La novedad no está en una subida de rentabilidad, sino en el calendario. Bankinter mantiene el 2,50% TAE hasta 100.000 euros, pero alarga la ventana de contratación de su Cuenta Digital hasta el 29 de junio de 2026, según la información comercial actual de la entidad.
Hasta ahora, el banco había comunicado que la oferta estaría disponible hasta el 15 de junio. La ampliación da más margen a los nuevos clientes, pero no cambia la letra pequeña principal: es una cuenta para contratar por canales digitales y no está dirigida a quienes ya hayan sido clientes de Bankinter en los últimos seis meses.
La cuenta remunera desde el primer euro, con 2,47% TIN garantizado hasta el 31 de diciembre de 2026. Después, el tipo aplicable dependerá de la remuneración vigente en ese momento, por lo que no conviene leer el 2,50% TAE como una rentabilidad permanente.

La TAE es atractiva, pero el límite y el plazo mandan
El saldo máximo remunerado es de 100.000 euros. Ese punto es importante porque el FGD español cubre, con carácter general, hasta 100.000 euros por titular y entidad, y porque el ejemplo representativo de Bankinter se calcula precisamente sobre ese importe.
Según la información legal de la entidad, con 100.000 euros la remuneración bruta anual sería de 2.470 euros, siempre bajo el supuesto de que el 2,47% TIN se mantenga constante durante 12 meses. En la práctica, quien contrate ahora no disfrutará de un año completo hasta el 31 de diciembre de 2026.
Además, los intereses de cuentas y depósitos tributan como rendimientos del capital mobiliario. De entrada, Bankinter practicará la retención fiscal correspondiente, por lo que el importe que llega al cliente no coincide con la rentabilidad bruta anunciada. Para comparar bien, conviene mirar la TAE junto al plazo real, el saldo y la fiscalidad.

Sin nómina ni comisiones, pero solo para nuevos clientes
La Cuenta Digital mantiene uno de sus ganchos principales: no exige domiciliar nómina, recibos ni contratar otros productos para acceder a la remuneración. Tampoco tiene comisión de mantenimiento y la tarjeta de débito aparece sin comisión de emisión ni mantenimiento.
Este punto la sitúa dentro del grupo de cuentas remuneradas pensadas para dinero líquido, más que para ahorro bloqueado. El dinero está disponible y los intereses se liquidan mensualmente, una diferencia relevante frente a un depósito tradicional, donde puede haber vencimiento, penalización o pérdida de intereses si se cancela antes.
Aun así, el ahorrador no debería compararla solo por el porcentaje. Antes de mover saldo, tiene sentido revisar otras mejores cuentas remuneradas y comprobar TAE, saldo máximo, duración, comisiones, requisitos y garantía. Una cuenta puede pagar algo más y, aun así, encajar peor si exige más vinculación o limita demasiado el saldo.

Qué significa para el ahorro en España
La ampliación llega en un momento en el que las cuentas remuneradas vuelven a competir por el dinero parado. El BCE ha elevado sus tipos oficiales en junio y eso puede dar algo más de margen a los bancos para pagar por el saldo, aunque cada entidad decide hasta dónde traslada ese movimiento al cliente.
También hay que mirar la inflación. El último dato del INE situó el IPC anual de mayo en el 3,2%, por encima del 2,50% TAE de la cuenta. Eso no invalida el producto, pero sí recuerda que una cuenta remunerada sirve sobre todo para mejorar el rendimiento del dinero disponible, no necesariamente para batir la inflación en términos reales.
Para quien busca liquidez, la noticia amplía el tiempo para valorar la oferta. Para quien ya compara alternativas, el punto clave sigue siendo el mismo: Bankinter ofrece una cuenta sencilla, sin nómina y con saldo remunerado alto, pero con una rentabilidad garantizada solo hasta final de 2026. El porcentaje importa; la duración, la fiscalidad y la disponibilidad del dinero, también.









