Qué cambia ahora en Paiporta
La novedad no es solo un nuevo anuncio. Las obras han comenzado con la sustitución del colector de saneamiento de la calle Lluís Vives, en el tramo comprendido entre la avenida Independència y la calle Pío XII. La intervención inicial afecta a 106 metros de colector y se ejecuta con una conducción de mayor diámetro para aumentar la capacidad de evacuación de la red en ese punto.
Es una actuación pequeña si se compara con todo el plan, pero importante por lo que representa: el paso de la fase de planificación a una primera obra visible bajo las calles del municipio. Según las previsiones difundidas, esta intervención se ha adelantado y se tramita con carácter de emergencia durante julio para evitar problemas mayores al vecindario de la zona.
La escala del proyecto explica por qué conviene leer la cifra con calma. Paiporta dispone de una red de alcantarillado de 78,33 kilómetros y los estudios técnicos concluyeron que será necesario reconstruir 22,46 kilómetros, alrededor del 28,7% de toda la infraestructura municipal. La ejecución completa se plantea con un plazo aproximado de 48 meses, es decir, cuatro años de trabajos si el calendario se cumple.
Una cifra de 90 millones, pero con financiación y contratos distintos
El presupuesto global comunicado para el plan asciende a 90.670.270 euros. Esa cifra no debe confundirse con el dinero estatal ya identificado en la resolución del Ministerio para la Transición Ecológica ni con los contratos adjudicados para las obras. Son conceptos distintos y mezclarlos puede llevar a una lectura equivocada del coste real.
La resolución del Miteco recoge para Paiporta un importe máximo estimado de 52.930.928,75 euros en infraestructuras hidráulicas municipales afectadas por la DANA. De esa cantidad, 49.752.623,69 euros corresponden a saneamiento y 3.178.305,06 euros a abastecimiento. La ficha oficial identifica como beneficiaria a Global Omnium Inversiones, S.L. para ambas líneas.
Además, Global Omnium ha adjudicado un contrato de 38.520.342,82 euros, IVA incluido, dividido en tres lotes: zona industrial, casco urbano y zona residencial. Los importes publicados son 14.459.700,41 euros para Guerola Infraestructuras, 12.438.973,89 euros para la UTE formada por Cobra Instalaciones y Servicios, Tedagua y Urvios, y 11.621.668,52 euros para Grupo Bertolín. Antes de publicar, conviene comprobar la formalización definitiva de estos contratos en la Plataforma de Contratación.

Cómo se notará en calles, casas y comercios
Para los vecinos, la parte más visible no será el presupuesto, sino las molestias. Una obra de saneamiento no se ejecuta en superficie limpia: obliga a abrir calles, coordinar tráfico, mantener accesos a viviendas, proteger servicios existentes y trabajar bajo un municipio que sigue funcionando. El plan prevé actuaciones simultáneas en tres zonas para acortar plazos, pero esa simultaneidad también exige más coordinación.
El beneficio esperado está en una red más capaz y menos vulnerable ante lluvias intensas. El proyecto contempla sustituir colectores, renovar tuberías de abastecimiento, reponer acometidas, imbornales y arquetas, y mejorar la capacidad hidráulica. También se han citado cinco tanques anticontaminación, un parque inundable, un canal de desagüe verde, sistemas de drenaje urbano sostenible y pavimentos permeables.
Para los comercios, la obra puede tener un coste inmediato aunque el resultado final sea necesario. Menos facilidad para aparcar, cambios de paso, ruido o cortes puntuales pueden afectar a la caja diaria. Por eso, además de mirar la obra, conviene mirar la gestión del negocio: Finantres tiene guías útiles sobre mejores bancos para autónomos y mejores TPVs para quienes necesitan ordenar cobros y liquidez en periodos de actividad irregular.
Qué queda por vigilar durante los próximos cuatro años
El calendario oficial habla de 48 meses, pero esa duración debe tratarse como una previsión. En una obra de esta dimensión, el plazo puede depender de la coordinación entre empresas, Ayuntamiento, Policía Local, servicios afectados, suministros, imprevistos bajo el subsuelo y cambios de fase. No es lo mismo comenzar una actuación de emergencia en una calle que tener todos los lotes desplegados y funcionando al ritmo previsto.
También hay que vigilar el impacto sobre el suministro. Las fuentes consultadas señalan que, según las previsiones actuales, no se esperan interrupciones en el suministro de agua, pero esa formulación no equivale a una garantía absoluta. En trabajos de red urbana pueden aparecer actuaciones puntuales, avisos por tramos o ajustes temporales que deberán comunicarse calle a calle.
El fondo de la noticia es claro: Paiporta empieza a reparar una infraestructura básica dañada por la DANA y lo hace con una de las mayores inversiones recientes del municipio. Para el lector, la pregunta práctica será otra: qué calle entra en obras, cuándo, cuánto durará la afección y si la nueva red reduce el riesgo de volver a sufrir averías o colapsos.








