El dato procede del Barómetro del Alquiler del segundo trimestre de 2026, elaborado por el Observatorio del Alquiler, que prevé una caída provincial del 15,95% respecto al cierre de 2025. En términos absolutos, Almería sería la tercera provincia con mayor pérdida de oferta, por detrás de Barcelona y Cádiz.
La cifra exige una precisión importante: el informe no dice que vayan a desaparecer físicamente 2.285 casas ni que todos sus inquilinos vayan a perder el contrato. Habla de viviendas que dejarían de comercializarse como alquiler residencial de larga duración a lo largo del año.
Qué significa perder 2.285 viviendas del alquiler residencial
El Observatorio explica que parte de estos inmuebles puede pasar al alquiler temporal, turístico o por habitaciones. Otros pueden ponerse a la venta o permanecer vacíos. Por tanto, la pérdida se refiere a la oferta que sale al mercado residencial estable, no al parque total de viviendas de la provincia.
En el caso de Almería, el barómetro relaciona buena parte de la contracción prevista con las lluvias e inundaciones registradas en enero y febrero, que habrían reducido la disponibilidad inmediata de inmuebles en varias provincias del sur. El propio informe advierte de que habrá que esperar a próximas ediciones para comprobar si esa oferta se recupera tras superar la emergencia climática.
Eso convierte el dato en una fotografía provisional. La caída del 15,95% es una estimación realizada con la evolución observada durante los dos primeros trimestres, de modo que puede mejorar o empeorar antes del cierre del ejercicio. No se trata de una cifra oficial de contratos extinguidos ni de una previsión individual para cada municipio almeriense.
Cómo puede notarse en el bolsillo de los inquilinos
Menos viviendas de larga duración suelen traducirse en menos capacidad para comparar. Para una familia, un joven que busca emanciparse o un trabajador que necesita mudarse, el problema no está solo en el precio anunciado. También pesa tener que aceptar ubicaciones peores, contratos más cortos o gastos adicionales por desplazamiento.
El mismo barómetro sitúa el alquiler medio de Almería en 689 euros mensuales durante el segundo trimestre de 2026. Al cierre de 2025, esa misma serie lo situaba en 657 euros. La diferencia es de 32 euros al mes, aunque no significa que todos los contratos hayan subido esa cantidad ni que esa sea la actualización aplicable a cada inquilino.
A escala nacional, el informe proyecta 22.927 viviendas menos de alquiler residencial en 2026, hasta una oferta de 660.993 inmuebles. También calcula una media de 143 interesados por cada vivienda durante sus primeros diez días en el mercado. Aunque Almería no aparece entre las provincias con mayor presión de contactos, una caída fuerte de la oferta puede estrechar rápidamente las opciones disponibles.

Qué conviene revisar antes de firmar o renovar
Quien esté buscando vivienda debería comprobar desde el principio si el anuncio ofrece alquiler de residencia habitual o de temporada. No son fórmulas equivalentes. También conviene preguntar por la duración prevista, la fecha de salida, la fianza, las garantías adicionales y todos los gastos que se sumarán a la renta mensual.
Si el contrato actual se acerca a su vencimiento, el primer paso es revisar las fechas y las comunicaciones recibidas, sin dar por hecho que esta previsión del mercado modifica por sí sola los derechos del inquilino o del propietario. Una estimación estadística no cambia un contrato concreto.
También merece atención el coste total de vivir en otra zona. Una renta algo más baja puede dejar de serlo si obliga a gastar más en combustible, transporte o suministros. La clave está en comparar el presupuesto completo y conservar por escrito las condiciones ofrecidas antes de entregar dinero o documentación sensible.
La previsión para Almería apunta a un mercado con menos alquiler residencial estable, pero todavía no es un resultado cerrado. Para el bolsillo del lector, lo práctico es revisar con tiempo el contrato, distinguir la larga duración del alquiler temporal y no tomar una decisión solo por el precio del anuncio.









