La morosidad bancaria cae a mínimos desde 2008: qué cambia para los clientes

La morosidad bancaria en España bajó al 2,54%, su nivel más bajo desde agosto de 2008.
La morosidad bancaria en España bajó al 2,54%, su nivel más bajo desde agosto de 2008.

Qué ha cambiado en la morosidad de la banca

El Banco de España ha actualizado los datos de créditos dudosos de junio de 2026, la estadística que permite calcular la morosidad de las entidades de crédito. En el conjunto del sector, los préstamos dudosos se situaron en 31.697 millones de euros y el crédito total alcanzó 1,246 billones. La ratio cae así al 2,54%, frente al 2,59% de mayo.

La mejora no llega solo porque haya menos créditos problemáticos. También influye que la cartera total de crédito haya crecido. En mayo había 31.969 millones en créditos dudosos y 1,235 billones de crédito total; en junio, los dudosos bajan en 272 millones y el crédito sube en 11.567 millones. Esa doble vía empuja la ratio a mínimos.

La comparación anual refuerza el cambio: en junio de 2025 la morosidad estaba en el 2,97% y los créditos dudosos sumaban 36.291 millones. Es decir, el saldo problemático se ha reducido en 4.594 millones en un año. Para el lector, el mensaje importante es claro: la banca española llega al verano con balances más saneados, pero eso no equivale a una mejora automática de las condiciones para todos los clientes.

Por qué importa si vas a pedir un préstamo o una hipoteca

Una morosidad más baja suele dar más tranquilidad al banco porque reduce la presión de los impagos y mejora la calidad de su cartera. Pero la clave está en no confundir una mejora del sector con una puerta abierta al crédito barato. El Banco de España ya advirtió en su última Encuesta de Préstamos Bancarios que la oferta de crédito se endureció en el segundo trimestre de 2026 y que la demanda bajó en empresas y vivienda. Para el tercer trimestre, las entidades prevén un nuevo endurecimiento de la oferta y una caída generalizada de la demanda.

Para quien esté buscando financiación, esto significa que el dato de morosidad ayuda a entender el estado de la banca, pero no sustituye a la letra pequeña de cada operación. En un préstamo o una hipoteca siguen pesando la TAE, el tipo de interés, las comisiones de apertura o amortización, la vinculación, los seguros asociados, los ingresos del cliente y la estabilidad laboral.

También conviene mirar el contexto con calma. Si el banco tiene menos mora, puede tener más margen para competir, pero no está obligado a trasladarlo a mejores precios. Quien esté revisando su relación con la entidad puede usar comparativas de mejores bancos y cuentas como punto de partida, sin perder de vista que la decisión depende de las condiciones concretas que firme cada cliente.

BBVA ha lanzado una emisión de deuda sénior no preferente en dólares.
Te puede interesar: BBVA lanza deuda sénior no preferente en dólares: qué significa para clientes y crédito

Bancos más sanos no siempre significan menos comisiones

El dato también interesa a quienes no van a pedir crédito. Un sector con menos morosidad reduce riesgos para las entidades y puede mejorar su capacidad para prestar, pero no elimina por sí solo las comisiones de una cuenta, una tarjeta o una transferencia. Para el cliente, el cambio importante no siempre está en el titular macro, sino en el contrato que tiene con su banco.

La pregunta práctica es otra: si los bancos soportan menos impagos, ¿mejorarán condiciones o mantendrán la presión comercial sobre vinculación, tarjetas, seguros y comisiones? No hay una respuesta automática. Por eso, quien paga mantenimiento de cuenta, administración, tarjeta o costes por descubierto debería revisar si su entidad permite evitarlos y bajo qué requisitos. En ese punto, puede ser útil comparar alternativas de bancos y cuentas sin comisiones, siempre comprobando condiciones y límites.

La morosidad baja es una buena noticia para la estabilidad bancaria, pero no debe leerse como una promesa de ahorro. En banca, una ventaja deja de serlo si exige contratar productos que el cliente no necesita o mantener una vinculación que encarece el conjunto.

El matiz del crédito al consumo

El desglose por tipo de entidad deja otro aviso. En bancos, cajas y cooperativas, la morosidad bajó al 2,45% en junio, con 29.228 millones de créditos dudosos. En los establecimientos financieros de crédito, donde tiene más peso la financiación al consumo, la ratio se situó en el 5%, por encima del conjunto del sector aunque también por debajo del 5,28% de mayo y del 5,42% de junio de 2025.

Este matiz importa porque no todo el crédito tiene el mismo riesgo ni el mismo coste. Financiar una compra, aplazar pagos con tarjeta o firmar un préstamo rápido puede parecer una operación menor, pero exige mirar la TAE, las comisiones, el plazo y el coste total. La caída de la mora no cambia esa regla básica: antes de endeudarse, el cliente debe comprobar cuánto pagará realmente y qué ocurre si se retrasa.

El dato del 2,54% mejora la fotografía general del sistema bancario español. Para el cliente, la lectura útil es más prudente: menos morosidad no garantiza mejores condiciones, pero sí ofrece una señal de fortaleza del sector. A partir de ahí, lo que importa sigue estando en la letra pequeña de cada cuenta, préstamo, hipoteca o tarjeta.

Esta noticia ha sido elaborada por Alejandro Valencia.

Alejandro Valencia

Alejandro Valencia

Especialista

Más del autor

Analiza bancos, cuentas y novedades bancarias en España.