MyInvestor, banco especializado en ahorro e inversión, anunció el 15 de octubre de 2026 la primera edición de su Barómetro del inversor minorista. El informe trimestral cruza las respuestas de sus clientes con datos internos de inversión y corresponde al tercer trimestre del año.
El sondeo recoge las respuestas de cerca de 2.500 clientes durante septiembre. Esa es una limitación importante: describe al grupo consultado, pero no permite dar por hecho que todos los ahorradores españoles tengan las mismas expectativas o inviertan de la misma forma.
Más confianza en el patrimonio que en la economía
La diferencia aparece al separar las preguntas. La percepción sobre la economía obtiene 42,2 puntos, por debajo del nivel neutral de 50. Las expectativas sobre el propio patrimonio llegan a 60,1 y la intención de invertir durante los seis meses siguientes alcanza 67,2. Son puntuaciones, no rentabilidades ni probabilidades de ganar dinero.
Las decisiones previstas también muestran esa resistencia a abandonar la inversión. El 50,7% de los encuestados plantea mantener sus posiciones sin cambios, mientras que el 29,3% quiere aumentar su inversión o empezar a invertir asumiendo riesgo bursátil. Declarar una intención, eso sí, no equivale a haber realizado una compra.
Tampoco desaparecen las dudas: el 59,5% espera volatilidad en bolsa durante ese periodo, es decir, movimientos inciertos de las cotizaciones. La preocupación está presente en las respuestas, aunque conviva con la voluntad de seguir invirtiendo.
El 73,3% de los encuestados prevé utilizar fondos indexados
Los fondos indexados son el producto que más encuestados prevén utilizar durante los próximos doce meses: los elige el 73,3%. El porcentaje mide personas que declaran esa preferencia. No significa que vayan a colocar el 73,3% de sus ahorros en estos fondos.
Los movimientos de dinero ofrecen otra medida. Entre julio y septiembre, los clientes de la entidad aportaron 627,2 millones de euros netos a fondos de inversión. El 67% de ese flujo correspondió a indexados y el 33% a gestión activa. Se trata de entradas descontadas las salidas, no del patrimonio total de los clientes.
Ambas cifras muestran un peso destacado de la inversión indexada dentro de MyInvestor. Pero esta primera encuesta no demuestra, por sí sola, que el conjunto del inversor español sea cada vez más indexado. Para medir una evolución hacen falta datos comparables entre periodos y sobre la misma población.
Seguir un índice no significa proteger el capital
Un fondo indexado busca reproducir un índice de acciones o de renta fija. Su resultado depende de los activos que sigue: la indexación no elimina las caídas del mercado ni convierte el producto en un depósito. La popularidad del vehículo tampoco indica cuánto riesgo puede asumir cada hogar.
El otro punto que afecta directamente al bolsillo son los costes. La CNMV recuerda que los gastos soportados por un fondo reducen su rentabilidad. El documento de datos fundamentales y el folleto permiten revisar la política de inversión, el riesgo y las comisiones, más allá del nombre comercial.
Un ejemplo ayuda a situarlo: sobre un capital constante de 10.000 euros, una diferencia de un punto porcentual en costes anuales equivale a 100 euros al año. Es un cálculo ilustrativo, no una tarifa de MyInvestor ni una previsión de ahorro. El coste real depende del producto y de las condiciones contratadas.
El dinero para imprevistos no tiene el mismo plazo
El barómetro también recoge que el 36% de los encuestados invierte con un horizonte superior a diez años. Ese plazo ayuda a interpretar sus respuestas, aunque no permite suponer que todo su dinero pueda permanecer invertido durante una década.
Para los gastos inesperados, el criterio es distinto. Finanzas para Todos destaca la importancia de mantener una reserva accesible, por ejemplo en cuentas de ahorro con liquidez y seguridad. Ese colchón puede evitar tener que pedir un préstamo o vender inversiones en un mal momento.
Antes de modificar una cartera por lo que hacen otros, conviene revisar cuánto dinero puede necesitarse, qué costes se pagan y qué pérdidas se podrían soportar. El barómetro cuenta cómo ven sus inversiones unos clientes; no sustituye las cuentas de cada hogar.










