La foto actual del mercado deja una idea clara: una cuenta que parece atractiva para 5.000 euros puede no serlo igual para 100.000 euros. No porque la TAE cambie siempre, sino porque muchas ofertas solo remuneran hasta un importe concreto o durante un periodo limitado.
Banco Sabadell, por ejemplo, anuncia en su Cuenta Online una remuneración del 2% TAE hasta 50.000 euros el primer año, con promoción para nuevos clientes y sin comisiones de administración ni mantenimiento. Para quien tenga 5.000 o 20.000 euros líquidos, el límite no molesta. Para quien tenga 100.000 euros, la mitad del saldo quedaría fuera de esa remuneración.
Por eso, antes de mirar solo el porcentaje, conviene comparar la oferta con otras cuentas remuneradas y fijarse en cuatro datos: saldo máximo remunerado, duración, requisitos y fiscalidad.

Con 5.000 euros, la diferencia está en las condiciones
Para importes pequeños o medios, el saldo máximo suele importar menos. Si una cuenta remunera hasta 50.000, 70.000 o 100.000 euros, un ahorro de 5.000 euros entra completo. Ahí el foco cambia: comisiones, vinculación, disponibilidad del dinero y pago de intereses.
B100, marca de ABANCA, anuncia su Cuenta Save al 2,50% TAE hasta 100.000 euros, con remuneración garantizada hasta el 31 de diciembre de 2026 y saldo máximo remunerado hasta el 30 de junio de 2027. En su ejemplo oficial para 5.000 euros, la entidad calcula 123,6 euros brutos de intereses en un año. Tras impuestos, la cantidad real será menor.
Renault Bank ofrece la Cuenta Contigo al 2,02% TAE, sin obligación de domiciliar nómina, pensión o recibos, con disponibilidad del dinero y pago mensual de intereses. Su propia simulación para 10.000 euros habla de 200 euros brutos al año y 162 euros después de impuestos. Es una buena muestra de algo que muchos olvidan: la TAE no es lo que llega limpio al bolsillo.

Con 100.000 euros, el límite de garantía y de remuneración manda
Cuando el saldo sube, la pregunta cambia. Ya no basta con saber qué cuenta paga más, sino cuánto dinero remunera realmente y bajo qué garantía. En España, el Fondo de Garantía de Depósitos cubre, con carácter general, hasta 100.000 euros por titular y entidad. Si se supera esa cifra en un mismo banco, el exceso no queda cubierto por ese límite general.
Bankinter anuncia su Cuenta Digital para nuevos clientes con 2,50% TAE hasta 100.000 euros, 2,47% TIN garantizado hasta el 31 de diciembre de 2026, sin comisiones, sin condiciones y con liquidación mensual. En un saldo de 100.000 euros, el propio banco calcula 2.470 euros brutos anuales si el tipo se mantiene durante doce meses.
Openbank, por su parte, ofrece su Cuenta Remunerada para nuevos clientes al 2,50% TAE y 2,47% TIN durante 12 meses, sin límite de importe, si el cliente trae Bizum y sus ahorros. Ese “sin límite” puede llamar la atención para saldos altos, pero no elimina la necesidad de mirar garantía, impuestos y qué tipo se aplicará tras el primer año.

La cuenta que interesa no siempre es la que más anuncia
La decisión práctica no debería salir de un ranking leído en vertical. Para 5.000 euros, puede pesar más que la cuenta sea sencilla, sin comisiones y con el dinero disponible. Para 50.000 euros, el límite remunerado empieza a importar. Para 100.000 euros o más, conviene añadir otra capa: diversificación por entidad, garantía de depósitos y duración de la oferta.
También hay que distinguir entre cuentas para nuevos clientes y cuentas para clientes actuales. Muchas promociones mejoran la TAE durante doce meses o hasta una fecha concreta. Cuando termina ese periodo, el dinero puede pasar a remunerarse al tipo vigente en ese momento, que puede ser inferior.
La subida reciente de los tipos del BCE vuelve a dar aire a algunas ofertas de ahorro, pero no convierte cualquier cuenta remunerada en una buena opción para todo el saldo. El ahorrador debería mirar la rentabilidad bruta, la neta, el límite remunerado y la disponibilidad real antes de dejar dinero parado por inercia.
Para quien quiera ordenar opciones sin perderse entre porcentajes, tiene sentido revisar también qué bancos dan más intereses por los ahorros y comparar con cuentas de ahorro si el objetivo principal es mantener liquidez.
La clave no es encontrar “la mejor cuenta” en abstracto, sino la que remunera de verdad el importe que tienes, durante el tiempo que necesitas y con unas condiciones que no reduzcan el atractivo de la TAE anunciada.









