bunq calcula cuánto cuesta al mes vivir y teletrabajar en cinco ciudades españolas

bunq calcula cuánto cuesta vivir y teletrabajar en cinco ciudades españolas.
bunq calcula cuánto cuesta vivir y teletrabajar en cinco ciudades españolas.

El índice se actualizó el 31 de julio con precios de julio de 2026 y compara 75 ciudades de 41 países. Para España toma Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Las Palmas de Gran Canaria. La cifra “total” de la tabla oficial excluye el coworking, un detalle importante para no comparar presupuestos distintos.

Madrid y Barcelona superan los 1.800 euros; Las Palmas baja de 1.300

La tabla interactiva de bunq sitúa a Madrid en unos 1.835 euros mensuales y a Barcelona en 1.828. Valencia baja a 1.548 euros, Málaga queda en 1.506 y Las Palmas de Gran Canaria aparece con 1.251 euros. Son importes orientativos y redondeados que suman las partidas que maneja el índice, no una factura mensual garantizada para cualquier persona.

La distancia entre extremos es relevante para el bolsillo. Tomando esos totales como referencia, Madrid supera a Las Palmas en unos 584 euros al mes; si esa diferencia se mantuviera durante doce meses, serían algo más de 7.000 euros. Entre Madrid y Valencia, la brecha ronda los 287 euros mensuales. El dato sirve para comparar, pero no sustituye un presupuesto real de vivienda y consumo.

El coworking cambia la foto. En su comunicación para España, bunq publica un presupuesto de 2.011,67 euros al mes para Madrid, 1.980,03 para Barcelona y 1.667,49 para Valencia cuando se incorpora ese gasto. Para Málaga, la propia compañía destaca 1.505,57 euros sin coworking.

El alquiler pesa, pero el día a día también marca diferencias

La lectura más útil del estudio no es que España tenga alquileres especialmente baratos. La nota de bunq calcula un alquiler medio de 1.092 euros entre las cinco ciudades analizadas, muy cerca de los 1.099 euros de la media europea incluida en el estudio. La ventaja aparece, según la empresa, en otras partidas cotidianas.

El transporte público medio de las ciudades españolas con datos comparables queda en 34,68 euros al mes frente a 65,75 euros en Europa. Los suministros del hogar, móvil e internet suman 185,98 euros de media, un 33,5% menos que el promedio europeo citado por bunq. La cesta de la compra se estima en 287,42 euros mensuales, un 10,3% menos.

Valencia destaca en la comunicación de bunq por su equilibrio entre costes y servicios, mientras Málaga sobresale por un transporte mensual de 23,95 euros. Medios locales que han contrastado el índice reproducen, además, los 1.505,57 euros de Málaga sin coworking y los 1.667,49 euros de Valencia con espacio de trabajo compartido.

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Qué incluye realmente el cálculo de bunq

Aquí está la letra pequeña que más importa. Los gastos de alquiler, alimentación y suministros parten de la base de datos de Numbeo. Para vivienda, bunq utiliza el alquiler medio de un piso de un dormitorio dentro y fuera del centro. Para luz, agua y gas toma como referencia una vivienda de 85 metros cuadrados.

El transporte se obtiene de las webs oficiales de los operadores locales y no incorpora descuentos ni tarifas especiales. El móvil contempla llamadas y 10 GB de datos, mientras que el internet doméstico exige al menos 60 Mbps y datos ilimitados. El coworking se calcula a partir de ofertas recogidas en CoWorker y se muestra como una partida separada del total principal.

Por eso, estas cifras no deberían leerse como “lo que necesitas” de forma universal. El índice no presenta partidas específicas para impuestos, seguros, ocio, comidas fuera de casa, fianzas, mudanzas o costes administrativos. Tampoco refleja que el precio real del alquiler puede cambiar mucho por barrio, duración del contrato, temporada o si se comparte vivienda.

Qué conviene revisar antes de usar el mapa para decidir

La primera comprobación es sencilla: comparar el mismo escenario. Si en una ciudad se trabaja desde casa y en otra se añade coworking, la comparación deja de ser limpia. También conviene separar el coste de vivienda del resto, porque una diferencia pequeña en transporte o internet puede quedar anulada por varios cientos de euros de alquiler.

El siguiente paso es llevar el índice a un presupuesto propio: alquiler que realmente se pueda encontrar, suministros de una vivienda de tamaño parecido, compra habitual y transporte que de verdad se vaya a utilizar. No se trata de actuar deprisa, sino de comprobar bien qué partidas encajan con la situación de cada persona.

El informe sirve para comparar ciudades, no para elegir banco. Si además quieres revisar la entidad que firma el estudio, Finantres mantiene un análisis de bunq y una guía sobre neobancos para separar la información sobre la entidad de las cifras del índice. La clave para el bolsillo está en usar este mapa como referencia, no como una promesa de gasto.

Esta noticia ha sido elaborada por Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Especialista

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Especialista en fiscalidad, impuestos e inversiones en España.