Más mercados no significa el mismo coste en todos
La propia ayuda de DEGIRO indica que sus clientes pueden acceder a más de 50 bolsas y mercados en 30 países, aunque otras páginas de la entidad hablan de más de 45 mercados. En la práctica, el mensaje es claro: el inversor español puede salir de la Bolsa española y comprar acciones, ETFs u otros productos en mercados como Estados Unidos, Europa o Asia.
Eso puede ser útil para construir una cartera más global. Pero también obliga a mirar algo más que el nombre de la empresa o del ETF. No cuesta lo mismo operar en Bolsa de Madrid que hacerlo en Londres, Xetra, Nasdaq, Hong Kong o Tokio, y no todos los mercados tienen la misma estructura de costes.
Según la relación de tarifas de DEGIRO revisada a 1 de enero de 2026, las acciones en Bolsa de Madrid tienen una tarifa de 1 euro, las acciones en mercados como Nasdaq, NYSE o Toronto también figuran con 1 euro, varios mercados europeos aparecen con 3,90 euros y mercados como Australia, Fráncfort, Hong Kong, Singapur o Tokio figuran con 5 euros. Además, en muchas operaciones se suma un coste de tramitación de 1 euro.
Para quien compara plataformas, esto importa. Un broker puede parecer barato si solo miras la primera comisión, pero el coste real aparece cuando combinas mercado, producto, divisa y frecuencia de operaciones. Por eso, antes de elegir, conviene revisar análisis completos como el de DEGIRO opiniones y compararlo con otras opciones.
La divisa puede pesar más que la comisión de compra
El punto que muchos inversores pasan por alto está en la moneda. Si compras una acción estadounidense en dólares, una acción británica en libras o un ETF que cotiza fuera del euro, entra en juego el cambio de divisa.
En la tarifa oficial de DEGIRO, el cambio automático de divisa aparece con un coste del 0,25%, mientras que el cambio manual figura como 10 euros más 0,25%. Puede parecer poco en una operación aislada, pero a largo plazo puede pesar si haces muchas compras, reinviertes dividendos o construyes una cartera internacional con aportaciones frecuentes.
La consecuencia práctica es sencilla: invertir fuera de España no solo añade exposición internacional; también puede añadir coste de divisa. Ese coste no depende de si la empresa es buena o mala, ni de si el ETF está bien diversificado. Depende de la moneda en la que operas y de cómo se ejecuta la conversión.
Aquí conviene separar dos cosas. Una es diversificar geográficamente, algo que puede tener sentido en una cartera a largo plazo. Otra es ir saltando de mercado en mercado sin medir el coste acumulado. Para quien invierte en ETFs, revisar una guía de mejores brokers para invertir en ETFs puede ayudar a comparar no solo comisiones, sino también divisa, mercados disponibles y facilidad operativa.

Conectividad, datos de mercado y productos: los costes pequeños también cuentan
DEGIRO incluye una comisión de conectividad con el mercado de 2,50 euros por año natural y por mercado, con un máximo del 0,25% del valor máximo anual de la cuenta completa. La tarifa oficial aclara que no aplica al mercado local, Bolsas y Mercados Españoles, salvo MEFF, ni a OTC Tradias ni a la Selección Principal de ETFs.
No es una cantidad enorme, pero sí puede aparecer si el inversor abre posiciones en varios mercados extranjeros. Por ejemplo, una cartera con acciones en Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Japón puede tener más puntos de coste que una cartera concentrada en un solo mercado o en ETFs globales cotizados en euros.
También hay que mirar los datos de mercado. Algunas cotizaciones en tiempo real son gratuitas, pero la relación de tarifas incluye precios de 5 euros o 10 euros al mes por mercado para determinados servicios de tiempo real. Esto no afecta a todos los inversores, pero sí a quien activa esos servicios pensando que forman parte del paquete básico.
Y hay otro matiz importante: DEGIRO no ofrece solo acciones y ETFs. Su propia ayuda indica que también hay productos apalancados, bonos, opciones y futuros. Para un inversor de largo plazo, comprar una acción o un ETF no es lo mismo que operar con derivados o productos complejos. La plataforma puede dar acceso a ambos mundos, pero el riesgo es muy diferente.
Qué debe revisar el inversor español antes de operar fuera
El primer filtro debería ser el mercado. Antes de comprar, conviene saber dónde cotiza el producto, en qué moneda se negocia, qué comisión de compra aplica y si hay coste de tramitación. Después hay que revisar si se suma cambio de divisa, conectividad o algún coste adicional por datos, traspasos o servicios concretos.
El segundo filtro es regulatorio. DEGIRO opera como marca de flatexDEGIRO Bank Dutch Branch, sucursal neerlandesa de flatexDEGIRO Bank SE. La entidad está principalmente supervisada por BaFin en Alemania; en Países Bajos está registrada en DNB y supervisada por AFM y DNB. Además, la CNMV identifica a FLATEXDEGIRO BANK SE como entidad de crédito comunitaria que presta servicios de inversión en España en régimen de libre prestación, con número de registro 516 y país Alemania.
Esto no significa que sea una entidad española supervisada de forma principal por la CNMV. Significa que opera dentro del marco europeo. En cuanto a protección, DEGIRO señala que el dinero no invertido en la cuenta de efectivo está cubierto hasta 100.000 euros por el Sistema Alemán de Garantía de Depósitos y que, si los activos segregados no pudieran devolverse, el sistema alemán de indemnización de inversores cubre hasta el 90% con un máximo de 20.000 euros por cliente.
El tercer filtro es fiscal y práctico. Invertir fuera de España puede implicar dividendos extranjeros, retenciones en origen, documentación fiscal adicional o más trabajo al declarar. No siempre será decisivo, pero sí conviene tenerlo en cuenta antes de llenar la cartera de valores internacionales.
La idea no es evitar invertir fuera de España. Es hacerlo con una hoja de costes delante. Si el objetivo es una cartera global sencilla, a veces un ETF amplio puede reducir complejidad frente a comprar muchas acciones sueltas en distintos mercados. Para ampliar esa parte, el lector puede revisar una selección de mejores ETFs y analizar después en qué bolsa cotizan, en qué divisa se negocian y qué coste tendría comprarlos.
El acceso internacional es una ventaja cuando se entiende bien. El error está en pensar que más mercados siempre equivalen a mejor cartera. Antes de operar fuera de España con DEGIRO, conviene comprobar mercado, divisa, comisión, tramitación, conectividad, producto y fiscalidad. Esa guía de costes previa puede evitar sorpresas pequeñas que, con el tiempo, dejan de ser tan pequeñas.









