Víctor Alvargonzález avisa de la comisión de los fondos que muchos clientes no ven

Víctor Alvargonzález avisa de la comisión de los fondos.
Víctor Alvargonzález avisa de la comisión de los fondos.

El aviso no habla de una nueva comisión de mantenimiento ni de una subida concreta de un banco. El punto importante es otro: muchos clientes compran fondos a través de su entidad sin comparar si existe una clase más barata del mismo producto.

Alvargonzález, director de estrategia de Nextep Finance, defendió en Cinco Días que ahorrarse más de un 50% anual en comisiones puede ser “muchísimo dinero” cuando la media que paga una cartera normal supera el 1,20% anual. También señaló que las clases limpias son participaciones más baratas de fondos y que hoy pueden estar al alcance de más inversores, especialmente con asesoramiento independiente.

Qué son las clases limpias y por qué importan

Un mismo fondo puede tener varias clases de participación. La CNMV recuerda que esas clases pueden aplicar distintas comisiones y diferenciarse por criterios como la política de comercialización, el volumen de inversión o la divisa. Esa diferencia es la que muchos clientes no ven cuando solo miran el nombre comercial del fondo.

La llamada clase limpia suele ser la versión en la que no se incorpora la comisión que remunera al distribuidor. En la práctica, puede significar pagar menos por acceder a la misma estrategia de inversión, aunque no siempre implica coste cero. Puede haber comisión de custodia, de asesoramiento o de gestión de cartera.

Por eso el cliente no debe quedarse solo con la etiqueta. Quien esté revisando dónde contratar fondos puede comparar condiciones en contenidos como la guía de mejores bancos para invertir en fondos, pero la decisión real depende del coste total, del servicio recibido y del tipo de fondo.

El coste no siempre aparece donde el cliente lo espera

En una cuenta bancaria, una comisión suele verse como un cargo claro: mantenimiento, tarjeta, transferencia o descubierto. En un fondo, el coste puede pasar más desapercibido porque se descuenta dentro del propio producto y se refleja en el valor liquidativo. El cliente no siempre lo nota como un recibo separado.

Ahí está la letra pequeña. Alvargonzález ha puesto ejemplos en los que una clase minorista soporta un coste superior al de una clase limpia más una comisión de custodia. En un artículo publicado en El Confidencial, comparó un coste total del 1,20% frente al 1,80% para el inversor minorista en el mismo fondo, según su ejemplo.

La cifra exacta dependerá de cada fondo, entidad, clase, importe y servicio contratado. Pero el mensaje es claro: no basta con preguntar cuánto cobra el fondo. Hay que saber qué clase se está comprando, si existe una clase más barata, qué comisiones añade la plataforma y si el banco recibe incentivos por distribuirlo.

La IA de Revolut puede analizar tus gastos y tu cartera.
Te puede interesar: La IA de Revolut puede analizar tus gastos y tu cartera: qué datos utiliza

Qué debe revisar el cliente antes de dar por bueno el fondo

La primera comprobación está en el documento del fondo. La CNMV indica que el folleto o DFI recoge la política de inversión, las comisiones y otros elementos esenciales, y que los folletos pueden consultarse en sus registros oficiales. Antes de invertir, esa información debería estar encima de la mesa.

El segundo punto es el tipo de servicio. Si el cliente recibe asesoramiento independiente o gestión de carteras, la normativa exige que las empresas de servicios de inversión transfieran al cliente los honorarios, comisiones o beneficios monetarios percibidos de terceros en relación con ese servicio.

En cambio, cuando el servicio no es independiente, el conflicto de interés puede ser distinto. El cliente debe preguntar de forma directa si la entidad cobra retrocesiones, qué coste total soporta la cartera y qué alternativa tiene dentro del mismo fondo. Para ampliar la comparación entre entidades y servicios de inversión, también puede ser útil revisar los mejores bancos para invertir.

Por qué no es una recomendación para cambiar de banco

Las clases limpias pueden ayudar a reducir costes, pero no convierten automáticamente un fondo malo en bueno. Tampoco eliminan la necesidad de revisar riesgo, horizonte temporal, política de inversión, fiscalidad, comisiones de entrada o salida y calidad del asesoramiento recibido.

Conviene además no mezclar esta cuestión con las comisiones de una cuenta corriente. En los servicios bancarios ordinarios, la normativa exige que las comisiones respondan a servicios solicitados o aceptados por el cliente y efectivamente prestados o a gastos habidos. Si el problema es la cuenta diaria, el análisis pasa por otros costes, como mantenimiento, administración, tarjetas o transferencias.

El cierre práctico es sencillo: antes de aceptar un fondo en el banco, pregunta por el ISIN exacto, la clase de participación, los gastos corrientes, las retrocesiones y el coste total de la cartera. Y si el coste de la relación bancaria va más allá de la inversión, puede tener sentido revisar opciones de bancos y cuentas sin comisiones sin perder de vista las condiciones.

Esta noticia ha sido elaborada por Alejandro Valencia.

Alejandro Valencia

Alejandro Valencia

Especialista

Más del autor

Analiza bancos, cuentas y novedades bancarias en España.