La novedad es concreta: Kutxabank ha incorporado a su escaparate una Cuenta Remunerada con una rentabilidad del 2% TAE durante los primeros 12 meses y del 0,50% TAE durante el segundo año. La campaña está activa desde el 1 de junio de 2026 y puede contratarse hasta el 31 de julio de 2026, según la información oficial de la entidad.
El producto está dirigido a nuevos clientes digitales que no mantengan una relación comercial vigente con Kutxabank ni tengan un estudio de financiación en curso. La contratación se realiza desde la app del banco, por lo que no es una oferta general para cualquier cliente actual de la entidad.
El matiz importante es que no se trata de un depósito a plazo fijo. Es una cuenta remunerada, lo que cambia la lectura para el ahorrador: el dinero no queda bloqueado durante un plazo cerrado y los fondos mantienen disponibilidad. Para quien esté comparando productos de ahorro conservador, conviene distinguirlo de los mejores depósitos a plazo fijo, donde la rentabilidad suele depender de aceptar un vencimiento concreto.

Cuánto remunera y dónde está la letra pequeña
La rentabilidad del 2% TAE se aplica sobre un saldo medio máximo de 30.000 euros. Kutxabank pone como ejemplo oficial que, con ese saldo y abono mensual de intereses, el primer año generaría 594,59 euros brutos, con un TIN del 1,982%. El segundo año, al 0,50% TAE y 0,499% TIN, el importe bruto indicado por la entidad es de 149,65 euros.
Ese dato es clave porque la TAE no equivale al dinero limpio que recibirá el cliente. Los intereses de cuentas y depósitos tributan como rendimientos del capital mobiliario y están sujetos a retención a cuenta. Por tanto, el rendimiento real después de impuestos será inferior al importe bruto anunciado.
La cuenta incluye abono mensual de intereses, no tiene comisión de mantenimiento según la oferta oficial e incorpora la posibilidad de contratar una tarjeta Visa Debit sin comisión de emisión ni mantenimiento. Tras el segundo año, la Cuenta Remunerada Kutxabank pasará a ser una Cuenta de Ahorro ordinaria, otro detalle que conviene revisar antes de dejar el dinero de forma indefinida.

Qué cambia para el ahorrador que busca rentabilidad sin bloquear dinero
El movimiento de Kutxabank refleja que la batalla por el ahorro no se libra solo en depósitos. Las cuentas remuneradas vuelven a ganar espacio porque permiten atraer dinero de clientes nuevos sin exigir necesariamente una imposición a plazo. Para el cliente, la ventaja es la liquidez; la desventaja, que la rentabilidad suele estar limitada por tiempo, saldo máximo o condiciones de acceso.
En este caso, la oferta puede interesar a quien quiera rentabilizar dinero parado sin renunciar a la disponibilidad. Pero no debe leerse como una alternativa idéntica a un depósito. En un depósito, el ahorrador acepta normalmente un plazo cerrado a cambio de una rentabilidad pactada. En una cuenta remunerada, el dinero sigue disponible, pero la remuneración puede estar sujeta a campañas y a cambios posteriores.
Por eso, antes de decidir, el punto no es mirar solo el 2% TAE. También hay que comprobar si se cumplen las condiciones de nuevo cliente digital, cuánto saldo se quiere remunerar, qué ocurre después del segundo año y si otras opciones de depósitos en bancos españoles o bancos que pagan más intereses a plazo fijo encajan mejor con el plazo y la liquidez que necesita cada ahorrador.

Seguridad, impuestos y comparación antes de decidir
Kutxabank es una entidad española adherida al Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito. En términos generales, el FGD cubre hasta 100.000 euros por titular y entidad en depósitos dinerarios, incluyendo cuentas corrientes, cuentas de ahorro y depósitos a plazo, siempre dentro de los límites y condiciones legales.
Ese paraguas de garantía no elimina todos los matices. El ahorrador debe separar tres ideas: la seguridad del capital cubierto por el fondo, la rentabilidad bruta anunciada y la liquidez del dinero. En esta cuenta, la disponibilidad es una ventaja frente a un plazo fijo tradicional, pero la remuneración máxima queda acotada por el saldo de 30.000 euros y por los dos años de estructura promocional.
La noticia, por tanto, no está solo en que Kutxabank ofrezca un 2% TAE. Está en que otro banco tradicional entra en la competencia por captar ahorro con una cuenta líquida, limitada a nuevos clientes digitales y con rentabilidad decreciente el segundo año. Para el lector, la decisión pasa por comparar rentabilidad, impuestos, garantía, duración y disponibilidad antes de mover el dinero.









