Qué cambia con myETF
myETF se presenta como una plataforma digital que permite comprar, vender y rebalancear ETFs dentro de una póliza unit linked. La estructura combina tres piezas: la tecnología de Flinket, la capacidad aseguradora de MGC Insurance y un catálogo inicial de ETFs UCITS con exposición global.
El punto importante para el inversor español es fiscal. En un broker tradicional, vender un ETF con ganancias puede generar tributación. En myETF, la tesis del producto es que los cambios internos dentro de la póliza no tributan hasta el rescate, siempre que se cumplan los requisitos legales del unit linked. La Agencia Tributaria recuerda que este régimen depende del artículo 14.2.h de la Ley del IRPF y de que las condiciones se mantengan durante toda la vida del contrato.
La plataforma habla de 100 ETFs disponibles, una aportación mínima general de 3.000 euros y una comisión anual del 1% sobre el patrimonio en póliza, sin comisiones de entrada, salida ni operación según su propia información. Para quien esté comparando productos antes de decidir, tiene sentido revisar también una guía amplia de mejores ETFs y no quedarse solo con el envoltorio fiscal.
El atractivo fiscal no elimina el riesgo de inversión
Conviene mirar más allá del titular. Un unit linked no convierte una cartera de ETFs en un producto garantizado. La propia definición fiscal de estos seguros parte de que el tomador asume el riesgo de la inversión, y myETF advierte que el valor de la cartera puede variar según la evolución de los mercados.
La ventaja potencial está en el diferimiento fiscal, sobre todo para inversores que rebalancean, cambian de estrategia o combinan varias exposiciones. Pero diferir impuestos no es lo mismo que eliminarlos. Al rescatar, la ganancia tributará según corresponda, y el resultado final dependerá de la rentabilidad de los ETFs, del plazo, de los costes totales y de la situación fiscal del inversor.
También hay una comparación práctica con la inversión directa en ETFs. La CNMV recuerda que los fondos cotizados se compran y venden en bolsa como acciones y pueden soportar comisiones asociadas a la operativa bursátil. Por eso, el inversor debe comparar la estructura unit linked frente a operar desde un broker, revisando costes, flexibilidad, fiscalidad y control real sobre la cartera. Para esa parte, puede ayudar consultar la selección de mejores brokers para invertir en ETFs.

Qué debe mirar el inversor antes de usarlo
La clave está en separar el producto jurídico de la inversión subyacente. El unit linked aporta una estructura fiscal y aseguradora, pero el motor de rentabilidad seguirá siendo la cartera de ETFs elegida. No es lo mismo una cartera global diversificada que una selección concentrada en tecnología, materias primas, renta fija de larga duración o productos apalancados.
Por eso hay varios filtros que no conviene saltarse: qué ETFs concretos están disponibles, qué índice replica cada uno, si son de acumulación o distribución, qué TER soportan, qué divisa tienen, qué liquidez ofrecen y qué papel cumplen dentro de la cartera. Si la cartera incluye bonos, por ejemplo, el inversor debería mirar duración, crédito y sensibilidad a tipos; en ese caso, puede ampliar contexto con la comparativa de mejores ETFs de renta fija.
El otro filtro es el horizonte temporal. El diferimiento fiscal puede tener más sentido cuando el inversor piensa a largo plazo y hace cambios internos sin rescatar. Si el objetivo es operar muy a corto plazo, retirar pronto el dinero o buscar una ventaja rápida, la estructura puede perder parte de su atractivo. Para una cartera estable, conviene valorar también opciones de ETFs para invertir a largo plazo antes de elegir el vehículo.
myETF abre una vía interesante para unir ETFs y seguros de vida-ahorro, pero no sustituye el análisis básico de cualquier inversión. Coste total, fiscalidad real, liquidez, riesgo de mercado y adecuación al perfil siguen siendo los filtros que deberían pesar más que la novedad del formato.









