revolut, por su parte, publicita una promoción temporal del 3,51% TAE para nuevos clientes entre el 16 de junio y el 16 de agosto de 2026, aplicable hasta 25.000 euros y con condiciones posteriores según el plan.
B100 también está moviendo ficha con su Cuenta Save al 2,50% TAE hasta 100.000 euros para nuevos clientes, con promoción hasta el 31 de julio de 2026, y con una Cuenta Health que puede llegar al 3,00% TAE si se cumplen requisitos de tarjeta. Para comparar estas ofertas con otras alternativas del mercado, el lector puede revisar esta guía de mejores cuentas remuneradas.
La TAE no basta: saldo, plazo y requisitos cambian la lectura
Para el ahorrador, la clave está en no quedarse solo con el porcentaje grande. Una TAE alta puede aplicarse durante pocos meses, solo a nuevos clientes, hasta un saldo máximo o dentro de un plan de pago. En verano, además, muchas personas quieren liquidez para viajes, imprevistos o gastos familiares; por eso conviene mirar si el dinero puede retirarse sin penalización.
La comparación correcta no es “qué cuenta paga más”, sino qué cuenta paga más por el dinero que realmente vas a dejar ahí y durante cuánto tiempo. Si una oferta remunera hasta 25.000 euros, no sirve igual para quien tiene 5.000 euros de colchón que para quien quiere aparcar 80.000 euros. Y si la remuneración es promocional, hay que mirar qué ocurre cuando termina.
También importa la fiscalidad. Los intereses de cuentas y depósitos tributan como rendimientos del capital mobiliario y, con carácter general, soportan una retención del 19%. Dicho de forma sencilla: 100 euros brutos de intereses no son 100 euros limpios para el bolsillo. Antes de mover el ahorro, tiene sentido revisar otras cuentas de ahorro con el mismo criterio: TAE, plazo, saldo remunerado, comisiones y fiscalidad.
Liquidez y seguridad: dos puntos que no conviene dejar para el final
El atractivo de estas cuentas para verano está claro: permiten mantener el dinero disponible y, al mismo tiempo, evitar que todo el saldo esté parado al 0%. Pero la disponibilidad no elimina la necesidad de comprobar quién custodia el dinero y qué garantía aplica. No es lo mismo una cuenta bancaria española, una sucursal de un banco europeo o una estructura con protección de otro país.
En España, el Fondo de Garantía de Depósitos cubre, en general, hasta 100.000 euros por titular y entidad. En entidades europeas, la protección puede depender del sistema de garantía del país correspondiente. Por eso, cuando una oferta viene de un neobanco o banco extranjero, la pregunta no es solo cuánto paga, sino bajo qué entidad se deposita el dinero.
El contexto de tipos también pesa. El BCE subió sus tipos el 11 de junio de 2026, con efecto desde el 17 de junio, dejando la facilidad de depósito en el 2,25%. Eso ayuda a explicar por qué algunas entidades vuelven a mover ofertas de ahorro. Pero la inflación española del 3,2% en mayo recuerda que una cuenta remunerada puede mejorar el dinero parado sin necesariamente batir la subida de precios. Para ampliar la comparación, también puede consultarse el análisis de bancos que dan más intereses por los ahorros.
La idea práctica es sencilla: una cuenta sin nómina puede ser útil como cuenta secundaria de ahorro líquido durante el verano, siempre que el lector revise TAE real, duración, saldo máximo, requisitos, comisiones, fiscalidad y garantía. No hace falta mover todo el banco para rentabilizar una parte del dinero, pero tampoco conviene abrir una cuenta solo por el porcentaje del anuncio.









