El 5 % no funciona igual en Smart y Premium que en los planes de equipo
El reclamo es potente, sobre todo para un autónomo o una pequeña empresa que tiene dinero parado en la cuenta mientras espera pagos, impuestos o compras de stock. Pero la clave no está solo en el porcentaje. Está en qué plan se contrata y durante cuántos meses se aplica ese tipo promocional.
Según la página de tarifas de Qonto, los planes Smart y Premium muestran una remuneración de hasta el 5 % anual, pero después de 2 meses pasan al 1,25 % anual. En cambio, los planes de equipo, Essential, Business y Enterprise, aparecen con el 5 % durante 4 meses, y después bajan a una remuneración distinta según el plan.
Ahí está el primer matiz importante para el negocio. Un freelance con Smart no está ante la misma promoción que una pyme con Business o Enterprise. Y eso cambia la cuenta real: no es lo mismo aplicar un porcentaje alto durante dos meses que durante cuatro, ni pagar 19 euros al mes sin IVA por Smart que 99 o 199 euros al mes sin IVA por planes superiores.
Los límites de saldo también cambian la cuenta real
Qonto no remunera cualquier cantidad sin límite. En la información de tarifas, el plan Smart tiene un límite de saldo remunerado de 50.000 euros, mientras que Premium sube a 100.000 euros. En los planes de equipo, el límite mostrado llega a 200.000 euros.
Para muchos autónomos esto no será un problema, porque no suelen mantener saldos tan altos de forma estable. Pero para una empresa pequeña con caja acumulada, pagos trimestrales pendientes, nóminas, IVA o provisiones para proveedores, el límite sí importa. La parte que exceda el máximo remunerado no debería contarse como si también generara ese 5 %.
Antes de dejarse llevar por el titular, conviene hacer una cuenta sencilla: saldo medio que realmente se mantiene, meses de promoción, coste del plan, operaciones incluidas y necesidades reales del negocio. En ese punto puede ser útil comparar con una selección de mejores cuentas remuneradas para empresas para ver si el reclamo encaja con la tesorería del negocio o solo suena bien en grande.

La condición de uso: cinco operaciones elegibles al mes
La remuneración de Qonto no se presenta como una cuenta remunerada bancaria tradicional. La entidad explica que se activa con el uso de la cuenta y exige al menos cinco transacciones de pago elegibles al mes.
Ese punto es relevante. Para un comercio, una tienda online o una empresa que usa la cuenta a diario, puede ser una condición fácil de cumplir. Para un autónomo que solo la quiere como cuenta secundaria para dejar liquidez apartada, quizá no lo sea tanto.
Además, Qonto es una entidad de pago, no un banco tradicional. La propia documentación de la compañía insiste en que su programa no debe leerse como un producto de ahorro o inversión clásico. Para el autónomo, esto obliga a mirar no solo el porcentaje, sino también la regulación, la protección de fondos, la operativa diaria y las condiciones completas del servicio.
Si el negocio está valorando cambiar de entidad, no basta con comparar remuneración. También conviene revisar transferencias, tarjetas, subcuentas, acceso del gestor, herramientas de facturación, atención al cliente y costes asociados. Para esa comparación más amplia, puede tener sentido revisar los mejores bancos para autónomos o los mejores neobancos para empresas.
El coste del plan puede comerse parte del atractivo
El 5 % anual llama la atención, pero el autónomo debe llevarlo a euros. Si la remuneración es temporal y el plan tiene una cuota mensual, la pregunta práctica no es “cuánto promete”, sino cuánto queda después de pagar el servicio.
Qonto muestra precios desde 9 euros al mes sin IVA para Basic, aunque ese plan no aparece como elegible para la remuneración. Smart figura desde 19 euros al mes sin IVA, Premium desde 39 euros, Essential desde 49 euros, Business desde 99 euros y Enterprise desde 199 euros, todos con precios mensuales equivalentes a facturación anual.
Esto no convierte la oferta en mala ni en buena por sí sola. Depende del uso. Si el negocio necesita subcuentas, tarjetas, accesos de equipo, transferencias incluidas o herramientas de control de gastos, el plan puede tener sentido más allá de la remuneración. Si solo se busca arañar intereses durante unos meses, el coste mensual pesa más.
La letra pequeña, por tanto, no está solo en el porcentaje. Está en el plan, el saldo máximo, los meses de promoción, las operaciones exigidas y el precio mensual. Para un autónomo, la decisión no debería salir del 5 %, sino de una pregunta más sencilla: si esta cuenta mejora de verdad la caja del negocio o solo añade otra cuota fija al mes.









