CaixaBank supera los 1.000 millones con tarjetas prepago: la letra pequeña para el cliente

CaixaBank supera los 1.000 millones con tarjetas prepago.
CaixaBank supera los 1.000 millones con tarjetas prepago.

Qué ha anunciado CaixaBank con sus tarjetas prepago

La información, difundida el 10 de agosto, recoge que el volumen de compras con tarjetas prepago superó los 1.000 millones de euros entre enero y junio. El crecimiento, superior al 10% interanual, se apoya en 2,8 millones de tarjetas prepago en circulación y se canaliza a través de MoneyToPay, la sociedad especializada en soluciones prepago vinculada a CaixaBank y Global Payments.

Conviene separar el dato de negocio del impacto directo para el cliente. No se ha anunciado un cambio de condiciones para todos los usuarios, sino un crecimiento del uso de un producto que CaixaBank está impulsando en pagos online, viajes, menores y empresas. Para el cliente, la idea básica es sencilla: la tarjeta permite gastar solo el saldo cargado previamente.

Pero control del gasto no significa ausencia automática de costes. En banca, la clave está en la letra pequeña: emisión, mantenimiento, recargas, retiradas en cajeros, recuperación de saldo y condiciones de cada modalidad pueden cambiar mucho según la tarjeta.

Empresas, viajes y jóvenes: dónde crece más el uso

El mayor tirón llega por el lado de empresas. Según los datos difundidos por la entidad, la facturación de las tarjetas prepago para compañías creció casi un 17% en el semestre, frente a un mercado que se mantuvo estable. CaixaBank también señala que más de la mitad del volumen de las transacciones con tarjetas prepago de empresa en España corresponde a una tarjeta de la entidad.

Para una empresa, este tipo de producto puede servir para dietas, gastos profesionales, pagos a proveedores, campañas de incentivos o gestión de fondos en entornos digitales. La ventaja está en limitar el importe disponible y dar trazabilidad. La parte que debe mirarse con cuidado es el coste total del servicio, sobre todo si se usan tarjetas virtuales, plataformas asociadas o soluciones de gestión más amplias.

En particulares, el avance ronda el 10% y se apoya en dos perfiles claros: viajeros y menores. CaixaBank ha reforzado MoneyToTravel, su prepago para viajes, e imagin aparece como vía de entrada para clientes jóvenes o menores de edad. Para familias que comparan productos financieros básicos para hijos o jóvenes, tiene sentido mirar también opciones de bancos para jóvenes antes de fijarse solo en la tarjeta.

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La letra pequeña: no todas las prepago cuestan lo mismo

El punto importante para el cliente es que “prepago” describe cómo se usa la tarjeta, no cuánto cuesta. CaixaBank recoge en su tarifario general costes como emisión de tarjeta prepago, cuota anual de renovación, sustitución, recuperación de saldo en oficina, comisión por inoperancia y comisión por recarga del 1,50% del importe cargado, con un mínimo de 1,50 euros.

MoneyToTravel tiene condiciones específicas. La página oficial de CaixaBank indica que no aplica comisión adicional por cambio de divisa, que las dos primeras retiradas al mes en cajeros fuera de España no tienen comisión por parte de CaixaBank y que, desde la tercera, se aplica una comisión del 4,5% con un mínimo de 4 euros. También avisa de que la entidad propietaria del cajero puede cobrar sus propias comisiones.

Además, la emisión de MoneyToTravel es de 0 euros en canales digitales y de 10 euros en el resto de canales, mientras que la comisión de mantenimiento es de 2,95 euros el mes posterior a su uso; si no se utiliza en el mes anterior, el coste de mantenimiento es de 0 euros. Es justo el tipo de condición que conviene leer antes de asumir que una tarjeta “para viajar” no tendrá ningún coste.

Qué debe revisar el cliente antes de usar una prepago

La primera revisión es el canal de contratación. En la página actual de tarjetas prepago, CaixaBank indica que para contratar una tarjeta prepago es necesario ser cliente de la entidad y tener una cuenta bancaria. En la ficha de MoneyToTravel también se señala que la tarjeta debe estar domiciliada en una cuenta CaixaBank.

La segunda es la operativa. CaixaBank permite consultar saldo y movimientos desde cajeros, web o app, y bloquear la tarjeta si se pierde o si hay sospecha de robo. MoneyToPay, por su parte, figura como entidad de dinero electrónico española supervisada por el Banco de España; los fondos de los usuarios se protegen mediante una cuenta separada abierta en CaixaBank, según la información publicada por la compañía.

La tercera es el uso real. Una prepago puede ser útil para compras online, viajes o para dar una primera tarjeta a un menor, pero no siempre sirve en cualquier operación. La propia información de CaixaBank advierte de que algunos hoteles o empresas de alquiler de coches pueden no aceptarlas porque no siempre está garantizada la disponibilidad de saldo.

El crecimiento de CaixaBank confirma que las tarjetas prepago ganan sitio dentro de la banca diaria. Para el cliente, la decisión no está en si el producto está de moda, sino en comprobar si las comisiones, límites, recargas y condiciones encajan con su forma de pagar. Quien esté revisando el coste completo de su relación bancaria también puede comparar el conjunto de cuenta y servicios en esta guía de bancos y cuentas sin comisiones.

Esta noticia ha sido elaborada por Alejandro Valencia.

Alejandro Valencia

Alejandro Valencia

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