El mensaje clave es que no se trata de una ayuda exclusiva de Galicia ni de un pago automático por tener hijos. El Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI) forma parte del Ingreso Mínimo Vital (IMV), aunque puede reconocerse por separado si la unidad de convivencia cumple los límites económicos y el resto de las condiciones. En junio de 2026 lo percibían 24.447 hogares gallegos, con 40.423 menores incluidos.
Los 1.380 euros solo corresponden a menores de tres años
La cuantía se calcula por cada menor y según la edad que tuviera el 1 de enero. En 2026, los menores de tres años generan un complemento de 115 euros mensuales, es decir, 1.380 euros al año. Entre tres y cinco años son 80,50 euros al mes, 966 euros anuales; y entre seis y 17 años, 57,50 euros mensuales, 690 euros al año.
Por eso, hablar de “1.380 euros por hijo menor de edad” exige un matiz importante: esa es la cuantía máxima y solo se aplica al tramo de menor edad. En Galicia, la media de junio fue de 110,81 euros mensuales por hogar y 67,01 euros por menor. La mayoría de los menores gallegos cubiertos por el complemento tenía entre seis y 17 años.
Qué hogares gallegos pueden tener derecho al complemento
Las familias residentes en Galicia están sujetas a las mismas reglas que en el resto de España. La unidad de convivencia debe incluir al menos un menor y, con carácter general, acreditar residencia legal y efectiva en España durante el último año. También debe llevar constituida al menos seis meses, aunque existen excepciones para determinadas situaciones familiares y personales.
Los topes cambian según la composición del hogar. Como referencia oficial para 2026, una unidad formada por un adulto y un menor puede recibir únicamente el CAPI con ingresos computables de hasta 2.861,04 euros mensuales y un patrimonio neto máximo de 55.460 euros. Para dos adultos y dos menores, el límite de ingresos llega a 4.181,52 euros mensuales y el de patrimonio a 87.152 euros. La vivienda habitual no se incluye en ese patrimonio, aunque también debe superarse el correspondiente test de activos.
Cobrar un salario o no percibir el IMV completo no descarta por sí solo esta ayuda. El CAPI tiene umbrales más amplios que el Ingreso Mínimo Vital, pero superar los límites o no acreditar correctamente la unidad de convivencia puede dejar fuera la solicitud. La Seguridad Social utiliza sus propias reglas de cómputo y revisa la situación económica del conjunto del hogar.

Cómo se solicita y cuándo empieza a cobrarse
El complemento se tramita mediante la misma solicitud del Ingreso Mínimo Vital. Puede presentarse por internet con certificado o Cl@ve, mediante el servicio habilitado sin certificado, o en un Centro de Atención e Información de la Seguridad Social. Aunque el hogar solo pretenda cobrar el CAPI, debe utilizar ese formulario.
Antes de enviarlo conviene preparar los documentos identificativos, los datos de todos los integrantes de la unidad de convivencia y las pruebas que puedan solicitarse para acreditar residencia, parentesco o situaciones especiales. Parte de la información se consulta electrónicamente, pero el INSS puede pedir documentación adicional. El plazo máximo para resolver es de seis meses.
No funciona como una subvención gallega con una convocatoria anual y una fecha concreta de cierre. Cuando se reconoce el derecho, los efectos económicos comienzan el primer día del mes siguiente a la solicitud y el pago se realiza mensualmente por transferencia a una cuenta del titular. No es necesario contratar una cuenta determinada, aunque conviene revisar que el IBAN esté actualizado y evitar costes innecesarios. Puede resultar útil consultar las opciones de bancos y cuentas sin comisiones.
La letra pequeña que conviene revisar antes de contar con el dinero
La prestación se mantiene mientras continúen las condiciones que justificaron su concesión. Los beneficiarios deben comunicar en un plazo de 30 días los cambios relevantes de domicilio, ingresos, composición familiar o situación personal. También están obligados a presentar cada año la declaración del IRPF. No informar de una variación puede terminar en una revisión y en la reclamación de cantidades cobradas indebidamente.
El CAPI es incompatible con la antigua asignación económica por hijo o menor a cargo sin discapacidad, o con discapacidad inferior al 33%, cuando coinciden los causantes y beneficiarios. La compatibilidad con otras prestaciones debe comprobarse según la situación concreta del hogar.
Abrir una cuenta de ahorro infantil para separar el ingreso puede ser una decisión de organización familiar, pero no constituye un requisito ni aumenta las posibilidades de obtener el complemento.
La clave para un hogar gallego no está en dar por hecho que cobrará 1.380 euros, sino en comprobar la edad de cada menor a 1 de enero, los ingresos y el patrimonio computables, la composición real de la unidad de convivencia y que la solicitud se presente por un canal oficial.









