El dato del INE no habla de cualquier empresa: habla del comercio
El Instituto Nacional de Estadística publicó el 4 de septiembre la Encuesta Coyuntural sobre Stocks y Existencias del segundo trimestre de 2026. El índice general del nivel de existencias de mercaderías en el comercio creció un 5,7% anual, 1,9 puntos más que en el trimestre anterior. Dentro del trimestre, junio fue el mes más intenso, con una subida del 6,0%.
El matiz es importante: no hablamos de todas las empresas españolas, sino del comercio. La estadística mide el valor de las mercaderías a final de mes en actividades como la venta y reparación de vehículos, el comercio mayorista y el comercio minorista. El propio INE recuerda que actualmente publica esta evolución en la parte de comercio y que se trata de un índice de valor, no de un recuento físico de unidades.
La mayor subida se dio en venta y reparación de vehículos de motor y motocicletas, con un avance anual del 11,7%. En el comercio mayorista el aumento fue del 5,7% y en el minorista, del 2,0%. Europa Press sitúa además el dato del segundo trimestre como la mayor alza en casi tres años, desde el tercer trimestre de 2023.
Por qué más stock puede convertirse en menos liquidez
Para un autónomo con tienda, un pequeño distribuidor o un negocio que compra mercancía antes de venderla, el stock no es solo almacén. Es dinero ya pagado que todavía no ha vuelto a caja. Y cuando la mercancía se queda parada, el problema no siempre aparece en la cuenta de resultados: aparece en la tesorería.
Ahí está la clave. Tener más existencias puede ser bueno si responde a una demanda fuerte o a una compra bien negociada. Pero puede ser peligroso si se acumula porque las ventas van más lentas, porque se compró de más o porque el negocio intenta protegerse de subidas de precios. En ese caso, el almacén empieza a financiarse con caja propia, crédito bancario o pagos aplazados a proveedores.
El autónomo no debería mirar solo cuánto stock tiene, sino cuánto tarda en convertirlo en cobros. Si el dinero se queda demasiado tiempo en mercancía, puede faltar para pagar nóminas, cuota de autónomos, alquiler, impuestos, proveedores o el recibo del préstamo. Quien esté revisando su relación bancaria puede comparar opciones en la guía de mejores bancos para autónomos antes de asumir más costes financieros.

Qué revisar si tienes dinero atrapado en mercancía
Lo primero es separar el stock sano del stock que empieza a pesar. No es lo mismo tener producto de alta rotación que mercancía de temporada, artículos con margen estrecho o referencias que se venden solo con descuento. Una rebaja rápida puede liberar caja, pero también puede comerse el margen si no se calcula bien.
La segunda revisión está en las compras. Si el proveedor exige grandes pedidos para mejorar precio, conviene hacer números completos: ahorro por volumen, coste de almacenamiento, riesgo de obsolescencia, seguro, financiación y tiempo medio de venta. Para una empresa pequeña, comprar más barato no siempre significa comprar mejor.
La tercera está en los cobros. Si el negocio vende con tarjeta, online o con datáfono, no basta con vender más stock: hay que ver cuándo entra el dinero y cuánto cuesta cobrarlo. La comisión del TPV, los plazos de liquidación y los costes fijos pueden pesar mucho en negocios con muchas operaciones pequeñas. Si ese punto es relevante, tiene sentido revisar comparativas de mejores TPVs sin quedarse solo en la cuota mensual.
Financiar stock puede aliviar hoy y apretar mañana
Cuando el almacén crece, muchos negocios tiran de póliza, préstamo o aplazamientos. Puede ser una salida razonable si el stock rota y el margen aguanta. Pero financiar mercancía parada tiene un riesgo claro: convierte un problema comercial en un problema financiero.
La pregunta práctica es sencilla: cuánto cuesta mantener ese stock y cuánto margen deja cuando se venda. Si el negocio necesita crédito para aguantar existencias, hay que mirar TIN, TAE, comisiones de apertura, garantías, vencimientos, posibilidad de amortización y coste por descubierto. Las pequeñas empresas que estén revisando entidad también pueden consultar la guía de mejores bancos para pequeñas empresas, siempre comparando condiciones reales y no solo el reclamo comercial.
También conviene evitar una trampa habitual: usar financiación de corto plazo para tapar un problema estructural de ventas. Si el stock aumenta porque el producto no sale, el crédito solo compra tiempo. Y el tiempo, para un pequeño negocio, también tiene coste.

El dato no obliga a liquidar, pero sí a mirar el almacén con lupa
El aumento del stock no significa que todos los comercios estén en apuros. Puede haber negocios que hayan comprado más por expectativas de demanda, por calendario comercial o por problemas de suministro. Además, al ser un índice de valor, parte del aumento puede venir de precios, no solo de más unidades físicas en almacén.
Pero el mensaje para autónomos y pequeños negocios es claro: la liquidez manda. Revisar rotación, margen, financiación, plazos de cobro y condiciones bancarias puede evitar que el almacén parezca lleno mientras la cuenta se queda justa. La mercancía solo es caja cuando se vende y se cobra. Hasta entonces, es dinero esperando turno.









