Dos brokers europeos, pero con perfiles distintos
DEGIRO y Freedom24 compiten por un mismo lector: el inversor particular que quiere comprar acciones, ETFs u otros productos desde una plataforma online. Pero no juegan exactamente en el mismo terreno.
DEGIRO opera bajo la marca de flatexDEGIRO Bank Dutch Branch, sucursal neerlandesa de flatexDEGIRO Bank SE. La entidad figura en la CNMV como entidad de crédito comunitaria que presta servicios de inversión en España en régimen de libre prestación. Su supervisor principal es BaFin, el regulador financiero alemán, y en Países Bajos intervienen DNB y AFM.
Freedom24 es la marca de Freedom Finance Europe Ltd, entidad chipriota autorizada por CySEC con licencia CIF 275/15. También aparece registrada en la CNMV como empresa de servicios de inversión del Espacio Económico Europeo en libre prestación desde el 27 de marzo de 2018.
La diferencia práctica es importante. Ambos pueden prestar servicios a inversores españoles, pero el marco de supervisión, la estructura de costes y la experiencia de uso no son idénticos. Para quien está comparando opciones, tiene sentido revisar también la guía de mejores plataformas para invertir y no quedarse solo con la primera comisión visible.
Costes: DEGIRO es más directo, Freedom24 exige mirar el plan
En junio, DEGIRO mantiene una estructura especialmente fácil de entender para operaciones habituales. Según su página de tarifas, las acciones en bolsas de Estados Unidos y en la Bolsa de Madrid tienen una comisión de 1 euro más 1 euro de costes de tramitación. En ETFs, la Selección Principal en Tradegate permite operar por 1 euro por operación, aunque pueden aplicarse costes de divisa, costes externos de producto o diferencial.
El tipo de cambio también importa. DEGIRO indica una comisión por conversión de divisas del 0,25%. Para quien compra acciones estadounidenses o ETFs denominados en dólares, ese coste puede pesar más que la comisión de compraventa si hace muchas aportaciones pequeñas.
Freedom24 funciona con planes de tarifas. En el documento de tarifas vigente desde el 1 de junio de 2026, el plan Smart para acciones y ETFs de Estados Unidos y Europa recoge un mínimo de 2 euros o 2 dólares por orden más 0,02 euros o dólares por acción. El plan All-inclusive tiene otra lógica: 0,5% del volumen de cada operación más 0,012 euros o dólares por acción y 1,2 euros o dólares por orden.
Aquí está el matiz: Freedom24 puede resultar interesante para ciertos perfiles que buscan más mercados o servicios concretos, pero exige calcular antes. Una orden pequeña, una retirada frecuente o una operación en un mercado menos habitual pueden cambiar bastante el coste final. En retiradas por transferencia bancaria, su tarifa recoge 7 euros o 7 dólares, salvo posibles excepciones indicadas por la entidad.

ETFs, acciones y mercados: qué tipo de inversor encaja mejor
Para un inversor de largo plazo que compra acciones o ETFs de forma periódica, DEGIRO suele ser más fácil de analizar. Su propuesta encaja bien con quien quiere una plataforma centrada en ejecución, costes relativamente simples y acceso amplio a mercados sin demasiadas capas de producto.
En ETFs, el punto fuerte de DEGIRO está en su Selección Principal. La plataforma afirma que permite negociar más de 1.000 ETFs, ETCs y ETNs en Tradegate por 1 euro de coste de tramitación. Para quien construye una cartera diversificada, esto puede ser relevante, aunque conviene mirar siempre el producto concreto, la divisa, el spread y el TER. Una buena referencia para comparar alternativas es la selección de mejores ETFs para invertir a largo plazo.
Freedom24, por su parte, destaca por amplitud de instrumentos y por el acceso a acciones, ETFs, bonos, opciones y otros productos. También ofrece servicios que pueden atraer a perfiles más avanzados, como determinadas operaciones vinculadas a IPOs o productos estructurados. Pero eso no convierte la plataforma en mejor para todos. Cuanto más amplio es el catálogo, más importante es separar inversión sencilla de productos que pueden añadir complejidad, costes o riesgo.
Para un lector que invierte a largo plazo, la pregunta no debería ser “cuál tiene más productos”, sino “cuáles voy a usar realmente”. Si la cartera se basa en ETFs globales, aportaciones periódicas y pocas operaciones al año, la sencillez pesa mucho. Si se buscan bonos, mercados internacionales concretos o servicios menos habituales, Freedom24 puede entrar en la comparación, pero con una lectura más fina de tarifas y condiciones.
Seguridad, fiscalidad y riesgos que no se ven en la comisión
La protección del efectivo y de los activos también debe formar parte de la comparativa. DEGIRO indica que el dinero no invertido en la cuenta de efectivo de flatexDEGIRO Bank SE está cubierto hasta 100.000 euros por el sistema alemán de garantía de depósitos. Para los activos no devueltos en un supuesto extremo, menciona el sistema alemán de indemnización de inversores, hasta el 90% con un máximo de 20.000 euros.
Freedom24 indica cobertura del Investor Compensation Fund de Chipre hasta 20.000 euros en los supuestos aplicables. No es lo mismo que una garantía de rentabilidad ni protege frente a pérdidas de mercado. Protege frente a ciertos problemas de la entidad, no frente a que una acción, un ETF o un bono caigan de precio.
También hay un punto fiscal práctico. Al invertir con brokers extranjeros, el inversor español debe prestar atención a la información fiscal, dividendos, retenciones, divisas, modelo 720 si procede y declaración de ganancias o pérdidas. No es un motivo automático para descartar una plataforma, pero sí una tarea que conviene asumir desde el principio.
En junio, la comparativa deja una idea bastante clara: DEGIRO parece más cómodo para quien busca invertir en acciones y ETFs con una estructura sencilla de costes. Freedom24 puede tener sentido para quien valora más amplitud de mercados y servicios, pero exige revisar mejor el plan de tarifas, las retiradas, los productos complejos y la fiscalidad. Elegir bróker no va de encontrar el “mejor para todos”, sino el que encaja con una cartera que puedas mantener con calma, costes controlados y riesgos entendidos.









