El 60% de los emprendedores ve difícil crear una empresa en España, según bunq

El 60% de los emprendedores ve difícil crear una empresa en España.
El 60% de los emprendedores ve difícil crear una empresa en España.

bunq ha puesto cifras a una sensación bastante conocida entre quienes arrancan un negocio: empezar no depende solo de tener una buena idea. Según el informe AI for Business, publicado por la entidad el 26 de agosto de 2026, seis de cada diez emprendedores españoles consideran difícil crear una empresa en España. El estudio se realizó entre emprendedores y trabajadores autónomos de Europa y Estados Unidos.

El dato no abre un plazo, no cambia una cuota y no crea una nueva obligación. Pero sí deja una lectura útil para autónomos, profesionales independientes y pequeños negocios: la fricción inicial sigue estando en los trámites, la financiación y el tiempo que se pierde antes de vender el primer euro.

La burocracia pesa más que la financiación

El principal obstáculo señalado por los encuestados en España son las cargas administrativas y la regulación, citadas por el 30%. Después aparecen las dificultades para obtener financiación, en torno al 21,5%, y la captación de clientes, con el 17%, según los datos difundidos por bunq.

Para un autónomo, esto tiene una traducción muy sencilla: el coste de emprender no está solo en la cuota, el alquiler, el gestor o el software. También está en las horas que se van en entender trámites, elegir forma jurídica, ordenar papeles, abrir cuenta, preparar cobros y no equivocarse en el arranque.

España cuenta con herramientas como CIRCE, el sistema de tramitación electrónica que permite constituir empresas, dar de alta o baja en RETA y centralizar trámites mediante el Documento Único Electrónico. Aun así, la encuesta de bunq apunta a que la percepción de dificultad sigue siendo alta. La ventanilla única ayuda, pero no elimina la necesidad de entender qué se firma, qué se paga y qué obligaciones se asumen.

Qué significa para quien empieza un negocio

El informe habla de emprendedores y trabajadores autónomos, pero no todos parten del mismo sitio. No es igual un freelance que empieza desde casa que una tienda con TPV, una sociedad limitada con varios socios o un pequeño negocio que necesita stock, local y financiación desde el primer día.

Ahí conviene aterrizar el dato. Quien empieza suele tener que decidir pronto con qué banco trabajar, cómo separar el dinero personal del profesional, qué cuenta usar para cobrar y pagar, y qué coste real tendrá su operativa. Para esa parte, puede ayudar comparar opciones como los mejores bancos para emprendedores sin quedarse solo en el reclamo comercial.

La clave está en la letra pequeña. Una cuenta puede parecer suficiente al principio, pero el negocio cambia rápido: transferencias, tarjetas, pagos internacionales, recibos, descubierto, comisiones o integración con herramientas de gestión pueden pesar más adelante. Por eso, si la actividad ya funciona como autónomo, también tiene sentido revisar una comparativa de bancos para autónomos y mirar costes reales, no solo el mantenimiento mensual.

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La IA ya entra en la gestión diaria, pero no hace milagros

El otro dato fuerte del informe es la adopción de inteligencia artificial. Según bunq, el 73% de los emprendedores españoles ha utilizado herramientas de IA para apoyar su negocio en los últimos doce meses. La cifra está por encima de otros mercados citados por la entidad, como Reino Unido e Irlanda, donde el uso ronda la mitad de los emprendedores.

Para un pequeño negocio, la IA puede servir para redactar textos, organizar tareas, preparar respuestas a clientes, revisar datos, resumir documentos o ahorrar tiempo en trabajos repetitivos. Eso importa porque el autónomo no siempre necesita otra herramienta: muchas veces necesita recuperar horas para vender, atender, cobrar y mejorar margen.

Pero conviene no confundir ayuda con piloto automático. La IA puede reducir carga operativa, pero no sustituye la revisión de impuestos, contratos, condiciones bancarias, facturas o decisiones de financiación. Un error en una declaración, una cláusula mal entendida o una comisión no prevista sigue saliendo del bolsillo del negocio.

Financiación, clientes y caja: el problema después del alta

La financiación aparece como segundo freno en el informe. No es un detalle menor. Muchos negocios no fallan por falta de idea, sino por arrancar con poca caja, cobrar tarde, financiar mal el circulante o subestimar cuánto tarda en llegar una cartera estable de clientes. El propio informe recoge que el 61,5% de los emprendedores españoles volvería a crear su empresa aunque hubiera conocido todas las dificultades desde el principio.

Aquí la tecnología puede ayudar, pero no arregla los números. Un neobanco, una cuenta profesional o una app de gestión pueden ordenar pagos y cobros, aunque el autónomo debe seguir mirando condiciones, límites, comisiones y soporte. Quien valore banca digital para su empresa puede ampliar contexto con esta guía de neobancos para empresas, siempre comparando según actividad, volumen y necesidades reales.

La lectura práctica es clara: antes de arrancar, o si el negocio está en sus primeros meses, conviene hacer números con calma. Trámites, banco, cobros, financiación, software e IA deben servir para simplificar la gestión, no para añadir más ruido. El autónomo no necesita una promesa bonita; necesita saber cuánto cuesta, qué le exige y cuánto tiempo le quita cada decisión.

Esta noticia ha sido elaborada por Javier Borja

Javier Borja

Javier Borja

Especialista

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Especialista en autónomos, negocios y finanzas para pymes.