SK hynix marca un récord y el Kospi recupera los 6.000 puntos
El fabricante surcoreano de memorias anunció este miércoles unos ingresos de 104,6 billones de wones en el tercer trimestre de 2026, un 32% más que en el trimestre anterior. El beneficio operativo alcanzó los 83,3 billones y el margen operativo rondó el 80%. Son cifras preliminares, pero reflejan un salto excepcional de rentabilidad en pleno auge de los centros de datos para inteligencia artificial.
Detrás del resultado están la creciente demanda de memorias de alto ancho de banda (HBM), utilizadas en los sistemas avanzados de IA, y la subida de precios de otros productos. SK hynix sostiene que la capacidad de producción seguirá por detrás de la demanda hasta 2030. Es una previsión de la empresa, no una garantía: depende de cuánto se invierta realmente en infraestructura y de la oferta futura de chips.
La bolsa recogió los resultados y el anuncio de nuevas retribuciones al accionista con fuerza. El Kospi cerró el 28 de octubre en 6.012,44 puntos, con una subida del 6,63%, impulsado por los fabricantes de semiconductores. Para quien invierte mediante ETFs, el dato relevante va más allá de esta sesión: cuánto depende el mercado de unas pocas compañías y si esa exposición encaja en su cartera.
El ETF de Corea que concentra más del 42% en dos compañías
El iShares MSCI Korea UCITS ETF USD (Acc), de BlackRock, permite invertir en renta variable surcoreana mediante un fondo cotizado europeo. Su ISIN es IE00B5W4TY14 y en la Bolsa de Londres utiliza el ticker CSKR. Replica físicamente el MSCI Korea 20/35, un índice de grandes y medianas empresas coreanas con límites de peso por compañía. No es una réplica directa del Kospi.
Los pesos del 20 de octubre —27,14% en acciones ordinarias de Samsung Electronics y 15,18% en SK hynix— cambiaron en la siguiente actualización. El fichero oficial de iShares del 23 de octubre los sitúa en el 27,76% y el 15,91%, respectivamente: juntas sumaban el 43,67% del ETF. Había otro 3,71% en acciones preferentes de Samsung, con lo que la exposición conjunta a ambas empresas alcanzaba el 47,38%. Son porcentajes variables, no pesos fijos.
El 26 de octubre, la tecnología suponía un 53,63% de la cartera. También hay bancos, fabricantes de automóviles y empresas industriales, pero buena parte del riesgo sigue ligado al ciclo de los chips. Por eso, al comparar los mejores ETFs de Corea, merece la pena mirar las posiciones reales y no quedarse únicamente con el país que aparece en el nombre.
Qué significa esta concentración para una cartera en España
El fondo es UCITS, está domiciliado en Irlanda y figura entre los productos registrados para España en la documentación de BlackRock. Eso no significa que lo ofrezcan todos los intermediarios: cada inversor debe comprobar la disponibilidad de esta clase y el mercado de negociación en su bróker. Cotiza, entre otros mercados, en Londres en dólares y en Milán en euros.
La concentración se nota incluso con asignaciones aparentemente moderadas. Si un inversor destinase el 10% de su cartera a este ETF, aproximadamente un 4,37% del patrimonio quedaría indirectamente expuesto a las dos posiciones ordinarias de Samsung y SK hynix, utilizando los pesos del 23 de octubre. La cifra subiría al 4,74% al incorporar las preferentes de Samsung. Es un ejemplo de distribución de riesgos, no una previsión de rentabilidad.
Quien ya invierte en tecnología o en índices globales también debería revisar si está duplicando posiciones. Un ETF de un solo país puede servir para obtener una exposición concreta, pero no sustituye por sí mismo a una cartera global diversificada. Las alternativas de ETFs de Asia permiten comparar enfoques regionales, aunque tampoco garantizan por sí solas una menor concentración.
Costes, divisa y el riesgo de llegar tarde al ciclo de memoria
El ETF tiene un TER del 0,65% anual, que se descuenta del patrimonio del fondo. Equivale aproximadamente a 65 euros por cada 10.000 invertidos si el valor se mantuviese constante. A ese gasto hay que añadir las comisiones del intermediario y la diferencia entre los precios de compra y venta. El coste importa, pero no es lo único que determina el resultado de la inversión.
Es de acumulación, por lo que reinvierte los dividendos, y su divisa base es el dólar, aunque mantiene exposición a acciones denominadas en wones. Comprar una línea cotizada en euros no elimina el riesgo de divisa frente al euro. En España, además, los ETFs no disfrutan del diferimiento fiscal aplicable a los traspasos entre fondos tradicionales: una venta con ganancias puede generar tributación en el IRPF.
El avance del Kospi y las cifras de SK hynix explican el interés por Corea, pero no eliminan los riesgos de una cartera concentrada. Antes de decidir, conviene revisar el peso de estas compañías, el coste total y la exposición que ya ofrece el resto de las inversiones. Para quien busque específicamente el negocio de los chips, comparar los ETFs de semiconductores ayuda a distinguir una exposición sectorial de otra centrada en un solo país.










