Qué ha ganado Ferrovial exactamente
La clave está en no leer este anuncio como una obra más. Tennessee ha seleccionado a DriveTN como socio privado para el proyecto I-24 Southeast Choice Lanes, entre Nashville y Murfreesboro, un corredor de unos 26 millas, cerca de 42 kilómetros, en los condados de Davidson y Rutherford. El proyecto prevé dos nuevos carriles opcionales de pago por sentido, sin eliminar los carriles gratuitos actuales.
El consorcio deberá diseñar, construir, financiar, operar y mantener la infraestructura. La inversión estimada asciende a 9.200 millones de dólares y el valor concesional proyectado para Tennessee se sitúa en 24.800 millones. DriveTN incluye a Ferrovial, Cintra, Webber, Transurban, Tikehau Star/Infra/Capital y AECOM, según el Gobierno estatal.
El matiz importante: la selección no equivale todavía a una obra terminada ni a ingresos garantizados. Tras la aprobación del Transportation Modernization Board, el Departamento de Transporte de Tennessee debe trabajar con DriveTN y con el Build America Bureau del Departamento de Transporte de Estados Unidos para cerrar el acuerdo definitivo.
Peajes opcionales: quién paga y quién puede beneficiarse
Estos carriles no funcionan como una autopista de peaje tradicional en la que todos los conductores pagan por circular. Tennessee los define como “Choice Lanes”: carriles adicionales que usan precios para gestionar la demanda y ofrecer tiempos de viaje más fiables. Los conductores pueden seguir usando los carriles generales sin coste, mientras quienes quieran una ruta más previsible podrán pagar por entrar en los nuevos carriles.
Para el bolsillo del conductor, la lectura es sencilla: no se paga por usar toda la carretera, pero sí puede aparecer una nueva factura para quien valore llegar antes o reducir incertidumbre en horas punta. En una zona con tráfico fuerte entre Nashville y Murfreesboro, ese tiempo tiene valor económico para trabajadores, repartidores, empresas de servicios, logística ligera y autónomos que dependen de cumplir horarios.
También hay una lectura menos visible. Si los carriles de pago reducen parte de la congestión, los usuarios que sigan en los carriles gratuitos podrían notar mejora en los tiempos de viaje. Pero conviene no venderlo como una promesa automática: dependerá del tráfico real, del precio, de la demanda y de cómo se ejecute la obra.

Por qué importa para Ferrovial y para el inversor español
Para Ferrovial, el movimiento encaja con una tendencia clara: su negocio de autopistas y grandes infraestructuras está cada vez más apoyado en Norteamérica. En el primer semestre de 2026, la compañía comunicó ingresos de 4.701 millones de euros, EBITDA ajustado de 746 millones y beneficio neto de 258 millones; además, destacó el crecimiento de autopistas en Norteamérica y una cartera de construcción de 18.046 millones, con casi el 48% en esa región.
Para el pequeño inversor, esto no significa “comprar” ni “vender” Ferrovial. Significa mirar qué cambia en el negocio: más exposición a concesiones estadounidenses, más proyectos complejos, más dependencia de financiación a largo plazo y más peso de contratos donde el tráfico, los costes de construcción y el precio del dinero importan mucho.
Quien siga la compañía desde España debe separar dos planos. Una cosa es Ferrovial como cotizada concreta, con sus riesgos propios. Otra es la exposición diversificada a Estados Unidos mediante productos amplios como los ETFs de Estados Unidos. Y, si el interés viene por su presencia en el mercado español, también conviene entender cómo encaja en vehículos ligados a ETFs del IBEX 35.
Además, Ferrovial ya ha anunciado que dejará de cotizar en Euronext Ámsterdam en septiembre de 2026, mientras mantendrá la negociación en Nasdaq y en las bolsas españolas. La propia compañía atribuye la decisión a la concentración de liquidez en Estados Unidos y España.
Lo que todavía conviene vigilar
La noticia es relevante, pero no está libre de letra pequeña. Primero, falta conocer el acuerdo definitivo: reparto exacto de riesgos, calendario de construcción, estructura financiera, participación económica final de cada socio y condiciones de la concesión.
Segundo, faltan datos concretos sobre empleo. Una inversión de este tamaño suele mover constructoras, ingeniería, mantenimiento, proveedores y actividad local, pero no conviene convertirlo en empleos creados hasta que exista una cifra oficial clara, con diferencia entre empleo directo, indirecto, temporal y permanente.
Tercero, queda por ver el efecto real para los conductores. El modelo puede mejorar la fiabilidad de los viajes, pero también introduce un pago variable para quien quiera evitar atascos. Tennessee ha convocado reuniones públicas los días 8 y 9 de septiembre de 2026 para explicar detalles del proyecto y resolver dudas de los ciudadanos.
La lectura útil es esta: Ferrovial refuerza su posición en infraestructuras estadounidenses, pero el impacto real se medirá con hechos menos vistosos que el titular. Para Tennessee, tarifas, tráfico y ejecución. Para Ferrovial, financiación, márgenes y riesgo de construcción. Para el pequeño inversor, negocio a largo plazo y prudencia antes de sacar conclusiones por una sola adjudicación.









