El precio medio del mercado diario español se sitúa hoy en 117,85 euros por megavatio hora (MWh), frente a los 112,77 euros del jueves. Es una subida de alrededor del 4,5%, con un mínimo de 30 euros/MWh y un máximo de 172,70 euros/MWh. El dato encaja con el repunte del verano: en junio, el ‘pool’ avanzó un 28,32% respecto a mayo, hasta 69,59 euros/MWh, por el aumento estacional de la demanda, el menor viento y la presión del gas.
Ese precio mayorista no es lo mismo que el importe final del recibo. Para los hogares con tarifa regulada, el PVPC medio de este viernes ronda 0,1761 euros por kWh. La franja más barata es de 14:00 a 15:00, con 0,0744 euros/kWh, mientras que la más cara llega de 21:00 a 22:00, con 0,3013 euros/kWh. El coste de la energía en la hora punta cuadruplica al de la hora más económica.
A quién le afecta de verdad el precio de la luz de hoy
La primera comprobación está en la propia factura. Si en «datos del contrato» aparece PVPC, el precio horario influye en la parte variable del recibo. Si el suministro está en el mercado libre, el efecto dependerá de lo pactado: puede haber un precio fijo, tramos horarios propios o una tarifa indexada.
En 2026, además, el PVPC ya no reproduce íntegramente las oscilaciones del mercado diario. Su componente de energía se calcula con un 45% ligado al mercado diario e intradiario y un 55% vinculado a una cesta de futuros. Esto reduce la transmisión inmediata de un pico puntual, aunque conserva diferencias horarias que permiten desplazar parte del consumo.
Conviene evitar otra confusión habitual. Los 117,85 euros/MWh equivalen a 0,11785 euros/kWh en el mercado mayorista, pero esa cifra todavía no incorpora todos los componentes de la factura. El recibo también incluye la potencia contratada, peajes, cargos, otros costes regulados, alquiler del contador cuando proceda e impuestos.
Las horas que hoy conviene vigilar para contener el gasto
Quien tenga PVPC puede concentrar los consumos flexibles en las horas centrales. Este viernes, el tramo más favorable está entre las 14:00 y las 15:00, y el bloque de 13:00 a 18:00 resulta claramente más barato que la tarde-noche. Lavadora, lavavajillas o carga de dispositivos pueden desplazarse si no altera la rutina ni obliga a dejar aparatos funcionando sin supervisión.
El tramo que más pesa llega al final del día. Entre las 20:00 y las 22:00 el precio sube con fuerza, y alcanza su máximo de 21:00 a 22:00. Evitar en ese momento los consumos que puedan aplazarse reduce la parte variable, pero el ahorro real dependerá de la potencia del aparato, el tiempo de uso y el contrato.
Con el aire acondicionado, bajar el termostato más de lo necesario no enfría la vivienda más rápido y puede aumentar el consumo. El IDAE también recomienda limpiar los filtros periódicamente. La idea no es pasar calor para ahorrar, sino evitar gasto innecesario sin comprometer el bienestar ni la salud.

Qué revisar antes de cambiar de tarifa o tocar la potencia
Antes de aceptar una oferta, hay que comparar el coste completo y no solo un precio promocional del kWh. Importan el precio de la potencia, la duración del contrato, las revisiones previstas, la permanencia, los servicios añadidos y cualquier penalización. El comparador de la CNMC permite introducir el consumo y contrastar ofertas verificadas de distintas comercializadoras.
También merece atención la potencia contratada, porque se paga aunque el consumo sea bajo. Una potencia sobredimensionada encarece la parte fija; una reducción excesiva puede no encajar con el uso simultáneo de los electrodomésticos. La decisión debe apoyarse en los máximos de demanda del hogar y en los datos que facilita la distribuidora o la comercializadora.
La revisión de la luz puede formar parte de una limpieza más amplia de gastos recurrentes. Comprobar si la cuenta desde la que se pagan los recibos tiene costes ayuda a evitar fugas adicionales; Finantres reúne opciones de bancos y cuentas sin comisiones. Para separar el margen que quede en el presupuesto, también puede consultarse su guía de cuentas de ahorro.
El bono social no se aplica automáticamente por pagar una factura alta
Los hogares vulnerables deben comprobar si cumplen los requisitos del bono social eléctrico. No se aplica por el mero hecho de tener un recibo elevado: exige estar acogido al PVPC, cumplir las condiciones económicas o familiares establecidas y presentar la solicitud ante una comercializadora de referencia.
Antes de contar con el descuento, conviene confirmar la documentación y el estado de la solicitud. Que una persona pueda solicitarlo no significa que esté concedido, y cualquier cambio en la unidad de convivencia, los ingresos o el contrato puede afectar al resultado.
La clave de hoy es sencilla: primero, comprobar el tipo de tarifa. Con PVPC, desplazar los consumos flexibles fuera de 20:00 a 22:00 puede reducir la parte variable; con un precio fijo, el MWh de hoy puede no cambiar el recibo. Antes de cambiar, conviene comparar el coste anual y toda la letra pequeña.









